Reeperbahn Festival 2026

De los cuatro días de duración del Reeperbahn Festival, solamente pude asistir los dos últimos, aunque con ello he tenido el tiempo suficiente para disfrutar del festival, sus diferentes localizaciones (Molotow, Molotow Top Ten Bar, 25 Club, Docks, St. Pauli Fanshop, Uebel & Gefährlich, N-Joy Reeperbus, Pooca Bar, etc.) y lo principal, las bandas que se han hecho con un puesto tanto en su line-up como en el mío personal, quedándose siempre alguna espinita clavada, la cual espero que el futuro las pueda poner en mi camino para disfrutar de sus directos.

Más que pensar en lo que pudo ser y no fue, toca poner el foco en Glazyhaze y ese dream-pop que cuando apremia, comercializa un shoegaze que se llena de las cordalidades de tres de sus miembros, encajadas en los momentos precisos de su organigrama, un placer auditivo como el de escuchar a Della, además ganadora del MME Award, normal con esa voz que encierra el sentimentalismo a su manera, entrando en sus diferentes estaciones incluso en el mismo tema, momento para que Sex Mask agitara la coctelera del punk y sus subestilismos, con ese particular estilo vocal en donde hay recuerdos hasta para el mismísimo Lil Peep, una sorpresa como la que el bueno de Cory Hanson tenía preparada, ya que no me esperaba que su rock americano tornara en momentos de ramalazos sonoros de esos con los que uno pierde la cabeza, y el tío lo hizo sin despeinarse.

Con la sonrisa del Joker, Concrete Vehicles se hicieron los amos del terreno industrial, como así demuestran sus últimos temas, elevando así la locura de un concierto de esos sonoramente duro y plácido a partes iguales, con momentos para buscar la oscuridad en su interior, singularmente parecida a la de todos, y también a la de Lime Garden, llevada con alegría en sus singles más movidos, un común múltiplo compartido con Lady Lazarus, quienes hicieron arder el escenario con su potenciación del riot grrrl y la revolución que ello conlleva, de ahí que la intensidad de Fat Dog entrara como un tiro, tanto en el calentamiento diurno como en su aparición estelar nocturna, haciendo bailar al público con sus retazos de new rave, ebm y dance-punk.

El segundo día empezó con Bleach TV jugando en casa, llevando su post-punk y su pop, por una oscuridad bienaventurada, con la que llegaron a momentos de una nueva ola de britpop, y no solo por el parecido de su cantante con Liam Gallagher, llegando el rock con Les Shirley, quedándose en su pureza canadiense, aunque por su cercanía, no faltaron adornaciones de sus vecinos de país, con sus logros auspiciándoles a lo más alto, punto en el que SKIRT. también están, paseando su soberanía de hardcore punk por las mejores plazas mientras demuestran que son zombies vocales de su propio éxito.

Después de ver a THEATRE en el Supersonic Festival este mismo año, era casi obligatorio que los oídos volvieran a reposar en sus atmósferas de clímax casi religioso, al mismo nivel que el grunge de HEADSEND, siervos también de los 90's, la distorsión y del ruido más salvaje, con animaciones cordales únicas en su especie como las de green star, quienes reviven vocalmente Seattle en un trance compartido con la instrumentación, con retazos vívidos de un shoegaze que sufre en primera persona, no tanto así Dream Wife, ya que si eso pasa lo denuncian en sus canciones, de esa manera irónica que penetra hasta el cerebelo del receptor, combinándolo con un show agitado que lleva el sentido del espectáculo a su máxima expresión.


📷 Retratando Voces