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Fräulein - Pedestal EP

El dúo londinense Fräulein está de vuelta con el EP "Pedestal", via Submarine Cat Records, consternando en 'Pet', una suerte de grunge cocinado a fuego lento, con los vocales teniendo ese deje depresivo y así acompañar a una lírica que levanta una polvareda de sometimiento con la que han tenido que convivir, escaparate de una rabia instrumental cuyo juicio sigue nublado en 'Three', fruto del (des)amor y las variantes que conlleva, aunque ahora hay un pequeño paso adelante, implícito en la forma en la que la electrificación del fuzz ataca la médula espinal de su audiencia, provocando espasmos de headbanging con los que aterrizar en 'Big Cool', donde la recuperación va garage en popa, motivo de satifascción alternativo con el que hostigan sus malas vivencias, desfigurando así un rock que no es capaz de levantarse de la lona al tercer KO, algo 'Brand New' para cómo había empezado esta historia, no obstante una calma perpetua es todavía su mejor arma, dándoles la oportunidad de esconderse en las sombras cuando lo necesitan y salir de ellas para dar el golpe definitivo en la mesa cuando es necesario.

Fräulein

Fräulein vienen de Bristol, en vez de Alemania como uno pudiera pensar a priori, y con la idea bien clara de desempolvar los 90's, según lo oído en la versión demo de 'Drag Behind', se presentan la vocalista y guitarrista Joni Samuels, junto al batería Karsten Van Der Tol, además de que el tema pueda tener una versión oficial algún día, algo que las cuerdas quizás pudieran agradecer, pero que para nada es necesario a tenor de sus primeros riffs, a partir de los cuales sacan argumentalmente su buen hacer rockero, garagero y grunge, alimentándose de Nirvana en esos loops infinitos en los que el noise contemplativo de Sonic Youth también asoma la cabeza, teniendo a su propia Kim Gordon al micrófono, aunque al contrario que la neoyorquina, Joni no pierde la calma cuando todo revienta a su alrededor, lo que ayuda a retomar sus principios y presentar batalla nuevamente como si de un brote psicótico se tratara, consiguiendo con este último el regusto añejo definitivo para poner a los nostálgicos de su lado.