R.M.F.C - Hive Vol. 1 & 2 EP

R.M.F.C. (Rock Music Fan Club) es el proyecto en solitario de Buz Clatworthy, el cual publica sus dos EPs debut en vinilo via Erste Theke Tonträger, bajo el nombre de "Hive Vol. 1 & 2", mostrando en ellos un compendio de temas que muestran adoración por el lo-fi, abrazando el garage esotérico y el rock en 'Television', con un punk robótico en los vocales, fruto de una lírica que muestra la monitorización en línea del que osa acercarse a los contenidos que el título está dispuesto a darnos, absorbiendo unos pensamientos que, como el australiano hace, podrían valer para generar arte en su máxima expresión, dando pie a interactuar con él de la forma contraria a la que cualquiera lo haría en una 'Robot House', es decir, dejando que las cuerdas diluyan la orquestación de noise maldito en post de un rock que se sube los cuellos de la camisa y desmadrarse con tal de que su adrenalina suba como la espuma, dejando 'Connector #1' un espacio de tiempo en el que bajar las revoluciones a través de una seriedad etílica que se prolonga bajo el manto de un loop sintético, interludio necesario para que el cabreo vocal engrase su raciocinio y ataque los puntos débiles de 'Greaser' al meterse en ese terreno pantanoso hecho a imagen y semejanza de Ty Segall, Oh Sees o los mismísimos Ex-Cult, calaña que se junta en una masa de aire psicodélica cuyos humos son bajados por eso que llaman rock setentero, atacando con el stoner y la provocación, línea de bajo que sigue 'The Source', en una versión más limpia eso sí, capaz de mostrar un avance robótico de forma humanoide por la cual giran sentimientos disacordes, gracias a ese movimiento pélvico tan suyo, acercando el tema que da nombre al álbum, una versión 2.0 donde el synthpop agitado por el post-rock menos familiar, refleja el agotamiento de una regeneración cognitiva que muestra su repulsión contra el sistema.

Pottery

Pottery, banda con sede en Montreal, guarda un secreto entre sus miembros, y es que junto a Tom Gould, Jacob Shepansky, Peter Baylis y Austin Boylan, se encuentra la figura de Paul Jacobs, haciendo de esta manera que los focos se pongan sobre su persona, aunque la no presencia de lo-fi, garage demoniaco y noise en todas su vertientes, logra quitarse una presión a la que 'Hank Williams', su primer single, ayuda en este sentido, ya que la banda sabe repartir sus fuerzas entre las cuerdas, el sinte y la batería, dejando que un alegre post-punk pose sus garras, gracias a la influencia de un rollo basado en Lois, en los 60's, contagiándose de un espíritu rockero en el que su rey, Elvis Presley, parece salir despedido hacia una colorida feria de carruseles, cuyo número de atracciones se verá aumentado el 10 de Mayo, momento en el que "No. 1", su EP debut, verá la luz gracias a Partisan Records.

Pscience

Pscience es el supergrupo de Nueva Orleans, formado por miembros procedentes de formaciones como Buck Biloxi And The Fucks, Trampoline Team Giorgio Murderer, y que pone su nombre encima de la mesa tras haber participado en el Gonerfest 15, presentando 'Xray Eyes' como primer single, el cual forma parte del recopilatorio que el mismo festival ha lanzado en formato 7", donde Carbonas y NOTS también ponen su granito de arena, siendo la banda de Memphis su mayor influencia, propiciando que el sinte y la espacialidad jueguen sus cartas en su sonido, aquí obviando el punk enfatizado a los vocales para hacer del mismo una apuesta bailable y correctora de caderas, atomizando una psicodelia en pos de un desfase garagero que planta las bases de lo que en verano será su EP debut, sin nombre ni sello todavía confirmados.

Liily - I Can Fool Anybody In This Town EP

Si no me falla la memoria, desde el "Gist Is" de Adult Jazz que no volvía a sentir algo especial por una voz sacada fuera del circuito punk, garagero, psicodélico o post-punkiano, siendo el culpable Dylan Nash, cantante de Liily, que deja su impronta en su EP debut "I Can Fool Anybody In This Town", via Flush Records, demostrando en 'Toro' la valía al micrófono de la que hablo, al tiempo que su equipo de reparto no se queda corto de miras, donde Sam De La Torre a la guitarra, Charlie Anastasis al bajo y Maxx Morando al mando de las baquetas, clavan un rock meteórico con llamamiento directo a FOALS, deslizándose Sam con un dream-pop caramelizado propio de DIIV cuando el estallido multicolor no se encuentra en horas decisivas, recargando una batería que aprieta para levantarse y volver a ese estado de excitación en 'The Weather', mostrando una rabia aún mayor para intentar curar con la misma medicina los síntomas de su antecesora, aunando alucinaciones patológicas y sci-fi que van ganando la partida a un ritmo diabólico de tintes metaleros que pretende hacerse con el control, así que antes de que eso pase, 'Sepulveda Basin' vuelve a la velocidad del rock más primigenio, y desde ahí, se lanzan a una carretera atestada de huecos oscuros vacíos que deben ser rellenados con un pop de miras más allá que lo que su propia definición indica.

Waves Of Dread - Waves Of Dread EP

Tras Luxury, Newcastle Upon Tyne suma otra nueva banda más a tener en cuenta, Waves Of Dread, cuarteto cuyo nombre radicaliza su EP debut homónimo, ya que en él, en contra de lo que uno pudiera pensar, su camino discurre entre bosques frondosos ambientales, dream-pop, shoegaze, siendo 'L.D.W.' su principal valedora, mostrándose como la reina del despiste al ejecutar una entrada centrada en iluminar con un solo foco a su cantante, pasando los minutos hasta descargar su fuerza con un muro noisero que My Bloody Valentine solo se atreverían a ejecutar desde las sombras, haciendo que la exasperación y el nerviosismo apriete como un cosmos reducido al paraíso, nutriéndose de esta performance los vocales, los cuales descubren un paraíso virgen... que no dudan en mancillar con esa tormenta de energía cuyas consecuencias se dejan notar también en 'Forevermore', a la que acompaña un rock de riffs más propios de uno de sus ídolos, J Mascis, siendo los otros dos Neil Young y Kevin Shields (Tame Impala), representados ambos aquí junto a un lo-fi que se relame las heridas del mundanal ruido que prevalece en su capa exterior, dejando así Nick, Robert y Jakko, inhabilitado el pop inicial y final en el que parecía que iba a quedar todo.

Primitiv Parts

Primitiv Parts (no confundir con Primitive Parts), es un cuarteto de Detroit cuya alineación inicial ha sufrido un par de cambios desde su creación, mostrando a pesar de ello una ansiedad de libro que ya es identidad de la banda, la cual les ha hecho presentar sus dos primeros EP's con un solo día de diferencia, compartiendo ambos su amor por el garage y post-punk, con su homónimo creando una estela de ritmos cordales adoctrinados que sus componentes siguen a rajatabla, basándose en un rock de baja autoestima, que en 'CCW' empieza a desmadrarse gracias a esa actitud Palbertiana que desoye de todo para centrarse en una experimentación en la que cada cual entra y sale cuando le viene en gana, amén de los vocales de Robin, los cuales manifiestan un punk barriobajero que vacila de su trastorno BIG UPSariano, dejando sus restos victorianos en manos de 'Wunderwaffen' y una electricidad estática que supera los límites de la física, así como el uso de unas cuerdas que pretenden ser saxofones, y de los cuales 'So Dark' no se responsabiliza en absoluto, orfandad que cae a plomo como el movimiento de sombras propio de una jauría de zombies, enrolándose en un loop ejecutado con el carácter de Preoccupations, no escondiendo por ello unas remesas catatónicas de alarde perturbador que tienen su culmen en 'What Can We Burn?', donde lo ancestral de su propuesta se organiza en una jam compilation que tira de todas sus habilidades brujeriles para seguir de rigurosa actualidad.

Tunic - Complexion

Ha pasado el tiempo y Tunic han ido infectando su sonido hasta toparse con un ente sin alma que el hardcore y el punk se han encargado de moldear hasta dar lugar a lo que es su álbum debut "Complexion", via Self Sabotage Records, donde desde el primer momento, 'Nothing Nothing' erradica cualquier posible pesticida que pueda afectar al crecimiento de este germen, basado en Bad Breeding y en una expresión vocal que utiliza el miedo antes que el mensaje, viéndose acompañada de un noise garagero de luces fuzz estroboscópicas que son un bendito sacrilegio para 'Envious', donde David, Rory y Sam, se convierten en bufones de una estrategia viril sin precedentes, sentándo cátedra con la pillería de las segundas líneas en su visión del juego, haciendo que la instrumentación tome sus propias decisiones sin tener que ser una mera títere del montón, de ahí la alevosía oscura que domina a 'Getting Sick', abogando por bailar mientras se descerrajan la piel a tiras, quebrantando la minuciosidad de su alteración sensorial a través de una catarsis que no balbucea ni un ápice, ahogando con ello los conductos auditivos, algo a lo que 'Evan' se suma junto a una necesidad gutural soportable en frecuencia y volumen, que va escupiendo sus inexpugnable franjas de odio en un afán por acercarse aún más al punk de los 70's.

Law Of The Night

John Menchaca es el encargado de apodar el término Law Of The Night a una sucesión de catarsis nocturnas que suceden repartidas entre "Interaction" y "Cut From The Wrong Cloth", donde el de Colorado explora los terrenos del rock de una forma experimental que se cimienta en el orden y el caos sucedidos de forma simultánea, con unos vocales lo-fi que pueden ser considerados como cacofonías venidas desde los infiernos en muchos de los casos, aunque el mensaje que se quiere procurar no es tomado como elocuente por aquello de sonar enajenado y entrecortado, culpa que también recae en la instrumentación y su empeño por los paisajes industriales, la cual incluso se arrastra por los suelos para que sean sus propias manos las culpables de contaminar el ambiente sonoro, enrarecido aún más debido a las chispas eléctricas que saltan con un fulgor que no va a rebajarse ante nada ni nadie.

Haze - St. John / Piochitas 7"

Haze proponen otro estallido garagero al más puro estilo shame, invitando también a Fontaines D.C. a esa fiesta que el cuarteto formado por Will, Ollie, Conor y Dan, organizan desde su Bristol natal, presentando su primer 7", via Hate Hate Hate Records, y contenedor éste de dos singles, abriendo las orejas primeramente gracias a 'St. John', una exploración de si mismos a base de unos riffs cuyo fuzz implementa un algoritmo de franqueza vocal arrastrada por el deje de los del sur de Londres, girando en círculos instrumentales que unas veces les animan a tirar de la manta y otras a una relajación casi completa, no siendo total por esa actitud punk que aguarda pacientemente su turno en la cara B, donde 'Piochitas' alcanza el zenit pragmático de Fat White Family, mejorando el rollo anterior a costa de ser tocado por la varita mágica instrumental de YOWL y su combinación con la transformación que sufren los vocales a costa de Isaac Holman (Slaves).

Crackups

Hace 7 años una banda llamada The Crackups emergían de la nada presentando su disco debut "Animals On Acid", un compendio de rock de skate y punk desgobernado, del que nada más se supo hasta el día de hoy, cuando sus componentes, ahora ya solo como Crackups, presentan en sociedad 'Wet Sheets', un single basado en un garage contemporáneo que entona el discurso instrumental de Lithics hasta revolucionarse y llegar al estatus de Slaves, obra de las cuerdas guitarreras (x2) y bajeras de Thomas Valkiers, Toon Van Looy y Siebe Le Duc, respectivamente, junto a las baquetas de Niels Meukens, rechinando una fiereza punk obra de Thomas al micrófono que deja a su desesperación sin saliva, con tiempo todavía para traerla de vuelta hasta que publiquen lo que será su EP debut en 7", "Floor".