El trío de Toronto METZ publica su quinto álbum de estudio, "Up On Gravity Hill", via Sub Pop Records y Dine Alone Records, el cual adapta sus abrasiones repetntinas a las atmósferas sonoras, permitiéndoles descargar su furia a la vez que muestran sus momentos de alegría, anclándose Alex Edkins (voz, guitarra), Chris Slorach (bajo) y Hayden Menzies (batería), al primero de estos mundos en 'No Reservation / Love Comes Crashing', mezclándose el shoegaze con el (post-)punk más directivo, incitando a los microsonidos alarmantes de caos y terror, a amenizar una soledad que da lugar a una mascletá de oscuridad capaz de levitar por encima de sus almas malditas, distorsionándose este sentimiento en 'Glass Eye' por obra y gracia de las cuerdas, quienes junto a las baquetas, nos transportan a su clasicismo sonoro, aunque aquí la bajada a los infiernos no se queda en un decir, si no que se puede tocar con los dedos, actuando la baja velocidad del grunge como catalizador de una neblina con la que la luz queda del todo apagada.
