Divorce Cop podrían considerarse como el perfecto estereotipo de antibanda, ya que por motivos exclusivamente conceptuales, han decidido exportar desde Portland el concepto de lo-fi a propósito, es decir, que disfrutan sonando con un calidad como poco mejorable, con la que no pierden la esencia de ser ellos mismos, provocando 'Cup' un dolor de cabeza asumible, que solo se alivia con el hermanamiento vocal de sus integrantes, Brock Ginther (guitarrista), Chris Gervais (batería) y Anthony Bitetti (bajo), venido a más por el folk convertido a garage, y posteriormente a noise barriobajero desencaja mandíbulas, del que Chris tiene la mayoría de la culpa, al ser el mayor alentador de esta distopía en el que el es el rey distinguido de esta sociedad, y qué mejor para celebrarlo que un grito placentero de morsa en los prolegómenos de 'Coffee', punto y aparte como centro de atención para que sean las cuerdas las que se manifiesten con los 70's por bandera, encontrando el tirón cinematográfico de la trama de cualquier película de Tarantino, que Salty Speakers ha decidido plasmar en un 7".
