Tras la presentación del grupo hace un par de meses por aquí, Dilly Dally están de vuelta con su debut en largo, "Sore" (vía Partisan Records y Buzz Records) con 11 cortes en lo que cabalgan entre el grunge de Nirvana, el garage más osado, el noise más rebelde y punk vocal gracias a la voz poseída de Katie, como bien demuestra 'Desire', en donde su deseo de fuego es una catarsis cocinada lentamente al son de Menace Beach, en donde el exhalar aire no da los frutos esperados, ya que las penas se van recrudeciendo a medida que 'Ballin Chain' ahonda en el recuerdo, haciendo que las palabras pierdan su control. No hay nada que mitigue el dolor que uno siente por dentro, por ello el delirio llega al pensamiento con la idea de dispararnos en la cabeza y acabar con todo.
'Snake Head' es el consuelo de no haber perdido del todo a esa persona a la que tanto anhelamos, aunque ahora en formato amigo, cosa que es una mierda, como así demuestra nuestra fémina al emplear ese tono de desidia tan característica de Pete Doherty, aunque la esperanza la dan los verdaderos amigos, esos que están a la instrumentación, y donde poco a poco esos riffs encarcelados de 'The Touch' van encontrando su libertad a medida que Katie va tomando ventaja en su cruzada consigo misma y sus ramalazos hardcore.
