La partitura que sigue Lip Critic en su nuevo álbum "Theft World", via Partisan Records, le vuela la tapa de los sesos a cualquiera gracias a ese digital hardcore que se han sacado de la manga Bret Kaser (voz), Connor Kleitz (sampler), Danny Eberle (batería) y Mikey Sandvig (batería), el cual conjugan, a modo de incesto, con un breakbeat clásico adaptado a esos requerimientos sonoros capaces de atacar al sistema nervioso sin miramientos, haciéndolo papilla tema tras tema al mantener al respetable en alto como un chute de anfetas bien distribuido por el torrente sanguíneo, convirtiéndose el ruido de fondo en una obsesión catártica sci-fi, con la que expanden cada barrio de su New York natal al resto del mundo.
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Lip Critic
El nuevo single de Lip Critic, 'Legs In A Snare', antesala del LP que verá la luz el próximo 1 de mayo, "Theft World", via Partisan Records, recorre las calles de su New York natal para traernos un breakbeat atemporal, acondicionado a momentos de distorsión y sobrecarga sonora, venidos del maltrato a las cuerdas, lo que hace que entre en juego una actitud en la que el headbanging es desertor de sus deseos más endiablados, manifestándose vocalmente de forma bipolar, ya que o bien su frontman es un osito de peluche o la peor pesadilla que uno pueda imaginarse, sobre todo al reverberarse en esos golpes que, desaparecen permitiendo ver el sol después de una tormenta de acidez lírica.
Just Mustard - WE WERE JUST HERE
El silencio de Just Mustard se vuelve música en su nuevo álbum, "WE WERE JUST HERE", via Partisan Records, mostrando los elegidos del post-punk y la no wave, un mundo paralelo bien trip hopeado, en el que se respiran tensiones terrenales y espirituales, que en su subconsciente, significa librar una batalla de ruido incondicional capaz de nublar la mente del más cuerdo, manifestando el juego de la guija en un muro de ruido catatónico, el cual navega por aguas turbulentas para honrar a unos My Bloody Valentine osadamente encerrados de forma claustrofóbica en sus pensamientos, en los que se alojan esas idas y venidas cordales que cortan la piel y vuelven todo de un rojo sangriento animado que transcurre por los terrenos maquiavélicos de t.A.T.u., provocando no solo un desprendimiento de la melodía tremebunda de sus vestiduras, sino que las rasgan y las echan al fuego, quedando un rastro negruzco que sigue latiendo con la pureza de la lírica, cuya voz orquestal baja a la tierra para hacerse humana, una autodestrucción de todo lo que Björk haya podido crear hasta ahora, lo que supone seguir remando a contracorriente de lo establecido, al tiempo que crean una historia que se saborea más en un entorno de agotamiento social, el perfecto biopic del fin del mundo llevado a la máxima expresión del viaje pedagógico de sus catástrofes.
Lip Critic - Mirror Match / Second Life by Lip Critic 7"
El estallido definitivo de Lip Critic se puede comprobar de primera mano en sus dos nuevos singles, 'Mirror Match' y 'Second Life', via Partisan Records, consagrando en el primero un drum'n'bass alucinógeno, el cual eleva su apuesta al incluir un breakbeat futurista, con el que, las idas y venidas vocales, no tienen más remedio que mecerse a su antojo, calibrando en el segundo tema la oscuridad hardcore electrónica que desarrollan, no faltando las reverberaciones y un acento de rap francés, con los que bendicen la idea de que ambos temas son descartes de su álbum debut.
Just Mustard
Después de 3 años sin tener noticias de ellos, Just Mustard vuelven con el single 'POLLYANNA', via Partisan Records, cubriendo Katie Ball y sus secuaces, el cielo de Dundalk de un ruidismo instrumental de actuación fantasmal, el cual choca de frente con el pop literario de la cantante, haciendo bueno el título y ese uso suyo para describir una persona que es optimista de manera exagerada, utilizando esa felicidad tóxica para convivir con el apocalipsis originado a su alrededor.
Lip Critic - Hex Dealer
El cuarteto de Nueva York Lip Critic debuta con el álbum "Hex Dealer", via Partisan Records, una concesión de punk y electrónica elevada a los anales del breakbeat en 'It's The Magic', encontrando también estallidos del Bronx, de Show Me The Body y de NOISY, cuando se muestran más exaltados de lo normal, traduciéndose en una climatización de las extremidades al pogo originado, el cual se extiende al headbanging de manual, ninguno oponiendo resistencia a que 'Love Will Redeem You' se muestre incluso más demente si cabe, dándole aquí más importancia a los vocales, aunque a la hora de la verdad, el ritmo anestesiado es el que saca la cabeza al frente, algo que también alcanza los cimientos de 'The Heart', impune ante la percusión y el sinte que comanda su columna vertebral, siguiendo implacados en esta festividad sin fin, de ahí que el horizonte que se ponen por montera sea el sci-fi universal, o en el caso de 'Bork Pelly', el drum'n'bass de tintes cardiónicos y drónicos, como si el feat. fuera con Die Antwoord.
IDLES - TANGK
La larga espera para el deleite sonoro de "TANGK", el nuevo álbum de IDLES, via Partisan Records, revela un estado emocional menos corriente del habitual, corriendo por la venas de 'IDEA 01' una bondad superlativa, sólo saqueada por la oscuridad ambiental pianística que corroe al tema en sus inicios, latiendo sistemáticamente con la lírica, lo que da paso a 'Gift Horse' para aventurarse en ese garage tan suyo que guarda las apariencias durante la actuación microfonal, pero que luego desata su rabia interna ante la sociedad en la que nos movemos hoy en día, canalizándolo cordalmente 'POP POP POP', bajo mediante, quedándose el rock en un enclave noventero que pincha en hueso duro al descorchar el champán sonoro de la actualidad, convirtiéndose lo mental en lo principal, abordando lo que sería Burial en este universo underground gracias a ese juego de capas melódicas que van cambiando el ritmo, pero que aún así tienen tiempo de encender la llama de 'Roy' con su mechero, acompañándolo con un whisky desde la oscuridad de su retiro mientras dejan todo atrás para poner en orden sus vidas y así mantenerse en un perfil bajo que les haga tener los pies en el suelo y las manos haciéndose cargo de los riffs y los baquetazos.
Lip Critic
Sin contemplaciones, así se muestran Lip Critic tras su fichaje por Partisan Records, saliendo a relucir su primer single 'It's The Magic', un apocalipsis baquetil en el que parece que de un momento a otro van a salir de su chistera Show Me The Body y como teloneros NOISY, algo que logran Bret Kaser, Connor Kleitz, Daniel Eberle e Ilian Natter, con su melancolía hardcoreada en un sci-fi emparanoiado consigo mismo, así como el breakbeat de después, este último trayendo consigo unos 90's que nunca debieron irse, momento para una pausa instrumental, que no vocal, la cual provoca que, en vez de acortar su vertiente más dura, esta se intensifique, endureciendo su discurso y el punk que lo contempla, hasta el punto de saltar todo por los aires, pasando de niño a hombre así como volverse una roca emocional, que lo único que desea es mezclarse con la multitud en un mosh pit que, de nos ser por la vida misma, rozaría el infinito.
Grian Chatten
El frontman de Fontaines D.C., Grian Chatten, embarca su aventura en solitario con dos singles, 'The Score' y 'Fairlies', intimistas para que destaque vocalmente por encima del antiromanticismo que en ellos se refleja, entrándole a la primera un rollo Radiohead, el cual, en otras condiciones líricas, supondría el golazo definitivo para hacer match, pena que también sucumbe a los encantos del segundo adelanto del álbum debut que verá la luz en Junio, "Chaos Fo The Fly", via Partisan Records, con un toque sonoro característico de su Irlanda natal para que todo no sea tan melodramático, bailable incluso en sus momentos más álgidos y siempre alzando bien alto la voz para encomendarse a ese monstruo creado al anochecer y formado por el entramado en altas frecuencias de cuerdas, piano y violín, delicatesen que tiene todo y nada que ver con su banda madre.
Just Mustard - Heart Under
Descubrir a Just Mustard y verlos en directo años atrás, fue una experiencia única que ahora y. tras su concierto junto a Fontaines D.C. en la Razzmatazz, se expande con la publicación de su álbum debut para Partisan Records, "Heart Under", dedicándonos '23' un prólogo muy a lo Warpaint, en donde las cuerdas se encargan de cortar el ambiente y espesar el pop que se respira, alcanzando el nirvana con el shoegaze al que tan mal acostumbrados nos tienen, obra de los guitarristas David Noonan y Mete Kaylon, el bajista Rob Clarke y el batería Shane Maguire, elevándose delante de ellos Katie Ball al micrófono, cayendo al Upside Down de 'Still', industrialidad a lo Gilla Band que profesa un corte de venas narrado a altas frecuencias y cuyos antecedentes policiales reflejan la corrupción de su sonido, controlando el varapalo depresivo una 'I Am You' que muda de piel alternativamente en su propia oscuridad, al tiempo que sus fantasmas reproducen sus miedos con flashes que los llevan a una locura temprana, la cual se aleja por el horizonte de 'Seed' sin dar su último golpe, razonable al escuchar la réplica industrial con la que la intentan vencer, ópera prima que vocalmente le mira a los ojos a Braids.
Geese
Los neoyorquinos Geese, en formato quinteto, se presentan al mundo con 'Disco' y de la mano de Partisan Records, haciéndonos entender que lo suyo va a ir de post-punk, rock (poperizado cuando sea necesario), de la grandeza llena estadios más típicas de bandas curtidas en la industria, L I T H I C S, jazz garagero, de verse en el espejo de Iceage, Preoccupations y un largo etcétera, al que se suma la escena inglesa, y particularmente la de Speedy Wunderground, nada de extrañar sabiendo que el productor del tema es su jefe, Dan Carey, encargando los vocales una solemnidad crucial a sabiendas de lo que se les viene encima, aunque también saben callar intencionadamente para que la instrumentación sea la culpable de llevarles por los distintos estados mentales, reivindicativos o pidiendo explicaciones (amorosas), como en el caso que hoy nos incumbe.
Fontaines D.C. - A Hero's Death / I Don't Belong 7"
Al igual que sucedía con Price, Fontaines D.C. no se aguantan las ganas, y enseñan a la audiencia dos de los temas que formarán parte de su segundo disco "A Hero's Death", via Partisan Records, empaquetándolos además en un 7" perfecto para ir abriendo boca, y es que el tema que da nombre al disco es una declaración de intenciones con la que me identifico de sobremanera, con un mensaje que escuchamos muchas veces, pero pocas son las que lo aplicamos, y aunque es bueno estar ligado de alguna manera al pasado, este no puede comandar una vida ligada al rock de manual y vocales gospelianos, sino que debe quedar espacio para los riffs y la garra punk, electrificándose para condensar el mensaje de tal manera, que su puesta en marcha se lleve a cabo por el agobio, transformado en el tema que abrirá el disco el próximo 31 de Julio, 'I Don't Belong', en un cambio de orden implementado por los dublineses, declaración de intenciones para que al ocupar el segundo lugar, la historia que quieren contar sea reproducida en su orden natural, así que aquí hacen parecer el primer tema como un corte salido de "Dogrel", y continuar donde éste lo dejó, y luego enfrentarse a él para anunciar una de dos, o que el sonido se acerca al de su debut, o que este va a ser completamente diferente, siendo cualquiera de las opciones más que bienvenida.
IDLES - Mercedes Marxist 7"
Todo lo que tocan IDLES se convierte en oro, ecuación que no falla tampoco en lo que es otro nuevo 7" que sumar a su colección, contendor este de dos nuevos himnos (¿hay alguno que no lo sea?), 'Mercedes Marxist' y 'I Dream Guillotine', confiando nuevamente en Partisan Records para su publicación, argumentando el primero, con un vídeo que es una obra maestra, que lo suyo es atrapar al oyente con un ritmo constante bajinal en el que el cuello es el gran protagonista, parte corporal con la que provocan unos cabezazos que más allá de los microsonidos que crean, es un acto de discapacidad emocional del s. XXI, en el que las revoluciones se quedan en mera palabrería, conveniendo que lo de actuar es para los otros, esos que en el fondo uno sabe que van a rebajar la libido en cuanto vean que alguno de los pies está fuera del tiesto, borrando de la mente esa utopía de salir a al calle y vivir la vida en base a sus experiencias, no por lo monetario o lo cool que uno cree (encima erróneamente) que es.
Fontaines D.C. - Dogrel
Después de volver loco al mundo entero con su 7" "Too Real", el quinteto irlandés debuta en largo con "Dogrel", via Partisan Records, entrando en faena una 'Big' que enfatiza todas sus virtudes de grandeza, eso a pesar de que para su cantante, Grian Chatten, 'su' Dublín no se lo ha puesto siempre fácil, compartiendo este sentimiento sus compañeros de reparto, que enrabietados, muestran un rock que garagea hasta caer a los abismos, relanzándose a base de esos baquetazos obra de Tom Coll, que se enredan en un fuzz psicotrópico que enarbola sus sentimientos, de ahí que no se deje llevar por las facilidades de las cuerdas, las cuales eligen aleccionar a 'Sha Sha Sha' sin atropellos, tirando de momentos poperos hechizados por la oscuridad del anochecer en la que transcurren los hechos, pero dejando entrever que estos ocurren al tiempo que la única realidad que existe es la del enamoramiento, algo 'Too Real' para quien viene de dejarse literalmente la piel en una noche de pasión de esas que dejan marcas, con el percutor puesto en el noise que atormenta con un nerviosismo incontrolable asentado en el estómago, plagado de un fuzz que emana lava de sus ser, desmadrado en las formas de contagiar al resto un envenenamiento cuya terapia es propagarse hacia el exterior.
Pottery
Pottery, banda con sede en Montreal, guarda un secreto entre sus miembros, y es que junto a Tom Gould, Jacob Shepansky, Peter Baylis y Austin Boylan, se encuentra la figura de Paul Jacobs, haciendo de esta manera que los focos se pongan sobre su persona, aunque la no presencia de lo-fi, garage demoniaco y noise en todas su vertientes, logra quitarse una presión a la que 'Hank Williams', su primer single, ayuda en este sentido, ya que la banda sabe repartir sus fuerzas entre las cuerdas, el sinte y la batería, dejando que un alegre post-punk pose sus garras, gracias a la influencia de un rollo basado en Lois, en los 60's, contagiándose de un espíritu rockero en el que su rey, Elvis Presley, parece salir despedido hacia una colorida feria de carruseles, cuyo número de atracciones se verá aumentado el 10 de Mayo, momento en el que "No. 1", su EP debut, verá la luz gracias a Partisan Records.
Fontaines D.C. - Too Real 7"
El quinteto irlandés vuelve a hacer acto de presencia con dos nuevos temas repartidos en un nuevo 7", "Too Real", de nuevo a través de Partisan Records, y con el primero de ellos, homónimo al título del álbum, dando la cara bajo una introducción de esas a las que Cloud Nothings nos tienen mal acostumbrados, y que va sumando componentes a su ecuación hasta que rompe una explosividad rockera garagera cuyas cuerdas buscan los emplazamientos vacíos de sonido para jugar con el espacio-tiempo con la técnica Pong, momento en el que la voz de Grian se manifiesta para juntar en la lírica revolución y dinero con el estilo ácido de Jason Williamson en Sleaford Mods, resultando letalmente punk cuando la psicodelia instrumental implosiona junto a su voz, volviendo 'The Cuckoo Is A-Callin' a la parte sesentera y así mostrar la cara más amable del grupo, dándole un toque folky a esa historia amorosa, donde las cuerdas elaboran el canto del cuco y el sonido de su revoloteo.
Baby In Vain - More Nothing
Tras presentar el año pasado su EP debut "For The Kids", Baby In Vain sabían que lo siguiente era pensar en grande y con "More Nothing" (Partisan Records), lo han conseguido de sobremanera, ya que el concepto de cómo querían arrojar su sonido al exterior se había escenificado en su primera incursión musical en muchos palos que amasaban stoner rock polvoriento, 50's, garage, punk, grunge, fuzz..., quedándose con todos ellos de nuevo, pero haciendo pequeñas incisiones de cada uno en los temas que atesoran su debut, y así sonar más consistente a la par que furiosas, lo que no se desprende en 'To Heaven And Back', la cual solo da señales de estar vocalmente en un mundo no corresponido, y es que la dejadez inicial vocal de las tres se ve separada al nacer por las cuerdas de Lola y Andrea, manteniendo el tema en la cuerda floja la batería de Benedicte, saliendo a flote un tratamiento grunge del tema que obliga buscar asilo político a 'Transcendent', encontrándolo en una oscuridad que primero debe pasar por el filtro de Wolf Alice, aunque balbuceando el stoner de TIGERCUB a medida que sus voces calman lo que a priori parecía una rebelión segura contra su antecesora, pero los años les han dado la madurez suficiente para esperar el momento más oportuno para ello, po lo que 'Low Life' mete una marcha menos, con un deje a que algo se está cociendo en casa de las danesas, además a fuego lento, en donde ingredientes como ojos de ratón, sapos o huevos podridos van siendo removidos por las baquetas.
Una resurrección a medias es lo que se trae entre manos 'Last Of The Turner Girls', con un aura machacón para preservar su actividad latente, debatiéndose entre el bien y el mal, protagonizado respectivamente, por los vocales y por la instrumentación, avisando de que el ataque puede darse en cualquier momento, siendo 'She' y 'One Feather' las encargadas de meter el miedo en el cuerpo una vez más, a pesar del carácter a lo Warpaint que encierran, con un final que es una llamada a armar filas en torno a esa parte de ellas que vive de la destrucción sonora, metiendo 'Not For You' el dedo en una llaga que aumenta la cizaña que se estaban resistiendo a dar a su público, consiguiéndolo a través del levantamiento de su propio funeral, quedándose la peña ojiplática por ello, sobre todo aquellos que habían decidido dar uso de sus 'Pills' especiales antes del mismo, encontrándose cara a cara con un fuzz stonero que conecta con el más allá a través de esos riffs a dúo, retransmitido por el micrófono utilizando la seducción que conlleva hacerse las suecas tras pasarlas por encima la instrumentación como un rodillo.
Dilly Dally - Sore
Tras la presentación del grupo hace un par de meses por aquí, Dilly Dally están de vuelta con su debut en largo, "Sore" (vía Partisan Records y Buzz Records) con 11 cortes en lo que cabalgan entre el grunge de Nirvana, el garage más osado, el noise más rebelde y punk vocal gracias a la voz poseída de Katie, como bien demuestra 'Desire', en donde su deseo de fuego es una catarsis cocinada lentamente al son de Menace Beach, en donde el exhalar aire no da los frutos esperados, ya que las penas se van recrudeciendo a medida que 'Ballin Chain' ahonda en el recuerdo, haciendo que las palabras pierdan su control. No hay nada que mitigue el dolor que uno siente por dentro, por ello el delirio llega al pensamiento con la idea de dispararnos en la cabeza y acabar con todo.
'Snake Head' es el consuelo de no haber perdido del todo a esa persona a la que tanto anhelamos, aunque ahora en formato amigo, cosa que es una mierda, como así demuestra nuestra fémina al emplear ese tono de desidia tan característica de Pete Doherty, aunque la esperanza la dan los verdaderos amigos, esos que están a la instrumentación, y donde poco a poco esos riffs encarcelados de 'The Touch' van encontrando su libertad a medida que Katie va tomando ventaja en su cruzada consigo misma y sus ramalazos hardcore.
Dilly Dally
Cuando parece que Sadie (Speedy Ortiz), Alanna (Joanna Gruesome) o Bully van a agarrar el micrófono de 'Desire', va y aparece Katie Monks, vocalista y guitarrista de Dilly Dally para presentarnos la primera o última patada en la boca que han dado a la música, según se mire. Primera por ser ésta uno de los temas que compondrá su álbum debut, el cual saldrá el 9 de Octubre a través de Partisan Records, llevará por nombre "Sore" y estará producido por Josh Korody (Fucked Up) y Leon Taheny (Owen Pallett, Austra).
Y a pesar de que sus comienzos con 'Alexander' y 'Candy Mountain' estaban más encaminados hacia Pixies, la última patada que el cuarteto de Toronto ha compartido en estos dos años de travesía con Liz Ball a la guitarra, Jimmy Tony al bajo y Benjamin Reinhartz a la batería, comparte con 'Gender Role' el mismo grunge instrumental y una desesperación vocal como si de una drogadicta a falta de su dosis de heroína se tratara, generada por esa afición suya que es idolatrar a tipos como Kurt Cobain o Pete Doherty.
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