Polar Body - Am Konstant Recorder EP

Hubo un tiempo que el bandcamp de Polar Body contenía algo de merchandise, con imágenes como la que acompaña al texto, pero eso y la información sobre la banda se han evaporado, quedando en segunda ronda "Am Konstant Recorder", EP debut de los chicos venidos desde Pensilvania, con 'Clean' arrancando de cuajo en modo Cubano Vale, adentrándose sin previo aviso en la industria de Girl Band, lo cual provoca un cúmulo de testosterona sin precedentes, así que desatados, se vanaglorian con un punk vocal que haría arder cualquier edificio allá por los 70's, acabando de meter el miedo en el cuerpo a base de fuzz esotérico que invoca una parálisis generalizada, ganando así tiempo para lanzar su hechizo psicodélico y bloquearle las puertas del infierno a 'Sloven', que logra salir de su cueva para seguir entreteniéndose con lo brindado por su antecesora, metiéndole una marcha metalera más para enaltecer el ya de por si demoniaco ritmo, disparando con las mismas armas que Beekeepers para acabar con el revuelo que han organizado ellos mismos, dando sepultura a de paso al micrófono, mientras dan la nota final con un rock que es post y math a todas luces, las cuales titubean de forma sexy en 'Future As I Know', post-punkeando garageramente al tiempo que flashean para que la presión sanguínea se concentre en un solo punto, momento en el que las cuerdas cortan por lo sano a la vez que salpican todo de una acidez gástrica en la que que todo se viene abajo.

La realidad de 'Nulled Head' se entremezcla con las alucinaciones de sus controvertidas compañeras de reparto, centrándose aquí la percusión en resucitar al muerto, probando todo tipo de rituales, contando con la ayuda de un jazz improvisado que  haga saltar la chispa de nuevo, recobrando el aliento en 'Iron Grip On Nothing', retorciéndose hasta tal punto la cosa en que es fácil imaginarse en primera fila a Death Grips, mostrándose más verticales y yendo más a saco que nunca, con un sonido que pocas paredes van a aguantar, sabiendo penetrar en los submundos de ultratumba  para redimirse del hundimiento antes provocado, friendo el cerebro con un mensaje en loop al que ni siquiera le hace falta el acompañamiento de imágenes de guerra para exaltar la violencia, ya que está más que implícita.

MINT FIELD

MINT FIELD, desde Tijuana, es el compendio formado por Estrella Sanchez (voz y guitarra) y Amor Amezcua (voz y batería), las cuales oficialmente ya han presentado los dos primeros singles de lo que el 23 de Febrero será su álbum debut "Pasar De Las Luces", via Innovative Leisure, en donde el dúo se dirime en paisajes tristes a la vez que esperanzadores en 'Ojos En El Carro', balanceándose las cuerdas entre la solemnidad vocal de ambas, elevando el dream-pop a shoegaze en términos de emoción desbordada por su constante crecimiento entre algodones, con un militarismo activo que sigue el orden natural de las cosas para llegar con su canto de sirenas envenenado a esa paz tan buscada que les otorga 'Quiero Otoño De Nuevo', centralizando su algoritmo instrumental en torno a las guitarras de DIIV, dándole su toque mexicano gracias a los vocales, los cuales se esconden tras la sombra que les cobija de la arboleda de filtros reverberantes y opacos que despliegan tras de sí, quedándose bien refugiadas tras ella no vaya a ser que el sol se ponga en su horizonte.

La historia podía queda aquí de no ser porque alguien se ha tomado la molestia de subir algunos cuantos singles más de los que formarán parte de esas 13 canciones que esperan a ver la luz la semana que viene, con 'Viceversa' clamando al mismo cielo al que Raphaelle implora en BRAIDS, junto a un toque garagero que se vuelve incluso fuzz en 'Cambios Del Pasar', y más leña en forma de shoegaze para 'El Parque Parecía No Tener Fin', agarrándose al oscurantismo de 'Párpados Morados' como cierre maestro a la vez que anclaje para un futuro venidero.

I.V.

I.V. es el nombre de la banda que ha aterrizado como un tiro en esto del garage, el fuzz, el punk y los 70's, gracias a 'Magnesium', single debut de lo que prometen es la primera pieza de un 7" en primavera a cargo de Total Punk Records, no sorprendiendo para nada esta comunión entre banda y sello, ya que pegan como anillo al dedo, como eso de que la banda esté formado por miembros de formaciones como Color TV, Citric Dummies, Joust, e incluso a lo mejor, alguna que otra todavía sin desvelar, ganando peso aquí claramente los segundos, ya que se acercan a su leit motiv musical, aunque sin los primeros, el lo-fi se haría más presente todavía, aportando los terceros el tono festivo que tanto los distingue, haciendo suyas por momentos las cuerdas de Ty Segall.

Boy Azooga

Hay un cuarteto venido de Cardiff llamado Boy Azooga que me ha sorprendido con las dos únicas propuestas que han publicado hasta ahora,  'Face Behind Her Cigarette' y 'Loner Boogie', las cuales aumentarán hasta el número redondo de 11 en "1,2, Kung Fu!", su álbum debut previsto para el 8 de Junio a través de Heavenly Recordings, en donde seguro que, como el primer tema mencionado, juegan con esa electrónica MGMTera, que golpea con la fuerza que imprimen las baquetas, integrándoseles rápidamente cuerdas y maracas para crear un paisaje casuosístico por debajo, que es el que interesa de sobremanera, dejando lo autoprogramado para el teclado y esos do do do do do que, en conjunto, no los van a sacar de la zona de confort, como si ocurre con el segundo, tomando el mando un garage lo-fi más bien sacado de Ty Segall, el cual, tras avistar la naturaleza de Glass Animals, hace que el frontman Davey Newington y sus secuaces, Daf Davies, Dylan Morgan y San Barnes, bajen el pistón en dirección hacia un rock popero que podían firmar tranquilamente Spring King, lo que hace asentarse en el ambiente una incertidumbre entorno a cuál de los polos opuestos se llevará la palma en siguientes entregas.

Lying Down - De Rigueur

Lying Down aparecen de la nada para, desde su base en Brisbane, comerse un mundo donde garage, rock, punk y fuzz, se entremezclan en lo que es su álbum debut "De Rigueur", publicado gracias al sello francés Hidden Bay Records (mismo que pago tributo a Tom Knights de Lunar Quiet), empezando con el tema que da nombre a la banda y que a Lachlan Airey, Siena Hart, Conor Claffey y Alistair Taylor, les vale para ir poniéndose a tono, a través de una introducción industrial que centra su pose en la electricidad de los riffs de sus cuerdas, para, y de la nada, volcar sus vocales a lo Joe Galarraga (Big Ups), con un desgarre punk mayor al de Nueva York, a imagen y semejanza del escaso valor que se le da a su lírica, tristeza a la que sucumbe en sus primeros compases 'Late Morning', levantándose con una ola de noise creada en base a las distopía de la instrumentación, para despeñarse por el barranco del grunge y descubrir así las maldades que están dispuestos a hacer para ser entendidos.

'Betty And Barney' templa la situación con un rock maniatado de pies y manos, por lo que basa su poderío en su fuente de inspiración vocal, esta vez a dos bandas y sin que sirva de precedente, donde la una le hace ver al uno que toda su palabrería se puede traducir en angustia, entendiendo por ello que 'A Door' no vea la luz al final del túnel del desamor, ni siquiera al principio, cayendo la depresión en una corriente instrumental que corta las venas de sus muñecas con precisión milimétrica, viendo como su último 'Breather' es suficiente para levantarlo del suelo ante la posibilidad de esa muerte real que a punto les ha llegado a costar, seducido por un stoner rock que aviva el punk de sus adentros al darse cuenta de la magnitud de sus actos, los cuales deben ser medicados para caer en el olvido de 'Remember', y así ver todo desde una perspectiva que parece imaginaria, y con la que 'Pure Gravy', juega casi noqueada para hablarse a si mismos en tercera persona en lo que supone un acto de reprocharse sus propios errores.

Marriage + Cancer - Marriage + Cancer

Marriage + Cancer muestran en su álbum debut homónimo, via Self Sabotage Records, lo que aquel EP, titulado "Untitled", ya dilucidaba en el 2015, crudeza basada en el grunge, cuyos vocales demuestran la desesperación caracterísitca del estilo, con la voz rota de Robert mimetizándose en Kurt Cobain a la perfección, llevando él y Jay sus guitarras en 'Command + Comply', a los hangares de la deformación de vanguardistas como METZ y leyendas como Drive Like Jehu o Multicult, arrimándose las también cuerdas de Christian con su bajo, creando esa tensión necesaria para sacar de dentro lo peor de sus compañeros, barra libre para que Chase con sus baquetas gire la ruleta de la monstruización hasta alcanzar un nivel al que 'God Is Tan' no pueden resistirse, cayendo en sus tentáculos por la vía rápida, inmortalizando la abrasividad disfuncionalmente controlada del uso que hacen de su entorno para ir subiendo los grados de su alucinación, provocada por el ácido de unas cuerdas que van subiendo de marcha hasta imponer el miedo de su torrente sanguíneo en el cerebro del oyente, y sin tener que pronunciar ni una sola palabra.

Las proclamas sí son cosa de 'Honour, On Our Knees', que aprovecha sus encantos labiales para atacar el corazón del poder desde su rencor, metiéndose en una guerra instrumental-mental cuyo superhéroe no es capaz de aterrizar a tiempo y evitar así que 'Headache' sea el llamamiento al caos que declaran los de Portland contra el pueblo, ese que derrama sangre sin sentido, acercándose por ello a ese poder que 'Six Feet + A Box' desea más que nadie derrocar, sin olvidarse de meter en el saco a los impostores charlatanes.

LICE

UK tiene bandas para llenar cada día decenas de blogs como este, pero LICE tienen ese algo que los desmarca del resto, y eso que solo cuentan con un puñado de canciones en formato demo y dos oficiales, desatándose en directo como si de Girl Band se trataran, aunque 'Gentlemen's Magazine (Dear Ben)', al igual que 'Little John Waynes', empieza con ese rollito tranquilo de Fat White Family que se rompe por completo cuando Bruce le da caña a las baquetas, poniéndose Alastair al frente para marcarse al micrófono un Mark E. Smith enjaulado en la piel de Kristian Bell y sus The Wytches, perturbando más el asunto cuando 'Ted's Dead' introduce una trompeta que incluso llega a cuasi marcarse un solo jazzístico, que de no ser por su ímpetu británico, y por el punk de 'Stammering Bill', todo el proyecto decaería con todo el peso de la ley y quedaría en tierra de nadie, por muchos flashes a lo Slaves y shame que destilen.

Los otros dos componentes son Silas y Gareth, ambos a las cuerdas, con el primero a la guitarra y el segundo regando el césped del estudio a base de riffs bajísticos, llenando los primeros espacios sonoros de su 7" debut, "Human Parasite", via Big Score, donde la canción que da título al álbum ya denota su paso por el estudio, engrandecido por esa carga depresiva tan característica de los de Brighton, con el cantante dando vueltas por la platea, girando entorno a los cuerpos malditos que lo miran obstinadamente, dirigiéndose a ellos como Marilyn Manson en un circo psicodélico, buscando la pérdida de cabeza de cada uno de ellos, consiguiéndolo por completo cuando 'The Pervert Endeavour' asoma por encima de sus ser los cuernos del demonio, centrándose en la decadencia para alcanzar el nirvana de la manera más sucia, esa llena de improperios sonoros que para digerirlos del todo, uno debe rendirse a sus pies unas cuantas veces, demasiado tarde para querer enjaularles de nuevo en un formato tan pequeño.

Girls In Synthesis

En Londres también se hace punk y, como Girls In Synthesis demuestra, el abanico puede ser infinito, incluyendo anarquismo, post, rock o noise, pero ante todo, cumpliendo con el reglamiento del DIY, como muestran su doble AA single, su EP debut y la versión dub del mismo, en donde a priori uno esperaría solamente que los vocales estuvieran fuera de la ecuación, pero no, siendo la realidad que estos están ahí y que lo que varía, es la adicción de esa capa de caos corporativa que incluso supera al original, con un tratamiento a la altura de Show Me The Body que uno ya podía imaginarse a sabiendas de sus predecesores, 'The Mound' y 'Disappear', políticos a rabiar como Shame, y con una intensidad rocambolesca con la que uno ya suda sin ni siquiera haber entrado el tema en el meollo del asunto, así que cuando lo hace, se ve como la sangre penetra en los ojos de cada uno de sus tres integrantes via un stoner que coge la radial para cortar la respiración en dos, mimetizándose con la locura setentera de HONEY para recibir con horrores a sus majestades satánicas The Rolling Stones.

El formato corto tampoco deja títere con cabeza, con los vocales reivindicativos en una época en se espera que las cosas se agiten pero que no muchos están dispuestos a sumir el riesgo, visualizándose en 'Suburban Hell' claramente a IDLES para revertir esta situación, colocándose 'Phases' en primera fila de la manifestación, viéndose cortejada por Saw en su ataque contra la globalización de las masas, a lo que 'Fucked' responde con una balada a su modo, pitada de oídos para 'Solid Effect', la cual pasa de entrar en estos juegos y delega en su otra versión para hacer de su respuesta una contundecia psicodélica basada en LSD y así doblegar al que ose escucharlos, haciéndoles besar la lona que ellos pisan en su lucha.

Teen Valley - You Can Kill The Past EP

Teen Valley viene cogido del brazo por uno de los creadores de Terry vs. Tori, Manuel Jiménez Vélez, el cual, antes de emprender su primera aventura por tierras texanas en el SXSW con su banda madre, tiene tiempo para presentar su primer EP en solitario, bajo el título "You Can Kill The Past", una oda instantánea a eso de perder el miedo a dar un paso adelante, siendo aquí su propia voz su más preciada valedora, donde micrófono en mano, se enfrenta al reto de ponerse en primera plana, para lo cual se rodea de un dream-pop que busca su acentuación a través de un shoegaze que esconde tras de sí un reguero de sentimientos que hacen de 'Moonlight', una apertura de lo que es el álbum, a la par que se inmiscuye en lo personal, csiendo su refugio unas cuerdas que se dejan de excusas garageras en 'Chicago's Most Eligible Bachelorette', con un torrente de setenterismo que calma las aguas al achicarse sus cuerdas, pero todos saben que están ahí, aflorando mano a mano, cuando el desamor de altas frecuencias post-punkiano se desangra en la orilla de una pena que se mantiene desarraigada con respecto a las posibilidades de victoria emocional.

'Mentol Cigs' recorre los pasajes a los que el guitarrista nos tiene acostumbrados normalmente, aunque aquí desde la soledad de su bedroom pop, sacudiendo sus propias telarañas para no consumirse tan rápido como lo hace el título del tema, con 'I Cannot Fucking Wait To See You Again' habiendo podido dibujar una sonrisa de oreja a oreja gracias al espíritu de los primeros 80's en combinación con el exotismo del movimiento de sus caderas y el algaravío de sus guitarras en alto, pero él ya sabía mucho antes que su encuentro con la tercera fase de la felicidad no va a llegar todavía a buen puerto.

VACATIONS

Las cosas más placenteras están envueltas en dream-pop, como el debut de VACATIONS en formato corto, "Days", en donde el por aquel entonces terceto de Newcastle formado por Campbell Burns (voz y guitarra), Jake Johnson (bajo) y Harrison Chapman (batería), se movían melancólicamente bajo el embrujo del estilo, dotándolo al micrófono de esa melosidad que los hace parecer más interesados en conseguir el amor, o el desamor, según uno escuche 'Hamilton South' o 'Moments', respectivamente, aullando al cielo de Jimi Hendrix para ahogar unas penas que tocan a su fin con su segundo EP, "Vibes", aquí saboreando las mieles de la conducción por las ya casi desgastadas carreteras de California, agasajando las cuerdas de Mac DeMarco, Terry vs. Tori, Hoops, etc., un calor que se sobrepone gracias al rollo vintage que le imprime Lois a sus canciones, las cuales se van resquebrajando a la vez que salen a flote, no hace falta ir más allá de 'Young' para ser consciente del efecto disonante a medias entre el bajo y la guitarra, donde la apaciguada batería aguarda su turno mientras disfruta del panorama que tiene por delante hasta llegar a 'Dave Brubeck', conjuntando la magia de la improvisación del jazz y su estilo más afín, para homenajear así al pianista estadounidense y generar así una controversia interna que los sitúa entorno a Beach Fossils.

Sin perder mucho el tiempo, a finales del año pasado presentaban 'Moving Out', sonando las campanas de lo que en un futuro será su álbum debut, en donde la novedad reside en el cambio de cromos que supone la entrada de Nate Delizzotti y Joseph Van Lier, y la salida de Harrison, smiley triste a modo de carga que parece llevar consigo también el tema, aunque para el segundo trozo del pastel que se va a venir encima, 'Steady', la madurez es la nota predominante, llevándose todo el protagonismo incluso por delante de esa cercanía al surf con la que se atreve esta instrumentación de nueva ola.