Quien no conoce el punk hardcore a cualquier santo le reza, porque sino, ese debería ser BEER 2, banda de Kentucky que bebe de la bebida alcóholica hecha con granos germinados de cebada, fermentados en agua, y aromatizada con lúpulo, boj, casi, etc., a la que veneran en su LP debut homónimo, dentelleado de lo-fi y un DIY del que brotan sus mejores conjeturas, para que el resto de brebajes pierdan ese toque aurático que se les presupone, elevando su adoración a través de transitar el fango sonoro más amargo, dejando las notas cítricas para cuando la fermentación expone su lado más metal, dejando que la electrificación de su cuerpo endurezca su grado de alcohol, hasta el punto en el que la astringencia se vuelve insoportable.
