Juicebumps debutaron con el EP "Jelly" el año pasado siendo un trío, reconvertido este en cuarteto gracias a la suma de Spencer Owings a los mandos del sintetizador y la marimba, este último, instrumento de percusión, familia que también toca el reemplazo baterístico de Narsai, Nick Layne, continuando al frente Parker Richard a los vocales, guitarra y samples, con Luca McGrath encargándose del bajo y demás coros, presentando en su álbum debut, "Hello Pinky!", una sintonización, 'Scanner', con extractos de lo paranormal que se nos viene encima con los de San Francisco, exponiendo 'Wet Leather' que la misma va a constar de spank rock, post-punk e instrumentación robotizada, quedando el estallido punk para sus vocales, los cuales son la parte garagera cincuentona de 'Fraidy Cat', título que arroja una modosidad que queda vertida sobre un sonido cuya coraza es dura, pero aún así su interior deja traspasar sus maullidos más irracionales, como ocurre con 'Hairy World', donde estos también salen, aquí a través de un micrófono popalizado que pretende darle la vuelta a la tortilla a base de ladridos, pero su afabilidad es incompatible con ello, de ahí que 'Smalltalk' abandone su idea a la mitad y se centre en el spookwave, gozando de ello su imaginación espacial, esa que les lleva lo mismo al espacio exterior como a Transilvania.
