No soy nada de etiquetas, aunque esta vez debo reconocer que al leer dream garage me ha picado el gusanillo de la curiosidad, ya que en mi cabeza se ha instalado la idea cordal de de DIIV junto a algún disparate en base frecuencial, y ha sido poner '6:30', el último single de la banda italo-inglesa, y las premisas se han cumplido, ganándose una subida de volumen para obtener una experiencia tántrica, en la que primeramente he gozado con el rollazo Lithics que desprenden, al cual una nube tóxica de noise barriobajero se le ha tirado literalmente encima, provocando un cisma cuyas consecuencias son adoptar un sonido industrial afilado para ir a degüello y entonar un fuzz de dimensiones épicas, los cuales se agravan cuando todo ello entra en un bucle psicodélico del que solo sabe salir con dignidad 'Sweat', bailándole regionalmente las aguas a su predecesora a medida que la tribu, con sus plegarias, provoca una plaga de consecuencias punk a la que solo calma el ritmo desencadenado de la batería, la cual vuelve enfatizada tras un atisbo de finalización, alcanzando con este movimiento de jaque mate el éxtasis.
