Podium

Podium vienen dispuestos a quemar Valencia con un plan remember que gira en torno a Nick, un quinto de La Plata (Salva) y dos tercios de Tipex (Oscar y Chimo), acunando post-punk. garage, noise, fuzz y el punk de sus antepasados, aumentado este último momentáneamente con una acidez gástrica capaz de derramar lágrimas de felicidad al ver la los jugos gástricos de unos vocales que reparten consistencia en su primera "Demo", compuesta por dos caras que encierran todo el sentimentalismo de un 7", descargando primeramente 'A', el poder de Oh Sees entre una serenata de riffs psicodélicos que desembocan en el vómito de una bilis carnal, cuyo caos permanece atónito ante el hard rock que se le viene encima, intentándoselo quitar de encima con una radiación industrial predispuesta a marcar una época, golpe fantasmal que permanece impasible ante una repetitividad clonada que junta las piezas necesarias para sobrevolar el camino ancestral nocturno, que se le supone a un tema que bebe de la sangre de todos para auto insuflarse una descarga de vitalidad venida de otro planeta, sin ganas de seguir manteniéndose sobre la línea de salida por mucho más tiempo.

Toast

La juventud no es un problema cuando se trata de Toast, dúo de Nueva York formado por Claudia Mintz (guitarra y voz) y Josh Mehling (batería), los cuales muestran su desparpajo en 'Onetwothree', un single debut que aúna un dream-pop lento que se diluye entre las olas y la naturaleza de su derredor, penetrando la luz vocal de una Claudia que no está aquí por casualidad, ya que su precocidad viene de más atrás, concretamente desde 2015, aunque su discografía oficial venga marcada hace 8 meses atrás, los que se cuentan desde la subida a cara perro de 'Emily', mostrando en acústico su fuerza vocal, destacando su crudeza para 'Will I Ever Know (Your Name)', esta vez desde el estudio, dejando que su voz flote por entre las cuerdas, acercándose a través de 'Hands' a esta nueva etapa, aunque sea lo último que se conoce de ella en solitario, acelerando los riffs el proceso creativo que ambos se traen entre manos, sonando con fuerza un pop de habitación que se adorna con un trap travieso que sueña con ser poder bailado, aunque deseoso a su vez de permanecer en su sitio a la espera de lo que el 3 de Agosto será su EP debut homónimo via Terrible Records, casa de Kraus, Glitter Veils, Oy, ginla Limited.

Cutty's Gym - Zante EP

Lo que empezó siendo un proyecto de dos, ha acabado siendo  una banda en ciernes que cuenta en sus filas con Craig Mcintyre, Iain Stewart, Marco Panagopoulos y Philip Differ, todos ellos venideros de Glasgow, con un EP debut, "Zante", que practica un escarnamiento de punk vocal parecido al que representa el bueno de Joseph Talbot con sus amados IDLES, el cual tiene sus más y sus menos con la instrumentación, viéndose avocada en 'Can I Eat?' hacia un entresijo conspirativo de rock duro que coquetea con la canalización de su ira a través de unas cuerdas, cuyos riffs encienden la llama de un noise fuzzero que vuelca todo su peso con el cuello hacia delante, dando un paso atrás para volver a coger carrerilla y abrirse paso de nuevo con un hardcore machacón que ya quisiera Rammstein para sí mismo, rezándole a un dios hip-hopero al que hay que rendirle cuentas, cruzándose en su camino 'Dance Stance', que busca la confrontación contra quien sea para conronarse rey de este tinglado, valiéndose de una velocidad endiablada que descarga toda su furia en torno a la batería, rellenando el espacio sobrante con un hiriente histrionismo sonoro que levanta ampollas a su paso.

Jerry Dibbs

Jerry Dibbs se corresponde con el alter ego que Joel Sammut utiliza para su primer proyecto musical, quedando aquí fuera sus primeros pasos junto a su hermana en la escuela, y esa idea generalizada antes de pisar tierra berlinesa que aunaba en sus pensamientos post-punk y rock'n'roll, y es que la ciudad de los artistas transforma a cualquiera, provocando que 'For The Night', su single debut, pueda tener algo del primero, pero entubado de jazz desde su inconsciente, jugando a su vez con microsonidos alucinógenos que se extienden hasta el infinito, cuyos riffs provocan que la mente de dirija inmediatamente hacia Forest Swords, alimentando la pasión experimental con unos vocales que reverberan por las paredes del estudio, cayendo una y otra vez en su propio agujero negro hasta que este se resetea con un fuzz que acaba tragándoselo, eliminando cualquier registro de vida que haya habitado en él hasta el próximo Agosto, momento en el que verá la luz su álbum debut.

Palberta - Roach Goin' Down

El año pasado Palberta provocaron uno de los mayores terremotos en esto de la experimentación con su álbum debut, "Bye Bye Palberta", via Wharf Cat Records, repitiendo este año experiencia religiosa y sello con "Roach Goin' Down", dejando que 'Surfing With Berry' balancee instrumentalmente el ambiente en un juego a tres bandas, donde las cuerdas y las baquetas mandan por igual, llegando a revolucionarse un poco con el nerviosismo de ir a por el siguiente tema, el que da nombre al disco, y al que los vocales adornan con punk, siendo este un tema presidiario que atiza al angelical pop de HAIM mientras reviste su fiereza con un garage disonante al que, 'In My Fame - Jug!', entra al trapo a través de la alianza de las cuerdas, poniéndole una marcha más hasta caer rendidas a la desconsideración educativa con la que se abandonan a su suerte, todo ello mientras esperan que una de ellas reviva a las demás, levantando 'Pixels', a todas a la vez, en lo que viene siendo prima-hermana de su antecesora y que pone literalmente el grito en el cielo de ShitKid en su parafernalia, padeciéndola antes de destronar sus límites de empoderamiento con 'Cherry Baby', cuyo bajo destroza el alma de lo que se podría considerar un mal comienzo de canción, la cual reflota sin despeinarles a ellas ni a la pauta que los puritanos puedan marcar a través de su lamento y el de Björk, remando a una al tiempo que estos obtienen como respuesta el punk de 'Big Box Inn', por muy hater que pueda parecer.

LUMER - Blood On Suits EP

IDLES están más de moda que nunca, y LUMER lo reivindica a su manera en su EP debut, "Blood On Suits", mimetizando la potencia vocal de Joe Talbot en un meritorio Alex, el cual empatiza con un post-punk efeverscente que radia locura en 'Ours Is Treason', manteado por unos compratiotas que, en primer lugar, comulgan con su cacique, y después con unos excelsos Bad Breeding que, desde los bajos fondos de Gran Bretaña, van abstrayendo con su oscuridad dominante incluso a Preoccupationsque ni tullían ni mullían en eso de alterar la contabilidad sonora, y que en 'Distant Relative', se han radicalizado gracias a la industrialidad generada por el boca a boca de Girls In Synthesis, la cual se ve iluminada por seres de otros planetas que en su alucinación, abrazan el terror abrasivo viviente de Eagulls, haciendo trizas el cerebro de sus melómanos con su versión más noisera, asintiendo el resto con la cabeza, cuando la corriente fuzzera se manifiesta en todo su esplendor, doblando por la mitad al baile de Ian Curtis, valor ochentero de una marca que después de dos barridos frecuenciales parece estar más que sometido.

Orions Belte

Ya desde el nombre, Orions Belte dejan bien claro que quieren marcar una impronta estelar, y si puede ser, de las que hacen época, y es que, la traducción literal sería cinturón de orión, es decir, que lo suyo se basa en el asterismo concreto que la constelación de Orión dibuja en su parte central, la cual se dedican a evocar con sus dos primeros singles, 'Atlantic Surfing' y 'Le Mans', donde Øyvind Blomstrøm a la guitarra, Chris Holm al bajo y Kim Åge Furuhag a la batería, dibujan, sobre el primero, un cielo cuyo ente psicodélico Tame Impalero que se transforma en auténticas auroras boreales que van y vienen, con las cuerdas actuando como auténticos violines hasta que sale a escena una rasgadura de las mismas, que pone punto y final al tranquilo galápago industrial del que uno podía disfrutar estando tumbado en la arena, dejando lo ameno del mismo por una serie mágica de fricciones que permiten ver la lluvia de estrellas más cerca que nunca.

BAD NERVES - Can't Be Mine 7"

BAD NERVES siguen aumentando su estatus de banda de culto con un nuevo 7", dividido este en dos temas que ha juntado National Anthem, trayendo consigo la novedad de sumar un miembro más a la banda, lo que les hace pasar a ser ya familia numerosa, razón por la que se han metido en el estudio a volver a soñar con ambos temas, los cuales ya llevaban sobrevolando las cabezas de todos algún tiempo, siendo 'Can't Be Mine' la que camina por entre las brasas de una noche de San Juan adelantada para la ocasión, acumulando visitantes como Spring King o Beach Slang, los cuales traen consigo un rock que surfea sobre un garage sentimental noqueado por la batida riffera de las cuerdas, las cuales en ningún momento se han planteado calmar las aguas, espejismo que se vive también con 'Wasted Days', cuya rabia inusitada es proporcional a eso de tomar el nombre de uno de los himnos de Cloud Nothings, actitud que no han querido dejar pasar de largo y con la que han hecho, rebajando la intensidad de los primeros a través de fuzz y los Ramones, para seguir poniéndose la chupa de cuero mientras se miran al espejo y se dicen aquello de Fuck Up, y a vivir que son dos días.

Sean Henry

Sean Henry esconde en su estatus de cantautor, una voz de esas que hay que catalogar a la altura de Max Levy (King Of Cats, Garden Centre), con un tono más gatuno si cabe que el de Oxford, el cual sale tras una serie de acordes que envuelven a los Arctic Monkeys de nueva ola mientras el va sacando la no belleza que quiere imprimir para inmiscuir a 'The Ants', primer single de lo que el 13 de Julio será su álbum debut, titulado "Fink" y que estará editado por Double Double Whammy, en un pop que cuya ensoñación se centra en un rock fabricado por elementos lo-fi que se relame a base de fuzz y la propia saliva del cantante, demostrando un cosquilleo cordal con el que él alcanza un punk que se aguanta las ganas, disuelto en agua con azúcar garagero y psicodélico, gracias a los dos secuaces que lo apoyan desde atrás, mostrándose incapaz de ahogar las penas de un karma que nuestro protagonista cree más que merecido.

SLIFT - Space Is The Key EP

En Toulouse hay un trío que al igual que Iguana Death Cult en Holanda y The Glücks en Bélgica, está poniendo el gallinero patas arriba en su Francia natal, con un EP debut, "Space Is The Key", que se argumenta principalmente desde el garage y la psicodelia, gracias a Jean (voz y guitarra), Rèmi (voz y bajo) y Canek (batería), con un largometraje extendido a lo largo de los 5 temas que Howlin' Banana Records decidió apoyar sin contemplaciones, con 'Dominator' empleando su tiempo en volar la cabeza de sus oyentes, ya antes siquiera de dar una caña que no promete pero que se encuentra embebida en sus tentáculos instrumentales, gozando como vampiros de la noche de los muertos vivientes a través de un rock cincuentero que se infecta de garage y fuzz, haciendo saltar así las alarmas y a cada uno de su asiento si no estaba ya de pie, llamando a la calma con la salida de la luna llena, pero es un imposible que hace tope con la psicodelia de Tame Impala antes de aparecer a la orilla de 'The Sword', sin recordar prácticamente nada por el efecto de una noche gloriosa que llega hasta el amanecer, donde destellos del día anterior se acumulan por la languidez inicial mostrada, perdiéndose entre las neuronas activas cuando las cuerdas entran en un bucle reverberativo al tiempo que cortan el aire y quedan sin respiración al respetable, resolviendo 'Sound In My Head' el problema de raíz, cayendo a plomo a lo Royal Blood, y con un descaro que les afecta agudamente a las cuerdas vocales del coro, batiéndose entre la maldad y la posesión infrahumana que la electricidad se encarga de abaratar antes de que la especie se propague.