En un mundo en el que la novedad está muy reñida con lo que proviene del pasado y lo que no, Holy Esque arrojan un poco de luz con la voz de Pat Hynes como elemento diferenciador, con respecto a Two Door Cinema Club o Bombay Bicycle Club, sus máximos referentes.
'Prism' arranca fuerte con unas guitarras que quieren polinizar "At Hope's Ravine", su álbum debut, y donde nuestro cantante tiene mucho que decir, con esa voz rota y reverberada tan suya que intenta eludir la oscuridad que la instrumentación va formando a su paso, antes de que la misma destruya todo lo que va tocando a su paso.
'Rose' fue mi pincipio, donde la banda me cautivó gracias sobre todo a esa voz, aunque en su primera versión, las cuerdas de Pat y Hugo McGinley, el teclado de Keir Reid y la batería de Ralph McClure, llenaron un universo comercial en una misogamia en donde el ruido de las primeras se revelaba contra los aires de grandeza que se han asentado como base de su música, como bien sigue demostrando 'Hexx'.


