La premisa del Left Of The Dial antes de acudir a él, era que si se alineaban los astros de la tormenta Benjamin, el rock, el punk, el shoegaze, el hardcore, el post-punk y la oscuridad, iban a ser los ganadores, empezando a ser así desde el jueves con Soapbox y su estado alterado de normalidad, llegando con ellos la exasperación vocal de los de Glasgow, vieja conocida por estos lares, no así su sudoración activa y pasiva, de miradas furtivas, la cuales les dieron el impulso necesario para que la gente perdiera la cabeza con ellos.
