Cada vez que Tunic se ponen manos a la obra, el cielo se tiñe de negro, algo que también acompaña al título de su nuevo disco, "Wrong Dream", via Artoffact Records, sintiendo el punk en 'Sounds Repeat' como un arma de doble filo que se clava lentamente y no les permite salir a flote hasta que el sangrado es masivo y con él, una locura superlativa que los aprisiona sintéticamente, cayendo todo el peso de la distorsión sobre su lírica, momento fatídico con el que seguir en el pozo de 'Punishment Enough', acatando la misma una seriedad cuasi militar que enseguida se desmelena para descubrir su verdadera cara, estableciéndose un ruido metódico que choca de frente con 'Disease', desesperación de altas frecuencias que encuentra consuelo en cada golpe baterístico proveniente de Dan Unger, recibimiento con el que el cantante y guitarrista, David Schellenberg, eleva el pulgar hacia arriba por contar en sus filas con Drew Riekman al bajo, pernoctación nocturna que da refugio a su particular versión de ese derecho al aborto de las mujeres, llevado éste al headbanging bajo el nombre de 'My Body, My Blood' y así posicionarse a su favor.
