Lo que a principios del 2015 se presentó como un quinteto que desde Calgary, Alberta, profesaba adoración por el noise y el punk, se ha ido desmembrando hasta quedarse en el trío formado por los hermanos Crough, Carter (voz) y Kyle (bajo), y Dan Auger (guitarra, caja de ritmos), y su cambio moderativo a lo industrial, encontrando también ramalazos de post-punk encubiertos en oscuridad como muestra 'Cadaver', primer aventajado de su EP "DRIP", muy en la onda de HSY ya que ambos son muy de desplegar sus alas vocales e infundir así un miedo que se traslada a la instrumentación, modulando las cuerdas por todo el recorrido frecuencial, cayendo en la cuenta que sin el micrófono, el terror y el pánico desaparecen casi al instante, de ahí que 'Layman's Awe' los alimente con un halo de psicodelia que bebe directamente de Crystal Castles, cambiando los vocales femeninos de los canadienses por unos rudos que claman contra el pueblo godo y su acabose con cuchillas varias en el cuello y en las venas, provocando un desangrado lento cuyas alucinaciones son palpables en 'Debris', creyéndose supervivientes de una masacre que se remonta a principios de los ochenta y se mofa de ellos trap mediante, potando su discurso para escenificar eso que ellos llaman barbarie.
