Cutty's Gym - Zante EP

Lo que empezó siendo un proyecto de dos, ha acabado siendo  una banda en ciernes que cuenta en sus filas con Craig Mcintyre, Iain Stewart, Marco Panagopoulos y Philip Differ, todos ellos venideros de Glasgow, con un EP debut, "Zante", que practica un escarnamiento de punk vocal parecido al que representa el bueno de Joseph Talbot con sus amados IDLES, el cual tiene sus más y sus menos con la instrumentación, viéndose avocada en 'Can I Eat?' hacia un entresijo conspirativo de rock duro que coquetea con la canalización de su ira a través de unas cuerdas, cuyos riffs encienden la llama de un noise fuzzero que vuelca todo su peso con el cuello hacia delante, dando un paso atrás para volver a coger carrerilla y abrirse paso de nuevo con un hardcore machacón que ya quisiera Rammstein para sí mismo, rezándole a un dios hip-hopero al que hay que rendirle cuentas, cruzándose en su camino 'Dance Stance', que busca la confrontación contra quien sea para conronarse rey de este tinglado, valiéndose de una velocidad endiablada que descarga toda su furia en torno a la batería, rellenando el espacio sobrante con un hiriente histrionismo sonoro que levanta ampollas a su paso.

'Batboy' encierra un misterio en si mismo que se ciñe a las cuerdas para crear así una contraposición endiablada, que hace las veces de ornamentador social y así encontrar a su paso como soporte técnico el noise más alentador que uno necesite para no bajarse de la cresta de la ola, necesitando como acompañamiento, el desgañitamiento onírico de redobles para y por la brutalidad de un sonido que golpea hasta la mente del más cauto, ese que piensa que los tapones le van a servir de algo, habiendo sido ya perforados aquí o en 'Anfänger', donde además, la propagación de miedo se desliza como un punto en el infinito que intenta reparar el universo de cabaret maléfico en el que se ven metidos, escupiendo un fuego por la boca capaz de propagar un incendio ruso, Cuty Sark mediante, corriendo el contador para poder apagrlo, sintiendo 'Cix' la presión que se le viene encima, asomando por aquí Bad Breeding, los cuales le ponen un poquito más de acidez si cabe a esta enecerrona sonora, terminando así de quemar a lo bonzo a todos los aspirantes que poco a poco han ido dejando en la estocada.


📷 David J. Campbell