R.M.F.C. (Rock Music Fan Club) es el proyecto en solitario de Buz Clatworthy, el cual publica sus dos EPs debut en vinilo via Erste Theke Tonträger, bajo el nombre de "Hive Vol. 1 & 2", mostrando en ellos un compendio de temas que muestran adoración por el lo-fi, abrazando el garage esotérico y el rock en 'Television', con un punk robótico en los vocales, fruto de una lírica que muestra la monitorización en línea del que osa acercarse a los contenidos que el título está dispuesto a darnos, absorbiendo unos pensamientos que, como el australiano hace, podrían valer para generar arte en su máxima expresión, dando pie a interactuar con él de la forma contraria a la que cualquiera lo haría en una 'Robot House', es decir, dejando que las cuerdas diluyan la orquestación de noise maldito en post de un rock que se sube los cuellos de la camisa y desmadrarse con tal de que su adrenalina suba como la espuma, dejando 'Connector #1' un espacio de tiempo en el que bajar las revoluciones a través de una seriedad etílica que se prolonga bajo el manto de un loop sintético, interludio necesario para que el cabreo vocal engrase su raciocinio y ataque los puntos débiles de 'Greaser' al meterse en ese terreno pantanoso hecho a imagen y semejanza de Ty Segall, Oh Sees o los mismísimos Ex-Cult, calaña que se junta en una masa de aire psicodélica cuyos humos son bajados por eso que llaman rock setentero, atacando con el stoner y la provocación, línea de bajo que sigue 'The Source', en una versión más limpia eso sí, capaz de mostrar un avance robótico de forma humanoide por la cual giran sentimientos disacordes, gracias a ese movimiento pélvico tan suyo, acercando el tema que da nombre al álbum, una versión 2.0 donde el synthpop agitado por el post-rock menos familiar, refleja el agotamiento de una regeneración cognitiva que muestra su repulsión contra el sistema.
