Adrian Galvin y Luca Buccellati crecieron juntos en Yelling, pueblecito de Reino Unido en donde los susurros y los gritos marcan el estado de cada uno en cada momento, así que es estando juntos cuando pueden contarnos una historia.
Y la de estos dos amigos comienza gritando a los cuatro vientos, en un intento por expulsar la negatividad al tiempo que Local Natives los envuelven con sus texturas, no siendo éstas lo bastante firmes para los recuerdos del pasado, los cuales hacen su aparición cargados de un susurro nostálgico del cual se intentan liberar una y otra vez.
