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Chives Viria - Taro EP

Chives Viria organiza un viaje paradisíaco en su EP debut "Taro", utilizando para ello momentos jazzísticos, dream-poperos, garageros, psicodélicos, rockeros,... todos ellos endulzados en su punto justo para que los unos se conjuguen con los otros sin mayores sobresaltos, siendo 'Giacomo' el primer valuarte de esta estrategia, teniendo espacio incluso para proyectar en su final, y principios de 'Cozy Conflation', la espacialidad de Stranger Things, aquí rasgando a tiempo completo su voz los sueños de unos Bruises implicados hasta la médula, refendados reverberadamente por Tame Impala entre olas que voltean unos pensamientos, que 'Cirrus' redirige con maestría tras abandonar los rápidos en los que estaba sumergido, dando paso a lo más profundo de su ser, dándole la lírica todo el sentido a una tranquilidad que solo se ve alterada por unos riffs venidos de ese sol naciente que se abre paso junto a la correlación sintetizada, sacada directamente de la escena australiana, mostrando el one man band su polivalencia, poniendo toda la pólvora en 'Paradigm', divinidad emulgente de LSD cuya relación con Toro Y Moi se estrecha hasta abortar el límite entre ambos, colándose el espíritu y los riffs melódicos de DIIV por medio para acabar de redondear la jugada maestra.

Chives Viria

No se sabe si Chives Viria es el aka o nombre real del multi instrumentalista, compositor y productor afincado en Oakland (California), siendo de momento cierto que 'Grassy Lanes' es su single debut, el cual enmaraña un dream-pop de riffs secuenciados en tiempo y frecuencia, cuyos acordes son literalmente sacados de su guitarra española (las fotos de su perfil de Facebook lo demuestran) sintetizada, sacándose de la manga un sonido de habitación que juega con el lo-fi, la oscuridad perpetua y, un sonido que a veces parece que va a desembocar en un flamenco terrenal, aunque las múltiples capas se le abalanzan encima para que su rastro no se desvíe del camino, y cuando esto no funciona, agacha la cabeza y deja que la música se tome un respiro para volver con la reverberación y el delay a un nivel casi psicodélico, y así reinventar el tema una y otra vez, hasta alejarse entre lágrimas.