Tras destaparse hace algo más de año y medio con su EP debut "Spice City", el cuarteto de Umeå, Spice Boys, presenta en sociedad su álbum debut "Glade", el cual vuelve de la mano del sello también sueco PNKSLM Recordings, y en donde Adam, Jesper, Emil y Sebastian, continúan con ese estado de gracia suyo que hace que el rock cincuentero de 'Spice City Boys' no pierda el buen rollo que encerraban los temas ya conocidos, dándole un toque místico los vocales al utilizar la psicodelia y a Shiva como arma arrojadiza ante una instrumentación que se relaja dejándose llevar por el humo de unas cuerdas y las excentricidades rallantes de las otras, salpicando esta últimas a 'I Don't Get Around' y produciendo un shoegaze ensordecedor que no mejora con la voz megafónica en tono Mouses y de lírica amorosa en plan cortavenas, de un tema que desde sus inicios estaba destinado a morir crucificado de pena, al cual 'Can't Turn Back' rescata de forma bacanal con un garage desorbitado en lo que a número de sonidos diferentes por metro cuadrado se refiere, provocando una perforación del tímpano cuya cura no es bajar el pistón, sino dejar de escuchar esta bendita mierda, pero una vez que el bucle de ruido vuelve hacer acto de presencia, todos los males pasan a 'Swish', que desconcertada y afectada por sus detractoras, intenta encontrar consuelo en The Parrots y en la mística vocal, dando resultados más que satisfactorios, en los que dejan de lado el estado catatónico instrumental en el que se hallaba metida.
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Sekel
Sekel vienen de Malmö, Suecia, y con ellos, el anuncio de su LP debut homónimo via Fuzz Club para el 15 de Diciembre, recordando a sus compatriotas Spice Boys por el despliegue de post-punk en 'Next To Nothing', primer single del álbum, el cual se deja perturbar por el garage, fuzz y noise psicodélico, que Fredrik Larsson, Tom Nordström, Felix Sjöblom y Niklas Markus, anteponen con sus instrumentos antes de que los vocales compartan su amor por George Mitchell (Eagulls), poniendo de su parte con el estadillo revolucionario que supone cuando todos juntos se alzan en su búsqueda de derribar los muros del punk de los 70's, dejando que la congregación a su causa se balancee para digerir una situación que se arrastra desde sus primeros singles, donde 'Selasi' ya daba muestras de que la experimentación basada en el post-punk era lo suyo, refrendado en su primer 7" junto a 'Fred's Wave', la cual velaba más por la concordia, sometida a una estricta dieta de acordes y de estridencia que no dejaban ver el campo de flores de su predecesora.
Chemtrails
El DIY, ese yo me lo guiso yo me lo como de toda la vida, es la actitud de Chemtrails, un quinteto de Londres que ha sido tocado con la barita mágica de PNKSLM Recordings, y es que el sello sueco no para de animar el cotarro de las nuevas bandas con Angelic Milk, Shitkid, Magic Potion, Hater, Pinemen, Spice Boys, y un largo etcétera que se completa con Mia, 2x Laura, Ian y Sam, teniendo las féminas el poder casi total sobre el micrófono, amén de las guitarras y bajo, respectivamente, con el primero de los chicos tocando el teclado y arrimando boca al micrófono, y el segundo la batería.
Luxury Death
PNKSLM Recordings (Pinemen, Hater, Shitkid, Spice Boys, ...) se saca otra banda de la manga, y esta vez proviene del exterior de las fronteras suecas, yéndose hasta Manchester para reclutar a Luxury Death, dúo formado por Ben Thompson (vocales/guitarra) y Meg Williams (teclado/vocales), al que en directo se les suman Tommy Stewart al bajo y Luke Rowland a la batería.
Su single debut, 'Radiator Face', es una vuelta al rock de antes combinado con el estilo de Menace Beach, los cuales aparecen en escena junto con el tono puro de altas frecuencias, para ensuciar un poco el pop calmado que los ingleses practican en la instrumentación, y que incluye a sus dos principales componentes, consiguiendo un sonido desquiciante los dos restantes, sacando la rabia de éstos al micrófono a través del ritmo constante que Luke marca a la batería, dejando que Tommy se lo flipe solo un poco jugando con sus cuerdas.
Spice Boys - Spice City EP
El cuarteto más en forma de Suecia, y por ende, del sello PNKSLM Recordings, Spice Boys, debuta con "Spice City", un EP debut que es abierto en canal por la incendiaria 'It's Coming', con su punk y garage contante y sonante de corte surfero traído desde Memphis, gracias a NOTS, cantando todo con el mismo estilo vocal que George Mitchell le imprime a Eagulls, aunque aquí el ritmo se ha acelerado para alcanzar el muro de ruido que empaña el sonido de 'Lost Time', provocando que la pólvora se moje y se decanten por un rock cincuentero con el que mover las caderas, pero en cuanto el líquido se vuelve gas, vuelve la locura transitoria del noise a la instrumentación, instaurando de nuevo el caos sonoro.
'Black Scarabs' toma como base todo lo anterior, volviendo a sacar a pasear al cuarteto de Tennessee, teniendo la sensación de que la psicodelia ha salido de la nada y se ha topado con el beneficio de una banda que vuelve a bajar la guardia con una jam session en la que cada uno mira por lo suyo, dejando que el fuzz desahogue sus penas antes de que el descontrol se apodere de 'Fuk Luv', y con él vengan los vocales revolucionarios en contra del sentido del amor que tanto daño ha hecho, despertando la mente sobre el ataque cardíaco sobreproducido por un rock que suena a pelo.
Spice Boys
Spice Boys no es el recambio de su homónimo femenino inglés, aquí no hay pop, ni poses, ni cuerpos que vender, aunque sí un hit inmediato como es 'It's Coming', el single debut del cuarteto de Umeå (Suecia), país del que proviene también mi amado sello, PNKSLM Recordings, encargado de publicar lo que será su EP debut el 26 de este mismo mes, bajo el nombre de "Spice City", donde solo tienen cabida ellos y nadie más.
Adam Forsberg, Jesper Lindkivst, Emil Uppenberg y Sebastian Holmlund llevan juntos tan solo 6 meses, tiempo más que suficiente para hacer música si uno tiene la idea clara de atizar al público con un garage de guitarras embutidas en el traje de The Flash, junto a unos vocales que aluden al punk maniaco depresivo más arcaico, dando una patada al rock en su estómago, lo que los hace enfurecerse más, volverse más ácidos, y con ello, irse de viaje psicodélico junto con el fuzz de unos de sus pedales, creyéndose el puto Ty Segall engrasado con la cera de pulir de The Muggers.
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