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Mark Lanegan - El Diablo En Coma

Donde empieza y acaba la razón, la química y la desazón, es lo que el bueno de Lanegan llegó a relatar en primera persona en sus últimas vivencias terrenales, "El Diablo En Coma", a través de Editorial Contra, sin él saberlo y, por momentos, ni tan siquiera intuirlo, demasiado para quien ha convivido con él los últimos meses a través de sus primeras memorias, "Cantar Hacia Atrás Y Llorar", quedando ese mal regusto en la boca al tener entre las manos dos vidas, diferenciándose ambas en que en la primera, era él, pero en la segunda, no. Pudo verlo publicado, pero no logró vencer al bicho, ya lo decía él, 'puedo con todo lo visible pero no con lo invisible', lo que hace que dejara atrás su realidad y sus sueños, para enfrentarse a sus visiones, convicciones irreales y deseos, mezclados todos ellos entre las cuatro paredes en las que permaneció más de lo que quería, ayudado negativamente también por seguir sus impulsos y la cabezonería que lleva en los genes, sin los cuales no estaríamos ante él, intereses pagados con creces ante un final en el que solo deseo que, el sufrimiento fuera mínimo y que haya podido marcharse tal y como quería, en su casa y rodeado del máximo número de familiares y amigos, diciendo así adiós un espíritu libre y una de las últimas rockstars, marchándose para siempre el escorpión emborrachado con su propio veneno.

Mark Lanegan - Cantar Hacia Atrás Y Llorar

Vivir la vida a su manera es lo que ha hecho Mark Lanegan a lo largo de "Cantar Hacia Atrás Y Llorar", via Editorial Contra, viviéndola a partir de una independencia dependiente de una droga musical que traspasa de lo mental a lo físico, convirtiéndose en una obsesión que, aunque parezca increíble, finalmente pudo dejar atrás. Amigos, Screaming Trees, mujeres, Kurt Cobain, alcohol, Josh Homme, instituto, adicciones, padre, Seattle, madre, Ellensburg, discográficas, policiía, abstinencia, Courtney Love, hierba, venas, tormenta psíquica, epifanía y renacer, han sido los elementos principales sobre los que ha girado su vida, con la suerte y la desgracia hecha girones en un tío que se dejó llevar, se plantó ante sus propios valores, los desechó por el burro y los rescató a tiempo antes de estar de vuelta de todo.

The Devils - Beast Must Regret Nothing

Que la sangre empañe sus fotos, da buena muestra de lo que nos espera de "Beast Must Regret Nothing", primer disco de The Devils para Goodfellas, en el que 'Roar' hace los honores dando un repaso precavido al sonido blues rock del dúo napolitano formado por Erika (voz, batería, órgano) y Gianni (guitarra, perrcusión y coros), cerciorándose muy bien de que las bajas frecuencias reverberen junto al lobo que hay en ellos, el cual se suelta en 'I Appeared To The Madonna', confluyendo su magia garagera con una suerte de psicodelia que es machacada sintéticamente por una sucesión de los años 60, algo que entra en confrontación consigo mismos, de ahí que su respuesta más personal sea volar con el público mientras su tribalismo más primitivo le abre las puertas del infierno a 'Real Man', cuyos riffs cortan el aire a navajazos mientras la cantante rodea con su sensualidad más ida el fetichismo motero que viene de la mano de su productor, Alain Johannes (Queens Of The Stone Age, PJ Harvey,..), entrando en erupción con el punk que acontece 'Life Is A Bitch', viciando el tema de una rapidez que ni siquiera un trilero sería capaz de alcanzar, poniéndose en un nuevo escaparate nunca visto hasta ahora, resolución mortífera para un canto de sirena que tiene más vudú que nunca.