Left Of The Dial 2026

Este año solo pude disfrutar de una jornada del festival Left Of The Dial, y aunque el retraso de avión fue considerable, pude llegar a tiempo a ver a marcel desfilar por el The Official Unofficial, cuya programación corrió a cargo de Opposite de mi amigo Marco, y en donde el cuarteto de Bélgica, con su rollo Viagra Boys, hizo que el punk ruidoso de su propia Inglaterra, agitara las inexistentes olas del barco fijo V11 así como el cantante su Otamatone, llegando así el gamberrismo antes de dar paso a PALES, demostrando los franceses que la cordura vocal de su cantante, no está para reñido con los brotes de esquizofrenia de ella misma y la instrumentación, trayendo el recuerdo irlandés de, sobre todo, Gilla Band, con una performance que entiende que el espectáculo se juega en cada uno de sus momentos, siendo otra NBTW de la que todo el mundo no dejará de hablar.

El cuerpo pedía inmiscuirse en el barro y Omertà fue la perfecta solución, haciendo del caos su mejor carta de presentación, con su cantante en el planeta de Pete Doherty en su máxima expresión de decadencia, la cual resultó de lo más (des)agradable mientras su énfasis autodestructor paseaba el punk, la saturación y el ruidismo barriobajero a lo más alto, por ello, con ese halo de maldad en el cuerpo, Thank tenían que dibujar la sonrisa del Joker, y al final, consiguieron la de Venom, en un vini, vidi, vici de manual, en el que Steve se llevó mucho mérito instrumental gracias a ser esa fuerza de la naturaleza baquetil, desatada en cada tema y al que Freddy puso la fuerza vocal como forma de rebelión del embrujo de su punk rockero hardcoreado depresivo

De ahí a los gritos screamo conscientes que se vuelven inconscientes de Latter hay un pequeño paso de locura (in)sustancial, con el que los de Chicago son capaces de meter al diablo en la iglesia Arminius, mancillándole hasta un extremo en el que su cantante incluso se quedó en cueros sin impunidad, esa a la que casi llegó el rock de Holly Head, rock que parece que no, pero al final es que si, como el de girlfriend., acabando este último con estallidos imperiales y rapapolvo feminista en toda la cara de quien ose ponerse enfrente suyo.

Por último, decidí ver a unos de mis favoritos de este año, Twenty One Children (cuya historia del nombre os invito a descubrir si sois de los que os van las casualidades), quienes llevaron al público donde quisieron y este respondió como si fuera el fin del mundo, donde el intercambio de golpes fue mutuo, unos instrumentales y otros de mosh pit, encaramándose a los pensamientos de todos Show Me The Body, demostrando que Sudáfrica sabe como poner el punto final a esta intensa jornada, en la que quedaron en el tintero nombres como los de Smudged, The Sewing Club, Shitkid, Stonks, Gnarcissists, Magasin, Milkweed, Bathing Suits, MДQUIИД., Library Card y Shark School.