IDLES - TANGK

La larga espera para el deleite sonoro de "TANGK", el nuevo álbum de IDLES, via Partisan Records, revela un estado emocional menos corriente del habitual, corriendo por la venas de 'IDEA 01' una bondad superlativa, sólo saqueada por la oscuridad ambiental pianística que corroe al tema en sus inicios, latiendo sistemáticamente con la lírica, lo que da paso a 'Gift Horse' para aventurarse en ese garage tan suyo que guarda las apariencias durante la actuación microfonal, pero que luego desata su rabia interna ante la sociedad en la que nos movemos hoy en día, canalizándolo cordalmente 'POP POP POP', bajo mediante, quedándose el rock en un enclave noventero que pincha en hueso duro al descorchar el champán sonoro de la actualidad, convirtiéndose lo mental en lo principal, abordando lo que sería Burial en este universo underground gracias a ese juego de capas melódicas que van cambiando el ritmo, pero que aún así tienen tiempo de encender la llama de 'Roy' con su mechero, acompañándolo con un whisky desde la oscuridad de su retiro mientras dejan todo atrás para poner en orden sus vidas y así mantenerse en un perfil bajo que les haga tener los pies en el suelo y las manos haciéndose cargo de los riffs y los baquetazos.

El desfase vivido anteriormente se le escapa de 'A Gospel', aunque un runrún todavía se mantiene pulsante, llevándose claramente lo vocal toda la atención, pero aún así, dan con la tecla instrumentalmente, contoneándose con movimientos de 'Dancer' y así intimar hasta un amanecer lujurioso, pero con espacio al amor más puro y sentido, acabando 'Grace' fumándose el cigarro de después además de ponerse filosófico y dejarse llevar por un arrebato de fuzz místico, electrificación y psicodelia, pecados capitales que llevan a 'Hall & Oates' por derroteros de rock setentero que se desmelenan en formato mosh pit, restituyendo el autocontrol tras esa 'Jungle' sentimentalista que recorre el mundo y enseña la mejor de cada casa, un autocontrol solo a la altura de quienes mantienen una sana envidia y por la que muestra una 'Gratitude' que es un volcán de lava de insurrección que te mira a los ojos y te destroza el alma al hacerte ver la vida pasar, siendo su respuesta el mantenerse fuertes como un 'Monolith', no dando su brazo a torcer a pesar de las idas y venidas existenciales.


📷 Tom Ham