Han pasado 10 años desde que Spectres hicieran clic en mi cabeza con el single 'Where Flies Sleep', un lujo que los de Bristol mantienen intacto después de todo este tiempo gracias a su nuevo álbum, "AM-DRAM", en donde 'The Mandela Effect' toma la palabra en primera instancia, mostrándose mentalmente inestable, oda a ese Joker que cabalga también sin control por el micrófono y la instrumentación de Gilla Band, haciendo honor a su nombre con unas alucinaciones que los mantienen insanamente calmados, dejando los aspavientos para 'Rubbernecking', cuyo aplomo se refriega en torno a las ilustraciones metálicas que se suceden en las cabezas de Joe Hatt (voz, guitarra), Adrian Dutt (guitarra), Dominic Mitchison (bajista) y Andy Came (batería), quienes no pierden la oportunidad de seguir caldeando el ambiente en 'An Eye And A Tooth', donde las cuerdas se restriegan y se refriegan, con ademán de facilitar el riego de las distorsiones que profesan, otra ostentación, en este caso psicótica, que tocan con cara de niños buenos aunque por momentos se les escapa una sonrisa maliciosa sin excentricidad ninguna.
