Mostrando entradas con la etiqueta Parallel Portraits EP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parallel Portraits EP. Mostrar todas las entradas

Bruises - Parallel Portraits EP

Bruises debutan con un EP atemporal, "Parallel Portraits", via Hidden Track Records, y consiguen que sea así por esa buena onda que de primeras transmite 'Knife Breath', utilizando peyorativamente las olas que golpean la entrada del estudio, para, aviso de campanas mediante, dar paso a un dream-pop en el que el viento sopla de poniente, marcado por esos punteos que empañan la decadencia de una lírica abocada al gore, proponiendo la batería una serie de explosiones y latigazos que caen como una losa cuando el amor ya no acompaña, perdiendo la cabeza con 'Stay With Yourself', machacándose anímicamente con tonalidad funeraria, hasta que la esperanza se tiñe de infancia, manteniéndose el texto incorruptible por ello si, pero consiguiendo reunir instrumentalmente una fuerza tal, que los hace escapar con pies de plomo de su mente por un momento, ese en el que el resto no deja de agitarse en su sitio mientras una sátira de noise eléctrico se cruza de lado a lado dejando un rastro de psicodelia sesentera a su paso.

Bruises

Los tentáculos de Mal Villano se alargan hasta el desembarco de Sebastián Lozano en Barcelona, el cual, deseoso de seguir poniendo ensoñación en clave pop a esto de la música, rápidamente conecta con Carlos Ramos (The Zephyr Bones), Alejandro Iñiguez (The Saurs) y Genis Toral (Pane), traduciéndose a día de hoy en Bruises, un germen que de momento, y hasta el 30 de Noviembre que es cuando presentan via Hidden Tracks Records / Mama Vynila Records su EP debut titulado "Parallel Portraits", se sostiene primeramente por el caluroso verano de 'Of My Last Dreams', al cual las olas lo recorren por todo el cuerpo, llenándolo de una arena que dibuja una new wave gracias a las guitarras de Sebastián y Genis, cubriendo las espaldas de un post-punk que hace socios al bajo de Carlos y la batería de Alejandro, los cuales, a sabiendas de que el ritmo a seguir es el de sus dos compañeros, se unen a ellos con el ángulo de vista que dan las bajas frecuencias para así compensar una rebelión que les da a todos como ganadores de esta jam session cocinada a fuego lento.