NOUGHTS

Australia nunca va a dejar de hacer girar la rueda musical underground, causa a la que contribuye el trío venido de Melbourne, NOUGHTS, el cual, y a través de un post-punk ruidoso por excelencia, empezó a poner en pie al graderío a principios de año con 'Seated Arrangement', cuya oscuridad setentera deja de caminar cabizbaja cuando el suculento garage entra en acción, recibiendo así una inyección de moral que reorganiza el enclave gutural de los vocales, los cuales destilan una acidez corrosiva que hacen de la crudeza su plato fuerte, arrestando la instrumentación cualquier salida de tono aquí y en 'Lights Out', haciendo bueno ese agurio detectivesco que se inmiscuye en varios frentes noiseros que solo llaman a su puerta en vez de derribarla, consiguiendo así meterse en un bucle de efectos estroboscópicos que se animan hasta llenar de stoner el vacío separatista entre las cuerdas y las baquetas, dando cabida a una superproducción en lo-fi que nadie quiere que se acabe a pesar de estar ya todo perdido.

'Barefoot' fue la siguiente pieza de orfebrería que vino para adornar una discografía confitada a base de singles, regando aquí las mieles del rock más piroténico con una voz que tiene un cierto toque a IDLES, lo que recrudece el tema aún más, eso sí, sin perderle la cara a la década que se deben, saliendo las cuerdas de su estado de letargo para riffearse un fuzz como 'Skew' manda, la cual toma nota de estos últimos acordes para llenar de industrialidad y destrucción la base de un cataclismo que tormenta eléctrica incluída, deja el punk y el hardcore de lado, provocando que Richard, Sean y Tom saboreen las mieles de la desidia humana más conservadora.