No sé si a Colette (batería) y a Chris (guitarra y bajo) se les queda pequeño Perimeters, pero de lo que estoy seguro es que con Septic van a seguir triunfando, ya que junto a Dan (vocalista), han creado un monstruo de puro punk y hardcore, mostrado en un EP homónimo que Under the G*n Records publicará en cassette, y desmadrado en 'Painted Nails' a su vez, con un lo-fi que hace que su electrificación y reverberación, se acojan a la segunda enmienda estadounidense, esa que les da derecho a poseer este tipo de armas sonoras, las mismas que exultantemente se muestran en 'Horse Boy', consiguiendo una denominación de origen endiablada que es más consistente en sus pretensiones, enrocándose cuando debe para obtener su benificio ya que sino, el punk vocal anda demasiado cerca de crear una catarsis necesaria de la que 'Clearance' se apropia de forma enfurecida, añadiendo además el mismo tono de animadversión que Dream Probe, socializando y despertando en 'Lice' con la mirada sangrienta puesta en un retorno inmediato para llevar el fuego a las calles, objetivo que para 'Weighted Blanket' también se torna primordial, de ahí que siga avivando las llamas generadas a su alrededor.
Mostrando entradas con la etiqueta Perimeters. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perimeters. Mostrar todas las entradas
Perimeters - Small Talk 7"
El descubrimiento de Co-ed no ha sido en vano, ya que de su batera Colette y de su guitarrista Chris, podemos disfrutar de Perimeters, aquí ella a los vocales, sinte y caja de ritmos, con él a la guitarra, bajo y caja de ritmos, atendiendo el dúo en 'Like Before' a un post-punk al que este mundo se le queda pequeño, de ahí la psicodelia shoegazera que sale por las altavoces, acribillando las cuerdas este punto para que electrificación sea su arma de destrucción masiva, al tiempo que penetran en el clasicismo de los 70's para variar su corriente por una catarsis cuya pegada es más anlógica que digital, entendiéndolo así también el tema que da nombre al 7", tirando por un terreno baldío que se ciñe al guión sin rechistar, arastrando un baile que es un frenesí enarbolado por Ian Curtis al frente de Joy Division, alcanzando una soledad suprema cuyos riffs atestiguan el devenir de una banda que seguro dentro de poco nos dará más alegrías.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
