Teen Valley viene cogido del brazo por uno de los creadores de Terry vs. Tori, Manuel Jiménez Vélez, el cual, antes de emprender su primera aventura por tierras texanas en el SXSW con su banda madre, tiene tiempo para presentar su primer EP en solitario, bajo el título "You Can Kill The Past", una oda instantánea a eso de perder el miedo a dar un paso adelante, siendo aquí su propia voz su más preciada valedora, donde micrófono en mano, se enfrenta al reto de ponerse en primera plana, para lo cual se rodea de un dream-pop que busca su acentuación a través de un shoegaze que esconde tras de sí un reguero de sentimientos que hacen de 'Moonlight', una apertura de lo que es el álbum, a la par que se inmiscuye en lo personal, csiendo su refugio unas cuerdas que se dejan de excusas garageras en 'Chicago's Most Eligible Bachelorette', con un torrente de setenterismo que calma las aguas al achicarse sus cuerdas, pero todos saben que están ahí, aflorando mano a mano, cuando el desamor de altas frecuencias post-punkiano se desangra en la orilla de una pena que se mantiene desarraigada con respecto a las posibilidades de victoria emocional.Páginas
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Teen Valley - You Can Kill The Past EP
Teen Valley viene cogido del brazo por uno de los creadores de Terry vs. Tori, Manuel Jiménez Vélez, el cual, antes de emprender su primera aventura por tierras texanas en el SXSW con su banda madre, tiene tiempo para presentar su primer EP en solitario, bajo el título "You Can Kill The Past", una oda instantánea a eso de perder el miedo a dar un paso adelante, siendo aquí su propia voz su más preciada valedora, donde micrófono en mano, se enfrenta al reto de ponerse en primera plana, para lo cual se rodea de un dream-pop que busca su acentuación a través de un shoegaze que esconde tras de sí un reguero de sentimientos que hacen de 'Moonlight', una apertura de lo que es el álbum, a la par que se inmiscuye en lo personal, csiendo su refugio unas cuerdas que se dejan de excusas garageras en 'Chicago's Most Eligible Bachelorette', con un torrente de setenterismo que calma las aguas al achicarse sus cuerdas, pero todos saben que están ahí, aflorando mano a mano, cuando el desamor de altas frecuencias post-punkiano se desangra en la orilla de una pena que se mantiene desarraigada con respecto a las posibilidades de victoria emocional.
Sergio