Carpet Burn - I Can't Believe It's Not Carpet Burn EP

Nunca había escucahdo nada de wobbly-pop, pero al poner mis oídos al servicio del EP debut de Carpet Burn, "I Can't Believe It's Not Carpet Burn", via Spoilsport Records, la etiqueta cobra toda su esencia gracias a la tensión que Kayley Langdon, Tam Richards-Matlakowski, Amada Monteiro y Louis McDonald, imprimen en la instrumentación, mezclándose en los compases de 'Evergreen Home Loans' unos riffs, casiotone y baquetas, que pasan de la experimentación jazz a la oscuridad fantasmal, sin perder la sobriedad característica del pop, aumentando ésta cuando 'Ghost' llena de ternura la sala, ahora a dos voces y siguiendo un ritmo lánguido al que los excesos guitarreros y bajeros le sientan de perlas, calmando definitivamente las aguas '47 Cents', gracias a la intríngulis casi post-punkiana de sus enseres, los cuales mantienen un pulso voraz por mantenerse en un limbo entre la lugubridad y la iluminosidad, ganando aquí la segunda por jugar a su favor los vocales, no como en 'Butterfinger Hands', que deja bien claro desde el principio que lo suyo es el jangle y el rock de la familia Adams, poniendo de su lado incluso al micrófono, para otorgarnos un final de estridencias que desata la locura demencial del que esta poseído por el fuzz, el garage y la psicodelia más excéntricos.

During - Birds Of Juneau / Big Farmer 7"

Lo de During pasa de bueno a obra de arte cuanto uno pone sus ojos en la letra pequeña, esa que dice que la banda está compuesta por Cory Plump de Spray Paint, Jordan Lovelace de Pampers/Brandy y Steven Fischer de Wilful Boys, quienes presentan su 7" debut, via Chunklet Industries, formado por 'Birds Of Juneau' y 'Big Farmer', las cuales manejan un marcado acento made in TRAAMS, capaz de recrearse, sobre el post-punk que practican, sobre el cosquilleo con el que sus riffs otorgan una levitación synth-punk al tema, mandándolo todo a una suerte de no wave cuyo escaparate se tergiversa a medida que su segundo de abordo se hace con el control, implementando un garage histriónico al que le hace tilín el punk, el fin del mundo y una categorización del ruido, que en dueto, pierde fuerza en pos de un fuzz de tintes violentos en las formas, aunque su rabia con las formas de la sociedad ni quedan, ni van a quedar por mucho más tiempo silenciadas.

LIDS

6 años después de sus primeros singles, LIDS, el supergrupo formado por el bajista y corista Alex Edkins (METZ), el vocalista y guitarrista Brian Borcherdt (Holy Fuck) y el batería Doug MacGregor (The Constantines), regresa presentando sus credenciales bajo el manto de Sub Pop, quienes apadrinan 'Furniture' y 'Half Twin', una rebelión que se alimenta de Television Personalities y Suicide, balance aterciopelado por un post-punk radiactivo al que las cuerdas llevan de viaje, garagero a veces, psicodélico las menos, pero siempre con un regusto añejo que mantiene vivo el espíritu oscuro de la lírica, acorralado por las autoridades y reprimido hasta la llegada de su compañera de andanzas, la cual eleva el tono para anteponerse concienciudamente ante las adverisdades, plantando un muro de reverberación y post-rock ochentero, que es una reverencia a la experimentación alternativa que envuelve sus melodías, obsesivas éstas con la transgresión, el fuzz y con la desembocadura de sus deseos de ver ante sí una destrucción de sus elementos instrumentales y un muro de ruido, los cuales dudan cuando la aureola de King Gizzard & The Lizard Wizard se les aparece, poseyéndoles sus bandas madres para que al final Iceage se cuelguen la medalla al mérito.

Folly Group - Awake And Hungry EP

Un año después de saltar a la palestra, Folly Group debuta con el EP "Awake And Hungry", via So Young Records, donde Sean Harper, Louis Milburn, Tom Doherty y Kai Akinde-Hummel, declaran sus intenciones con el tema que da nombre al álbum, universo analógico y digital que se nutre de un post-punk abierto tanto a recibir un spoken word causístico como a formar parte de un drum'n'bass que bien podría estar extraído de la banda sonora de una película francesa, experimentación relajantemente saciada con una electrónica, cuyos rayos láseres nos devuelven a sus orígenes, aunque poco tarda el cuarteto en obviarlo y dedicarle unos riffs que valen una tensión invertebrada a merced del rock y fuzz enarbolados que tocan con la yema de los dedos, y en esas, aunque a bajo tempo, anda 'Four Wheel Drive', cuya entrada podía firmar tranquilamente Warpaint, dejando claro que a partir de ahí se declaran en rebeldía con una locura infernal en la que Mr. Hyde le gana la partida al Dr. Jekyll, tomándose este varias revanchas consecutivas que acaban con él besando la lona una y otra vez, entrando en juego 'Fewer Closer Friends' para, con el KO en el bosillo, restregárselo por la cara sin conocimiento de causa.

Modern Woman

Decir Modern Woman es hablar del afán menudo de Sophie Harris por formar una banda en la que su voz de corte clásico se elevara por encima de unas directrices que en su single debut, 'Offerings', via End Of The Road Records, se adhieren a una corriente garagera, fuzzera y post-punk, obra de nuestra protagonista a la guitarra y percusión, David Denyer a cargo de la percusión, violin y muestras de cassette, Juan Brint al bajo y coros, así como el batería Adam Blackhurst, retratando sus melodías una tensión existencial necesitada de un desfibrilador a mano para no perder la razón, esa que ya no se hace palpable en el momento que manifiestan unos riffs cortantes de esos con los que IDLES hacen mucha pupa, asestando así un primer golpe que en su tramo final, cuando juegan con el final de los 70's y principios de los 80's, contempla a su alrededor destellos de Dry Cleaning, BODEGA y Big Ups, estos últimos al recitar Juan el speech final.

Nerves

No hay que confundir los NERVES londinenses con los Nerves irlandeses, presentando estos últimos 'Leigue', primer single cuya producción corre a manos de Daniel Fox (Girl Band), denotándose en el contorno de cada una de las capas que gobiernan el tema ese amor por la industrialidad que reina en su banda madre, a veces explícitamente y otras más sutilmente, algo que no condiciona el punk lírico que derrocha Kyle Thornton, venido este de las circunstancias dolorosas que envuelven su creación, tratando los peligros de ignorar el dolor y permitir que los mecanismos de afrontamiento del mismo se traduzcan en hábitos poco saludables que acaban gobernando la vida uno, con un punto de inflexión de las cuerdas de éste y las del bajo de Charlie McCarthy, que les lleve poco a poco de nuevo por el camino del post-punk, celebración a la que se suma baquetalmente Adam Nealon, intentando alejar a sus dos compinches de una oscuridad que no le hace ascos ni al noise ni al shoegaze.

If So Why

Siempre es un placer descubrir nuevas bandas, pero más si cabe cuando post-punk y Australia se juntan en la ecuación, algo que ocurre con If So Why, cuarteto formado por la cantante Amy Mowle, el guitarrista Steven Smith, el bajista Tyler Dykens y la batera Liz Turner, quienes debutan con 'World Eater', single que también dará nombre a su EP debut, a publicarse el próximo 6 de Agosto, via Dirt Frame Recordings, donde seguro que podremos disfrutar de esa combinación estilística que involucra a rock, shoegaze y Public Practice, aunque siempre con la oscuridad por bandera y una versión primigeniamente setentera de lo que sería en aquellos años el spoken word de Sinead O'Brien, algo que se queda grabado en la segunda parte, donde la cantante acapara la parte más punk de Amy (Amyl And The Sniffers) mientras el ambiente se embarra de garage, fuzz y un noise cardíaco, hasta teñir de sangre la esclera de sus ojos.

Guðir Hins Nýja Tíma - Demo

Si detrás de Guðir Hins Nýja Tíma están dos de los componentes de Dauðyflin y Börn, ya se nos empieza a escapar una sonrisa, la cual alcanza el nivel del Joker cuando se constata que Jùlìana Kristín Jóhannsdóttir se encarga del micrófono y Fannar Örn Karlsson de la programación, con una "Demo" debut, via Polze De La Mort en formato cassette, cuya emoción alcanza su clímax gracias al la carga de punk sintentizado a lo familia Adams que contempla 'Hassó', con la caja de ritmos procurando una oscuridad en consonancia con su lírica, enervación solidaria a la que también se aferra 'Ofurölvi', aquí con unos síntomas orgánicos que siguen con la depravación experimental de su antecesora, dejando de lado su Reykjavik natal para agobiarse con un día a día alterado por una realidad, a la que 'Hvergi '97' da un empuje alienado para meternos más si cabe en un mundo paralelo desorbitado que rota sobre NOTS mientras la sensación de interludio se involucra en su salud mental, estallando en mil pedazos cuando el pogo se alía con la depresión de 'Dansa Burtu Tárin', falsedad que toca fondo con los credenciales garageros, psicodélicos y fuzzeros de 'Verri en Dýr'.

Margaritas Podridas - Margaritas Podridas

El debut homónimo de Margaritas Podridas en cassette, via Cintas Mexico, añade una mordiente más a todo lo que habían presentado hasta ahora, mancillando 'Pétalos Mordidos' un dream-pop psicodelizado que reverbera a cada paso que da la lírica, contactando con una suerte de Rats On Rafts genuinos que invoca la dirección a seguir por los mexicanos, aderezada esta en 'Púrpura' con un shoegaze vívido de experiencias que apuesta por la erupción de las voces entremezcladas de Carolina Enríquez y Esli Meuly, bajista y guitarrista, respectivamente, alcanzando ese grito sórdido de Bully o Dilly Dally, con el que alcanzan un ruidismo que se desmorona con la primera impresión del mismo, obra de Rafael Armenta (guitarra, sintetizador y batería) y Alfonso López (guitarra, voz y batería), grungeando la cosa al inmiscuirse 'Margaritas' en sus plegarias, alcanzando su nirvana todos a una al sumarse el fuzz y el garage a su propuesta axonométrica, visceralidad que se aloja en la sien de 'Wow', de ahí que su respuesta sea a cámara lenta y vague por el universo sonoro con una electrificación añadida que promete ser su siguiente ojito derecho.

Night Lunch - Table For Two EP

El renacimiento de Night Lunch en "Table For Two", su EP debut de estudio, encuentra la paz entre lo que los neozelandeses denominan crustpop, electropiss y doom gaze, aferrándose a esta cruzada 'Stop Spots', desde un submundo de ultratumba donde los doom dooms de Liam Dorf y los boom booms de Liam Hoffman, se encabronan con los de ahí arriba, reverberando estos en consonacia con IDLES para encarrilar 'Hot Cops', obra de azada y cuchillo en los dientes que baila al ritmo de unos The Black Keys electrificados metálicamente para sobrevivir al loop de sobrecargas martirizadoras de las cuerdas, alargándose el mismo hasta sacar las entrañas a 'Scary Car', obra de caridad que recibe el golpe con un órgano pedaleado para garantizar que el tinitus de My Bloody Valentine quede en peccata minuta, atendiendo esto a una debilidad por la industrialidad, la cual se empieza a materializar en su ADN mientras la instrumentación y el micrófono desollan los rangos frecuenciales de instrumentación y micrófono para crar el caos relativo más absoluto, guerra en pie que continúa 'Haunted Mill', sumándose a la saga de terror con la misma rabia inusitada que su antecesora, deshaciéndose 'House Full Of Shit' en elogios hacia lo que serían black midi si aumentaran su dureza contemplativa, decidiendo cortar por lo sano en ciertos momentos para que la lírica alcance su plenitud en este momento, crucial para desbarataresos jueguecitos cordales de altos vuelos con los que uno puede respirar la sangre en el ambiente, haciendo de su tortura sonora un lugar del todo apacible, más aún cuando el grunge asoma por la trituradora de 'Brown Tinsel'.