Tras la abrupta irrupción con su EP debut homónimo, Optic Nerve catalizan su progresión con su segundo mini álbum, "In A Fast Car Waving Goodbye", llenándose 'Crash' de un punk desbocado hacia ningún lugar y a la vez, a todos, manejando las cuerdas a su antojo la velocidad baterística, desdoblándose un bluegrass pendenciero que 'Water Creature' no sabe tratar con el mismo cariño, de ahí el hardcore embriagado en alcohol que desprende su coyuntura, estableciéndose en su interior un garage endiablado que no les permite decaer su énfasis en ningún momento, permitiéndose 'Famous' esta licencia en sus comienzos, invocando el espíritu de The Parrots y así generar una perturbación insana que les coloca en su amado punto de partida, volteando el rock de los 50's con una coreografía de cantina del viejo oeste en el que el fuzz desprende al post-punk de su caridad, y así, faltos de demencia, ondean la bandera del stoner disonante en 'Quickscope', mientras se refugian en una apatía vocal que mete en una vereda psicodélica a ARSE.
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Optic Nerve - Optic Nerve EP
Optic Nerve, esa banda en la que su cantante se mimetiza con el punk inglés gracias a su apariencia con el (también) cantante y batería de Slaves, Isaac Holman, lo que impresiona sin darle tan siquiera al play, pero una vez que su EP debut arranca con 'Sniper', la hostia post-punk/-core es de las que pertenece a la cosecha de Hot Snakes o ARSE, cociéndose un punk lo-fi en los vocales que no sobrevive a los picos de instrumentación ya que estos se lo comen vivo en el final de sus consignas, teniendo algo que ver el tono resacoso que gastan, transportándonos a un mundo setentero casi en blanco y negro en el que '2+2' lucha por mantenerse vivo, creando un movimiento activo analógico cuyo garage destruye las pretensiones del micrófono, las cuales se fundamentan en poder seducir a la cámara metido en una apnea de un pogo tal calibre, que para salir a flote del mismo, 'Bead Shop' opta por darle unos segundos de aprehensión instrumental para seguir arrasando como si nada hubiera sucedido, enganchando con el sonido propio de (Thee) Oh Sees, al que 'BodyCorp' le da un punto hardcore que termina de llevar el álbum a la decadencia más absoluta, de la cual nunca renegaré por estos lares.
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