Llámalos Soft Play, llámalos Slaves, el caso es que su álbum debut bajo este nuevo apodo, "Heavy Jelly", via BMG, sigue conservando esa esencia punk primitiva, cordeando 'All Things' una entradilla que pondera el garage por encima del algarabío que se muestra a su alrededor, poniendo así la rabia al servicio de su público, el cual también está deseoso de esa parte zombie degenerativa de su sombra, algo que practica una 'Punk's Dead' bendecida por el mismísimo diablo, un arranque que remueve sentimientos que un día parecieron cerrados para siempre, pero a la lengua viperina de Isaac todavía le queda mucho que decir, a velocidad normal o a la de 'Act Violently', toda una declaración de intenciones de desdichas de la vida que a uno le afectan hasta ese punto de irritación cegadora de la realidad, esa en la que 'Isaac Is Typing...' peca de stoner rock y Laurie de desdichas distorsionadas por la instrumentación que emplea para abrir fuego, viciándose de ello ese mosh pit entregado a su causa, que aquí aumenta la intensidad, aunque también es capaz de bajarla por obra y gracia del headbanging, marcándose un 'Bin Juice Disaster' en toda regla, donde los cuerpos enmudecidos desgastan las zapatillas a base de un rock politizado que encarna un blues novedoso entre sus pertenencias sonoras.
