Balcanes - Decrépita / Decadencia 7"

Tras su primer 7", "Plataforma / Autopista" y EP "Carne Nueva", Balcanes vuelven a carga con otros dos nuevos singles, empaquetados en otro disco correspondiente al menor de las pulgadas posibles para editar, de la mano de Pifia Records y Discus Finu, dejando que Humo (ex-Discos Humenates para quien ande despistado) se encargue del LP, y 'Decrépita', de abrirlo, con las sombras del apocalipsis rondando de nuevo entre los rincones oscuros (de los que no se priva el tema) por los que los caballeros a lomos de sus instrumentos y/o micrófono, cabalgan por lo ancho y largo de un tema que brilla por las salidas de tono de los mismos, trayendo consigo otro miembro más a la formación, lo que se traduce en un mayor número de delirios mentales cordales, los cuales abrazan a todo aquel que disfruta a base de electricidad, agudezas varias y dureza en todos los frentes, acrecentadas por una batería que cubre los bajos fondos con los que la rabia que lleva por dentro florece para irse a su propia variante más dura.

'Decadencia' mama de su antecesora unos restos reverberales que no ven venir el bosque en llamas que se les viene encima, de ahí que la tranquilidad pasmosa inicial torne en un punk vocal que palpa el miedo a kilómetros, cuasi parando el tema para atacar en una segunda e incluso una tercera vuelta, con todos los tanques de los que disponen, vacilando de ello con un exceso de lírica que arma filas en torno al micrófono para desfogarse con una catarsis violenta que tiene a METZ en primera fila babeando por aquello de hacer agradable eso de perder el control.

Charlie & The Lesbians - The Lost Boy EP

No hace ni tres días que presentaba su EP debut en sociedad, y ya tenemos el segundo, bajo el nombre de "The Lost Boy", encarnando sus cuatro canciones al diablo sociópata del apocalipsis que son Charlie & The Lesbians, dando aquí el cuarteto holandés una vuelta de tuerca a lo que ya nos habían acostumbrado, y lo hacen visitando las catacumbas infernales de 'Leave Me Be', rollito The Coathangers con los vocales abominables de un Charlie que abre su abanico vocal en derredor del stoner fuzz que Noor, Soesja y Mees ofrecen para estar a la altura de lo que su demonio de la guarda espera de ellos, hornada sonora que hace que los tímpanos sangren a merced de 'Fuck You Up', emergiendo de sus profundidades los hombres y mujeres de las cavernas, para en vez de pintar mamuts en las paredes, se liberen artísticamente rayando unos instrumentos mientras el griterío a una o dos voces va llevando el tema hasta una psicodelia nublada llena de pedalería que debe ser tocada con las manos antes que con los pies, por aquello del uso primigenio de modulación y demodulación.

'Lost Boys' sigue el estado de gracia final de su antecesora, acunando una nana alucinógena que se sobresalta al cambiar el tono del cantante de afectivo a muerte nupcial, algarabío del sufrimiento guardado durante siglos en sus carnes, saliendo a mención 'Lucifer', todopoderoso al que honran con rock añejo de los 70's bien avenido de punk vocal femenino, ayuda extra para alcanzar el nirvana cuando ponen la cosa sucia y sacan el aspirador entrecortado por el estudio, llevándose consigo cualquier desgracia que aquí hubiera sucedido.

FACS

Experimentalismo, algo de rock y post-punk es lo que desprenden los tres primeros singles (demo) de FACS, banda que reúne a Jonathan van Herik, Noah Leger y Brian Case de Disappears, abriendo la veda 'Houses Breathing', un tema de esos largos cocido a fuego lento, en donde las cuerdas desprenden raciones de los tres estilos antes nombrados con suma cautela para que ninguno de ellos pierda sus principios básicos, entrecomillando momentos majestuosos con otros que entrañan algo más de enaltenación del sufrimiento, estos últimos así esbozados también gracias a los vocales y a una lírica que podía ser más que juzgada por el diablo que albergaba el final de los 70's y el principio de los 80's, misma alianza enajenada por un trío que por momentos parece haber apadrinado un órgano en sus pertenencias, el cual se desprende de lo añejo para abrazar lo futurista en 'Primary', con la estridencia y el dramatismo que generan al micrófono, lujo al que añaden algo de persistencia cósmica infundada por un cuasi garage que no es capaz de asomar el pie por debajo de la puerta.

'Silencing' es el último grito que osan a mostrarnos bajo la tutela de la dualidad sonora, combinada con la misma relajación de siempre, sin esperar que nadie llame a su puerta y les ponga las pilas para que muestren algo de sangre en vez de horchata, y es que sus dosis encaja perfectamente en los envases aconsejados para Channel N°5.

Charlie & The Lesbians - Charlie & The Lesbians EP

El cuarteto de Eindhoven más rudimental a la par que exquisito, Charlie & The Lesbians, presentan su EP debut, contencioso el de tres temas, de los cuales, abre la lata de cerveza y descorcha su espuma en modo fuzz, la archiconocida 'Reefer Madness', primer single ya revisado hace unos meses, y que ahora ve como lo acompañan dos amigüitos más, 'Intergalactic', el cual sigue esa estela grungera que siempre los ha caracterizado, con esa lírica por parte de Charlie que no oculta sus vergüenzas al espectador, ahora empapada de un polvo blanco que se evapora en la nariz de uno cuando las cosas van mal, aunque siempre pueden ir a peor, de ahí la rabia punk en ese momento en el que uno se da cuenta que ha caído desde el pedestal de estrella del rock'n'roll para caer a lo más hondo, y en ese estado, solo le queda 'glue, glue, glue' y 'la, la, la', o sea beber y cantar, hasta que el fuzz de Noor, Soesja y Mees, en modo Ty Segall, lo desperezan a uno.

Lejos de tranquilizarse, ya que no hay motivo alguno, 'Hating My Life' vuelve a cargar contra si mismo a base de un stoner rock que delimita, cuchillo en mano, el límite entre la locura y la lucidez mental, pudiendo pasar lo que ellos y solamente ellos quieran, en donde el 'snif, snif, snif' inicial de su antecesora no ayuda a que las cosas tengan un buen final, metiendo más presión unas cuerdas que en solitario se creen un coro de JimiS Hendrix, volándose los sesos como única salida ante este percal.

Confirmation - ++++

Confirmation es una banda venida desde Nueva York y está conformada por cuatro miembros, Palmieri, Raybeck, Nehill y Dluga, de los cuales, al igual que de la banda, se sabe poco o nada, así que la razón de que estén aquí, es puramente musical, encerrando punk, rock y post-punk en "++++", primera publicación de la banda y que es otra prueba más de la sencillez que gastan a la hora de poner títulos a las cosas, ya que los seis cortes de los que consta, están numerados en su correspondiente orden aunque utilizando números romanos, de ahí que 'I' sea el encargado de abrir la lata de las esencias, donde a parte del estilismo bien acoplado entre todos, destacan los vocales, adjudicables casi casi a Joseph Talbot, el vocalista de la banda a la que con cada detalle se acercan más y más, IDLES,  continuando este seguimiento nocturno con 'II', la cual se esconde tras las cuerdas para marear más la perdiz y ya no saber si estamos en este mundo o en el de METZ, en versión ralentizada, moldeando su sonido para que la percepción sea la que salga ganando, volviendo a pisar con los pies en la tierra en 'III', olvidándose del rock para centrarse en un roll que se acelera con las prisas que le entran a la batería, pasando desapercibido para unos vocales que no se centran más allá de sus problemas mentales.

En 'IV', la cosa se complica por el hecho de hacer que las cuerdas se pasen la pelota y se obstruyan los caminos a la par que hacen descarriar el tema hacia el máximo apogeo punk de la banda, que también arrastra 'V', con la batería y los platillos aumentando el nivel caótico ya existente, macerado con unos vocales algo más roncos, ya que la grabación del álbum la llevaron a cabo en un solo día, sin notar 'VI' que es la última de la lista, superando incluso el metraje de sus compañeras, quizás de ahí que se metan en un loop sectario que descoyunta los cuellos de sus afiliados, y es que esta es la forma de iniciarse en una banda que espero de mucho de que hablar en el futuro.

VICTIME - Mon VR De Rêve EP

VICTIME es un trío que viene de Québec y que, a diferencia de sus colegas de profesión canadienses como Basement Revolver o Majid Jordan, utilizan el francés como lengua oficial para comunicarse en "Mon VR De Rêve", su EP debut, el cual han desarrollado de forma DIY, con amigos cercanos que han ayudado de una u otra forma a que la publicación de su álbum sea toda una realidad, reuniendo una retahíla de estilos bien agrupados y distribuidos entre la voz y el bajo de Laurence Gauthier-Brown, la guitarra de Simon Provencher, y la batería de Samuel Gougoux.

'Tout Est De Ma Faute' es la primera en convertirse al expresionismo gracias a un arranque abstracto garagero que encaja las piezas de sus instrumentos hasta llegar a un post-punk que descarría en fuzz, pilotado por unos vocales que tienen el rollo de Missy Elliot en 'Get Ur Freak On', en una versión que llama al punk, fácil viendo todo lo que sucede detrás de ella, 'C'est Beau, Bon Pis Fin', oscuridad con reminiscencias en los riffs a Preoccupations, con una intríngulis que deja un mal cuerpo  hasta que en la parte final todo se vuelve más arisco, ayudando el deje Sheer Mag de los vocales a calmar la situación.

Ufosekte

Ufosekte son un cuarteto de Frankfurt que tienen un aura Biznaga que quita el sentido, encuadrando los vocales en un rollo punk, mostrado en su "demo", un compendio de dos temas que acercan la instrumentación al oyente, plagada de una velocidad analógica que responde a la calma que el sinte despereza, al tiempo que va llenando el estudio de luces estroboscópicas a su alrededor, dejando atrás a un micrófono, que por más que se esfuerce, nunca consigue estar por delante, ocurriendo lo mismo tanto en '#1' como en '#2', aunque al segundo es verdad que se le ve algo más encendido, pena que el entrenamiento no tenga más continuidad bajinal todavía, así que no queda más remedio que esperar los siguientes movimientos de una banda, que está llamada a desbloquear el estancamiento del underground alemán.

Fits

A los últimos nombres de la familia Father/Daughter Records, léase pardoner y Who Is She?, se une Fits, cuarteto de Brooklyn que nace de las demos de habitación del cantante y bajista Nicholas Cummins, el cual desde el 2015 lleva empeñado en sacar adelante este proyecto, al cual le acompañan Emma Witmer al bajo y Brian Orante a la batería, viejos conocidos todos ellos gracias a su participación conjunta en la banda de pop gobbinjr, faltando una última pieza, la cual recae nada más y nada menos que en Joe Galarraga, el vocalista de Big Ups, que aquí toma las riendas de la guitarra, y en 'Ice Cream On A Nice Day', al igual que los anteriores temas de la formación, por increíble que parezca, ha sido capaz de alejarse del micrófono.

El single forma parte de lo que el 17 de Noviembre será su álbum debut, el cual se presentará bajo el nombre de "All Belief Is Paradise", trayendo consigo la vida pura y dura a través de una lírica, que se va viendo más y más arropada, hasta juntarse todos a una para producir un stoner rock que facilita la supervivencia de un álbum que esta pensado para enjaular de forma rápida sus vivencias del día a día.

Mr. Yolk

Samuel D. Jones sorprendió al mundo con Velvet Morning, apelativo que usó para lanzar su primer álbum en el 2015, "Gorilla", el cual ha dejado atrás para volver a la palestra bajo el pseudónimo de Mr. Yolk, evidenciando aquí diferencias claras con su pasado, ya que se aleja de aquella oscuridad shoegaze con la que hacía latir las paredes, para abrazarse al sonido de JUNGLE, funk y soul degradados cuyos vocales arrojan algo más de luz, aunque también se gustan escondiéndose en los susurros, demostración de intenciones en 'Baker Street', primer anticipo de un álbum debut titulado "Self Portrait", y que estará listo para el 27 de Octubre via Southern Records.

En esta aventura no esta solo, ya que se rodea de cuatro amigos más, Enzo Lauvergne, Charlie Carmichael, Antoine Jauneau y Rich Chapman, los cuales ayudan a que la vulnerabilidad de su colega no caiga en demasía, como ocurre cuando el mismo se encarga de la parte instrumental, así que aquí le obligan a navegar por un mar de psicodelia sexual que hace aumentar provocativamente el flow que gastan a lo alrgo y ancho del tema, apeteciendo y mucho acompañarlo con un té de hierbas.

Piss Factory - 377 EP

Hace tiempo que sigo la pista de Piss Factory, pero no ha sido hasta ahora que su último EP, "377", hace justicia gracias a un sonido, donde la banda venida desde Melbourne y, formada por Scout Albertine (vocales y guitarra), Tohmas Baltchfrod (bajo) y Bianca Martin (batería), pierde su desamplificación característica , esa que les hacía ocultar casi por completo su música, ganando unos enteros, que se presentan a través de una 'Intro' que bebe de la televisión y el reggae, apareciendo su verdadero yo en el tema que da nombre al disco, y donde la voz de Scout nos transporta directamente al universo de Shitkid, punk que cuenta por detrás con el garage lo-fieado tan característico del trío, el cual encuentra en la soledad amorosa su mejor aliado, colándose un par de presentadores que apoyan este mensaje, celebración que 'Club Grotto' baila a través de unos bits en bucle que se mantienen en primer plano a pesar de la dificultad de hacerlo mientras se recrimina el sistema actual, al que obviamente, ha ayudado la caja tonta.

'Iris' se relaja a base de dream-pop veraniego con el que Bianca va marcando el camino, y con el que a Tohmas no le entran las prisas anteriores, sacando a relucir el poder que vuelve a algunos adultos tras haberlo perdido una vez que uno tiene uso de razón, y al mismo tiempo deja de ser un bebé (lo que se refleja en 'The Paint Hotel'), y es ese que vive alocadamente y sin pensar, saliendo cosas como 'Ashleyronning.com', juntando el rollo psicodélico que va cargando de oscuridad el ambiente con un rock 70's para hacer mención de una publicidad para nada subliminal, igual de directos que 'Insufficient Funds', aunque aquí el rollo que impera son los 50's, ensuciados por unos vocales que mascan chicle para no escupir directamente al suelo, acto de rebeldía cuando se da el amor, un hurra punk por aquellos que se mantienen singles.