Y - ENTER EP

El segundo EP de Y, "ENTER", via SO Recordings y Hideous Mink Records, muestra que los londinenses han venido a este mundo a divertirse, siendo sus pruebas más fehacientes el rock revolucionado, el jazz experimental y el garage manuscrito a ambos, siempre con el sentimiento de construcción etérea de sus melodías y con su aplicación a la década musical que deseen, sabiendo sonar elegantemente refinados o tras haber sido consumidos por la rabia, entendiendo el término medio como una oda a la razón, media aritmética de cualquiera de las bandas de su procedencia, sintiéndose seres de este y otros mundos aún por explorar.

Mother Giraffe – Food is a Necessity

Y sin esperarlo, Mother Giraffe debuta en largo con "Food is a Necessity", via Solium, sacándose de la manga los italianos uno de los discos del año, en el que Antonio (voz), Rosario (guitarra), Vincenzo (bajo) y Giorgio (batería), mezclan punk garagero cósmico, post-punk adictivo y crank wave sin inocencia, teniendo ese rollito Euternase que (des)cuadra perfectamente la anarquía sonora que desarrollan, anticipándose la pesadez de las cuerdas al stoner rock y la desidia grungera al ruido inmortal.

Cola - Cost of Living Adjustment

El álbum "homónimo" de Cola, "Cost of Living Adjustment", via Fire Talk Records, tercero para el trío canadiense formado por Tim Darcy (voz, guitarra), Ben Stidworthy (bajo) y Evan Cartwright (percusión), conserva intacto el poderío del post-punk en la base de sus canciones, dejando por momentos que el rock, pop, garage, jazz, e incluso el rap de la costa oeste, se acerquen a ellas, quedando esta experimentación supeditada al espíritu que siempre les ha caracterizado.

Smarm - Smarm EP

El EP debut homónimo de Smarm, en principio bajo el manto de Feel It Records, empieza con un ramalazo rockero que samplea cordalmente el momento icónico del tema 'Libre' de Nino Bravo, al cual rodean de un garage electrificado que pretende llegar a un ruido, que por suerte, no concibe el 100% de ensordecedor que lo que estaba planificado, algo que también se traslada al resto de temas, quienes en las manos y los pies de Drew Decker, Liam Dolan, Sam Richardson y Eric Stein, se oscurecen y reverberan para darle al rock ese punto setentero y lo-fi, comandando unos vocales punk que escapan de la caverna codiciable de la que sale su sonido.

Muñeca Rusa

La radio me ha dado una hostia sin igual al ponerme en los oídos el último single de Muñeca Rusa, 'El club de los hipócritas', via Astro / Ataque!, donde el cuarteto gijonés infunde terror sonoro a través de un ruido desbocado, el cual converge cordalmente con una lírica en la que, las verdades como puños se difunden en un 5G afilado cuyos coros no se quedan atrás, y es que Andrey Fomchecnko (voz, guitarra), Olaya Llucía (voz, bajo), Mario Suárez-Valdés (guitarra) y Samuel Pocero (batería), dan en un clavo ardiendo que está en el aire y del que nadie habla, pero para eso están ellos, sintiéndose cómodos mientras desollan realidades con un punk que bebe también del 'Pretty Fly (For A White Guy)' de The Offspring.

LIPWORMS

La pureza musical de LIPWORMS no se ve alterada por el cambio de paradigmas vividos a lo largo de los años, presentando aquí y ahora, su single debut para Strong Island Recordings, 'worm101', contemplando la lujuria electrónicamente a través de un techno-psych el cual controla las emociones que puedan surgir en la pista de baile, emancipándose de la electrificación al mostrarse siderales como PVA, volando la imaginación sintéticamente para crear un mundo conceptual de luces y sombras estroboscópicos.

Bruise Control - Bruise Control

La amenaza de Bruise Control se cumple en su álbum debut homónimo, donde la pólvora estalla en favor del garage más punk, el punk más hardcore y una psicodelia reverberada intensamente, una oda a la potencia sonora que les caracteriza en directo, donde las cuerdas corroen el ambiente para convertirlo en una pirotecnia de electrificación rockera, mostrando que lo suyo se mama en las calles de los suburbios en los 70's, de ahí que la cólera más enérgica al micrófono sea la absoluta protagonista de este bizarrismo.

Osees - Cara Maluco EP

Llámalos Osees o la amenaza fantasma que corre su tupido velo y llena el espacio sonoro de su EP "Cara Maluco", via DEATHGOD CORP, de psicodedia interracial reverberada con una energía paliativa para echar de comer aparte a los californianos, los cuales se meten en una ola setentera más que sesentera, donde la locura, venida de las cuerdas, acierta al desempolvar un ruido ensordecedor inclusivo, que tiende a manifestarse como una constante de fondo inconclusa que abarca la mitad del minutaje del disco, de ahí que el resto corra que se las pela.

No Peeling - EP2

Para su segundo EP, "EP 2", via Feel It Records y Wrong Speed Records, No Peeling evita sorpresas sonoras que lo separen de su ya conocido egg-punk pegajoso, ese que le lleva a uno a gastar zapatilla en la pista de baile, asomando siempre un rock garagero con el que llegan el headbanging y el mosh pit, además de alucinaciones psicodélicas y distorsiones, las cuales, aparte de reproducirse como esporas a lo largo del reducido minutaje, obliga a los vocales de Sophie Diver a tener que enfrentarse, por momentos, a un doppelgänger que habla en nombre de otros, estando de su lado todo el tiempo restante para que la fiesta sea completa, y a la cual es imposible resistirse por el increíble número de agitaciones nerviosas que presenta.

Jehnny Beth - Live at Rough Trade East

Todavía no he tenido la oportunidad de ver a Jehnny Beth en vivo, asignatura pendiente que su álbum "Live at Rough Trade East", via Fiction Records, alivia en cierta medida, ya que la catarsis en vivo nunca será comparable a la casera, sobretodo cuando en su tracklist predomina su último disco "You Heartbreaker, You", donde también hay espacio para la representación del primero gracias al single 'How Could You', aquí sin Joe Talbot (IDLES), pero sí con chest., así como un cover de Björk, 'Army Of Me', el cual se lleva la francesa a su terreno predominante, cargándolo de un ambiente, el cual tiene pinta que también le pegaría a la islandesa, ese viciado por la distorsión de las cuerdas, el fuzz melancólico y ese rock alternativo, en el que el ruido se suma a la fiesta garageada de sublevación lo-fi.