Otra banda con la que me veré las caras en el festival Left Of The Dial es Hot Face, trío londinense formado por James Bates (voz, guitarra), George Cannell (voz, bajo) y Sam Catchpole (voz, batería), quienes presentan su nuevo single '17 Day Migraine', donde hacen honor a sus raíces británicas más sesenteras, manejando el pop vocal reverberado de mayor éxito jamás producido, con un garage que se alía con la lírica formando una coalición que, de repente, se inmiscua en una poderosa locución de psicodelia, la cual hace evolucionar su propuesta a la de Osees, volviendo las aguas a su ser inicial de aquella manera, ya que la descarga eléctrica provoca que este huracán sonoro les pase por encima incluso a ellos, algo que ya venía desde su primer single, 'dura dura', via Speedy Wunderground, en el cual separaban las aguas a base de tormentos de rock y fuzz, llevados en volandas por un bajo que es el origen del mal que, felizmente, proclaman como plegarias de un manual fenderiano, a la par de que tratarse de un homenaje a Woodstock del 69.
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O. - WeirdOs
El proyecto de Joseph Henwood (saxofonista) y Tash Keary (batería), aka O., debuta en largo con el LP "WeirdOs", via Speedy Wunderground, mostrando nuevamente que no sólo del jazz experimental de la 'Intro' vive el dúo, si no que adaptan sus tempos a los de '176' y ese urbanismo callejero que desprende un tema creado por y para el baile, revelando las baquetas una dureza igualitaria a la de la resistencia que plantean, aunque como siempre, se alían con la psicodelia para hacer bueno el título del álbum, sumando 'TV Dinners' una belleza gangsteriana acorde con el drum'n'bass que desprende, aduciendo a épocas pasadas y presentes, que lo transportan por un amalgama sonoro con el que empatiza la carga emocional de 'Wheezy', cuyo vaivén de microsonidos se adentra en los 80's, el mundo de los 8 bits y la repetición sistemática de los primeros videojuegos de la época, aunque también tienen tiempo para embellecerlo en 'Micro' con la que podría ser la melodía prefacio del coche fantástico, alardeando, eso sí, de esa electrificación tan demodé en estos tiempos.
O. - Slice EP
Después de enseñarnos O. con su primer single que el jazz experimental tiene cabida en esto del underground, su EP debut, "Slice", via Speedy Wunderground, demuestra, desde el tema que da nombre al álbum, que su combinación con disciplinas hermandas, hace que la diversión esté más que asegurada, con Joseph inculcando un subversivismo en el que Tash pone el orden militar, golpe maestro a base de canalizaciones que les llevan por derroteros garageros, no así 'Moon', cuyo leitmotiv abraza el oscurantismo y la cadencia, como forma de manipulación recesiva en la que la mentalidad de tiburón es el detonante perfecto para llevarse el gato al agua, haciéndose indispensable el caos sonoro dentro de ese mundo animal de fantasía que dibujan en el aire, dominando por momentos la psicodelia para hacerlo todo más abstracto si cabe.
Heartworms - A Comforting Notion EP
Sí rotundo, el hype de Heartworms está más que justificado en su EP debut "A Comforting Notion", via Speedy Wunderground, el cual como no podía ser de otra manera, toma forma con el single que lo vio nacer, 'Consistent Dedication', imperio de oscuridad post-punk, retroalimentada por esa reverberación vocal acuñada a unas cuerdas que, frecuencialmente, conocen ese límite en el que la rabia estalla, electrificándose la misma para bajar la intensidad a 'Retributions Of An Awful Life', mandándonos a bailar sintéticamente mientras la artista va viendo que el rock y la electrónica son buenos compañeros de viaje, cancelación de ruido por la que sobrevuelan el pasado y los malos augurios, volviendo las guitarras por esos fueros de sangre y orgullo de su antecesora, despedidos en el acto por ese spoken word de mirada efectiva y tono k-pop, derroteros instrumentales que, en el momento en el que se alejan del radar, aparecen de nuevo al micrófono con una orda celestial de libertad moral que marca ese punto y aparte estructural que desde hace mucho tiempo, nadie se dignaba a dar.
O.
El sello Speedy Wunderground lanza al mercado otro zarpazo musical, denominado O. y formado por Joseph Henwood como saxofonista y Tash Keary como batería, quienes alteran el universo sonoro con 'OGO', un single debut que tiene por bandera la parte más alterada de black midi, como causada por el zarandeo de Death Grips para así sacarles hasta la última gota de su sonido, elevando el jazz experimental con el fin de ponerlo en el contexto de cualquier fiesta alocada y extravagante que se precie, parando la maquinaria para hacerla refinada, aunque es un efecto óptico que poco tarda en descubrir su verdadera cara, la de la distorsión, reverberación y provocación a través de un stoner rock, que el 13 de enero tendrá su continuación con 'dubbO', cara B de lo que será su primer 7".
Geese
Los neoyorquinos Geese, en formato quinteto, se presentan al mundo con 'Disco' y de la mano de Partisan Records, haciéndonos entender que lo suyo va a ir de post-punk, rock (poperizado cuando sea necesario), de la grandeza llena estadios más típicas de bandas curtidas en la industria, L I T H I C S, jazz garagero, de verse en el espejo de Iceage, Preoccupations y un largo etcétera, al que se suma la escena inglesa, y particularmente la de Speedy Wunderground, nada de extrañar sabiendo que el productor del tema es su jefe, Dan Carey, encargando los vocales una solemnidad crucial a sabiendas de lo que se les viene encima, aunque también saben callar intencionadamente para que la instrumentación sea la culpable de llevarles por los distintos estados mentales, reivindicativos o pidiendo explicaciones (amorosas), como en el caso que hoy nos incumbe.
Folly Group - Awake And Hungry EP
Un año después de saltar a la palestra, Folly Group debuta con el EP "Awake And Hungry", via So Young Records, donde Sean Harper, Louis Milburn, Tom Doherty y Kai Akinde-Hummel, declaran sus intenciones con el tema que da nombre al álbum, universo analógico y digital que se nutre de un post-punk abierto tanto a recibir un spoken word causístico como a formar parte de un drum'n'bass que bien podría estar extraído de la banda sonora de una película francesa, experimentación relajantemente saciada con una electrónica, cuyos rayos láseres nos devuelven a sus orígenes, aunque poco tarda el cuarteto en obviarlo y dedicarle unos riffs que valen una tensión invertebrada a merced del rock y fuzz enarbolados que tocan con la yema de los dedos, y en esas, aunque a bajo tempo, anda 'Four Wheel Drive', cuya entrada podía firmar tranquilamente Warpaint, dejando claro que a partir de ahí se declaran en rebeldía con una locura infernal en la que Mr. Hyde le gana la partida al Dr. Jekyll, tomándose este varias revanchas consecutivas que acaban con él besando la lona una y otra vez, entrando en juego 'Fewer Closer Friends' para, con el KO en el bosillo, restregárselo por la cara sin conocimiento de causa.
Heartworms
Jojo Orme es la frontwoman que está electrizando el post-punk con su proyecto Heartworms, amén de darle, en su single debut, 'What Can I Do', via Permanent Creeps Records, un toque lunático con el que viene a decir que es algo que le sale sin ni siquiera planearlo, encontrándose en el ambiente la seducción de Whispering Sons, coqueteando a su vez, el ataque premeditado de sus cuerdas con unas ILL más fantasmagóricas que nunca, recurriendo a la emergencia psicótica en la que desembocan los vocales, en modo spoken word, para vencer sus propios fantasmas, los cuales, gracias a la producción enrevesada de Charlie Weight, se sublevan por encima de su subconsciente, dejando en su segunda reválida, un regusto bajístico sobre el que se dibuja un mundo de paz interior y adornos navideños, tentación a la que los sintetizadores dicen no, al igual que ocurría en las "Quarantine Sessions 2", donde nuestra artista demostraba su grado de oscuridad acompañando a Savage Gary en 'Take One For The Family', percepción que seguro se ajusta en esos temas venideros que estarán ya más que listos para ver la luz.
Yard Act - Fixer Upper / The Trapper's Pelts
La fuerza de la naturaleza de Leeds bajo el nombre de Yard Act, debuta con el 7" publicado por Zen F.C., un ejercicio de speech callejero en el que sus letras hablan de los personajes que se encuentran en los sombríos suburbios de West Yorkshire, dejando así 'Fixer Upper' las cosas claras al micrófono, o eso hay que dar por sentado cuando ello les relaciona con black midi, ya que su instrumentación les enlaza ahora directamente con NOISY y el montaje futurista que las cuerdas de Sammy Robinson (guitarra) y Ryan Needham (bajo), ejercen sobre un post-punk de corte irlandés que baila R'n'B underground, el cual ve amenazado su hegemonía por la caja de ritmos que George Townend (batería) maneja a su antojo, quien se alia con el frontman James Smth para que no haya forma posible de que su castillo de naipes blindado se pueda venir abajo, acto terrorista que da paso a 'The Trapper's Pelts', cuyo arraigo setentero ahora está más que justificado gracias a la apertura de pista de su antecesora, atrayendo esta el frensí de la eterna juventud de Speedy Wunderground.
The Cool Grenhouse - The Cool Greenhouse
Tom aka The Cool Greenhouse, estrena su flamante álbum debut, via Melodic Records, sonando a todo lo que ya sabíamos de él en 'The Sticks', iniciación al Greenhousismo con un estilo que corresponde al universo de Speedy Wunderground, con una dialéctica que va poniendo los puntos sobre las ies mientras unos riffs garagerianos psicodelizados procedentes de la banda que le acompaña, van provocando un alienamiento del frontman que acaba en un desdoblamiento reverberado del que no sé sabe a ciencia cierta si se corresponde con su Dr. Jekyll o Mr. Hyde, despejando las dudas 'Cardboard Man', la cual prefiere la parte estable del doctor, manteniéndose firme e impasible a la hora de ejecutar un drop y arrancar de cuajo la energía del respetable, ochenteando en loop hasta encontrar a 'Gum' como salida inestable de su sonido, ya que su post-punk popero y jazzístico, por las pretensiones, muestra una bajada de tensión que se mimetiza con la depresión mostrada de la lírica, match con respecto al pensamiento de esa nueva normalidad que nos tiene a todos atrapados y en que 'Life Advice', juega la carta del divertimento social a través de un dream-pop necesitado de Pinch Points para su consagración, excitándose con unos microsonidos cuyas pretensiones se acercan a las de NOTS, pero con el foco puesto en la desclaustrofobización asociada a cualquier situación de peligro, de ahí las palmas y la banda sonora de videojuego de la NES traída por la caja de ritmos.
Bollard
El último pelotazo de Bollard se llama 'Ziggurat', y su culpabilidad al respecto reside en ser la resaca perfecta al concierto híbrido montado a partes iguales entre Big Ups y bandas sacadas a colación por Speedy Wunderground, como Squid, siendo los primeros culpables de ese rock de tranquis que cuando llega el momento, se endiabla y alcanza un punk que juega a dos bandas, la instrumental y la lírica, entrando los segundos a escena cuando se trata de llevar ese momento a un estado de locura enajenada que Benton Ching, Luke Scott, Tom Walsh y Wes Faulkner, han recogido de los momentos de oscuridad reproducidos en los temas que componen "Beware The Atto Fox" y "Trawlers", donde la tensión cuantitativa queda enmascarada por riffs dream-poperos, la acidez se instala en las guitarras pero no se traslada al ambiente, acabando en jazz o nerdcore según el estado de ánimo en ese momento, algo que se ve desde fuera como una pausa que augura que el futuro nuevo disco de los de Melbourne sea conciso, catastrófico, generoso con las masas, recuperador del espíritu post-punk más salvaje, erudito de su éxito más práctico, prendedor de incendios difíciles de apagar y decenas de adjetivos más que se traducen en que será algo que echarse a los oídos sin dudar un ápice.
Yard Act
Yard Act desprenden el rollo maniaco garagero de las publicaciones de Speedy Wunderground, haciendo coincidir en su single debut, 'The Trapper's Pelts', la disociación temperamental de black midi, la insistencia maquiavélica de Treeboy & Arc, el desacople excéntrico de Black Country, New Road, el estrellato cósmico de PVA y el magnetismo de The Lounge Society, apostillando externamente la extravagancia de The Murder Capital, sacando de Leeds, y por ende de Gran Bretaña, la zona de confort de sus cuatro integrantes, estando en lo más alto el post-punk, llevado en volandas por unas guitarras que la acercan al subsuelo del underground más setentero, mostrando su actitud una correlación con los suburbios de una lírica, obra del frontman James Smith, el cual se muestra anonadado con este mundo mientras entremezcla las primerizas enseñanzas de aquellos que intentan anteponer su criterio y lo que realmente manda en la calle, agonizando la pillería, sin lamentos, ante lo mundano de lo que un día fue West Yorkshire.
The Lounge Society - Generation Game 7"
Inglaterra y Speedy Wunderground, una combinación que ahora trae a The Lounge Society, cuarteto de Hebden Bridge formado por el vocalista y bajista Cameron Davey, los guitarristas Herbie May y Hani Paskin-Hussain, así como el batería Archie Dewis, cuya carta de presentación es "Generation Game", un 7" repartido en dos partes que comparten la filosofía llevada al sello por parte de bandas como Squid, Black Country, New Road o Black Midi, mostrando las tres su cara tras haber cultivado la banda un post-punk de riffs acomodados apoyados en una suave psicodelia, con los que logran atrapar al micrófono tras servir de alfombra roja para que se manifieste en todo su esplendor, aumentando la intensidad y la rabia en beneficio de un rock de nueva ola reverberado y delayado para que se produzca la explosión congénita de un noise controlado que noquea su adrenalina, la cual recogen del suelo en una segunda parte donde la lírica lleva todo el peso político de sus protestas, sin levantar la voz para irritar más a los más contrariados, lo que propicia que cuando elevan su tono, éste se propague como un puñetazo de punk en su puta cara, al estilo resultadista de shame.
PVA - Divine Intervention 7"
En la época de Dry Cleaning y BODEGA, su híbrido perfecto es PVA, trío de Londres que logra encajonar los 80's entre ambas bandas en 'Divine Intervention', tema que da nombre al 7" que Speedy Wundergound publica como última referencia de un catálogo que lo catapulta como uno de los sellos del 2019 y 2020 (el vinilo verá la luz el 17 de Enero), auspiciado ahora por Ella Harris (vocales, teclado y percusión), Josh Baxter (vocales y teclados) y Louis Satchell (batería), quienes se encargan de dar sentido a la navidad prescindiendo de las cuerdas, así que con un ritmo muy marcado en loop, desarrollan a su alrededor un juego de microsonidos cuyo efecto es hacer creer al oyente que la instrumentación de cuerda pulsada se encuentra entre sus allegados, entrando en una psicodelia avanzada que es capaz de dejarlo todo para que la cantante desarrolle con la lírica su máxima expresión, haciendo lo propio la instrumentación cuando ésta se topa en la cara B con el Savage Gary's Christmas Dub remix, donde un techno atemporal se ve viciado por picos de altas frecuencias que a la postre, son el LSD del tema, haciéndolo provocativo y magnéticamente influyente, descocándose como Public Practice cuando estos deciden bajar la graduación de la luz del estudio, lo que casa a la perfección con el dolor anclado en sus recuerdos y experiencias pasadas, los cuales se revuelven en su interior para así tener una versión más completa de sí mismos.
Squid - Town Centre EP
Lo de Squid empieza a pegar fuerte y eso que solamente estamos ante su EP debut, "Town Centre", via Speedy Wunderground, con 'Savage' siendo una metáfora en si misma ya que el tiempo se para gracias a la ambientación lúgubre e inconsistentemente piscodélica, cuyos intentos por reflejar la salvedad de lo que circula por sus venas, desaparece estratégicamente para que el jazz ponga calma antes de la tempestad post-punkiana que es 'Match Bet', adhiriéndose a esa corriente sin olas de su antecesora hasta que Ollie toma las riendas del micrófono y la fiesta sube de tono, momento en el que literalmente se mimetiza en Stuart Hopkins (TRAAMS), trayendo a su vez el sonido de los Chichester, saltando de sus estallidos punk a la nostalgia y rabia comedidas de black midi, quedando un cuadro muy británico en el que Laurie Nankivell pone la nota disonante con su trompeta, llamamiento a la coherencia vestida de negro.
Black Country, New Road
Black Country, New Road tienen dos singles en el mercado, y entre la publicación de ambos aka cuatro meses, se ha producido el fichaje de un miembro más, así que si un sexteto no era suficiente, ahora son un septeto formado por el frontman que hace las veces de vocalista y guitarrista, Isaac Wood, con Luke Mark a la otra guitarra, Tyler Hyde al bajo, May Kershaw al teclado, Charlie Wayne a la batería, Lewis Evans al saxo y ya por último, Georgia Ellery al violín, provocando un entorno musical asociativo con el sello discográfico Speedy Wunderground, provocación que 'Athen's, France' utiliza para empezar con esos riffs depresivos rockeros que los vocales completan en tono y lírica para que uno se meta en su piel y viva lo suyo en primera persona, optando la instrumentación por darle un toque garagero y oscuro que relance todos su miedos al frente, perpetrando un vacío lacrimógeno jazzístico al que las cuerdas nublan la vista en post de una recuperación que tiene como antítesis la ayuda de Big Ups y una marcha militar para que se mantengan en sus trece.
Treeboy & Arc - Concept 7"
Hay un quinteto en la ciudad de Leeds llamado Treeboy & Arc, al que le apasiona el post-punk desde el 2017, quedando patente cuando 'Neighbourhood Witch' y 'Austere' osaron inundar los conductos auditivos de aquellos que buscaban ser transportados por la magia de finales de los 70's, la cual es cubierta por un manto de oscuridad inusitada gracias a George Townend (guitarra), James Kay (bajo), Isaac Turner (batería) y Sammy Robinson (sintes), liberando tensiones vocales un Ben Morgan que es el amo y señor del micrófono, estallando con un punk cronometrado al que 'Midnight Mass' espera como agua de mayo para incarle el diente con una velocidad de vértigo, que también sucumbe a los encantos de su antecesora, aunque aquí la tónica general es auspiciar el tema hasta un noise de justicia al que Ben trata por igual, haciéndose pasar por el híbrido entre Drahla y Fontaines D.C., llegando a un clímax que 'Selma' regurgita para bajarse en la parada del amor que de forma secundaria, tiene a Her's en su interior, por mucho que quieran hacerse los machitos.
Black Midi - bmbmbm 7"
Black Midi son los nuevos elegidos para quemar el mundo entero, Europa, UK, y por ende, Londres, encendiendo la chispa con un 7" debut, via Speedy Wunderground, que literalmente ha volado de las cubetas donde ha sido dispuesto, y eso es gracias a 'bmbmbm', el tema que da nombre al disco, y que basa su argumentación en un rock metido en su mundo, dejando en segundo plano los vocales de una voz femenina que discuten con los masculinos de Geordie Greep, soltando él y Matt Kelvin ramalazos de riffs guitarreros encubiertos de Big Ups y Girl Band cuando se le calientan los huevos al primero, haciéndose con el micro en su totalidad mientras Cameron Picton al bajo y Morgan Simpson a la batería, ejecutan un ruido blanco que se convierte en rosa cuando actúan todos en conjunto, decapitando el tímpano hasta provocarle un tinnitus irreversible que saca a relucir lo punk del asunto.
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