Lo que han crecido Stickers desde su debut en cassette, "Buy My Nightmares", allá por 2010, pero siempre conservando a lo largo de los años y los discos, ese punk amenizante rodeado de art rock, no wave, post-punk, garage y una miaja de grunge, lo que no ha debido de ser nada fácil sabiendo que vienen de Seattle, aunque en mayor o menor medida, lo que muestran Emily Denton, Gabi Page-Fort, Colin Dawson y Troy Ayala, se debe en parte al encanto de la ciudad en si, mostrado en 'Ecstatic Peace', cuya experimentación sonora de tintes descabellados, no se mete por ella misma en los bajos fondos, sino que anima su encarnación a través de un saxofón que trae de cabeza a cualquiera, volteando esa modernización del jazz más escatológico con 'Twin Peaks', aunque animales de la noche como 'Antelope' solo quieren ver la destrucción con sus propias córneas, poniendo 'Nirvana' el equilibrio entre ambas.
