Surfbort es un cuarteto de Brooklyn que utiliza la provocación para ello, con fijación por Donald Trump, donde sus camisetas rezan 'Donald Trump is my sex slave' (Donald Trump es mi esclavo del sexo), o el vídeo de 'Trash', donde su no agrado se hace patente a través de vómitos sobre él. El single citado abre la caja de pandora contra el sistema, reflejando a través de un muro de ruido expuesto a la oscuridad de las guitarras de Charlotte Wemberley y Matt Picola, conduciéndolas SS Powell al extremo de una perversión, que tiene su máximo con el punk al micrófono de Charlotte y Dani Miller.
'Slave' empieza con una penitencia religiosa que empuja al stoner a hacer acto de presencia, animando al incivismo y derrocar el toque de queda a través de un garage DIY que, aunque intenta echar el freno, de la adrenalina soltada le resulta imposible, recuperando un estado de destrucción masiva que erige a las dos féminas a llamar a la revolución de 'War', uniéndose sus componentes a base de una base infernal electrificada que se descarga a base de unos gritos sacados de cualquier película gore.
