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Wrangler Cargo Pantleg Trio Quartet

Wrangler Cargo Pantleg Trio Quartet viven la música como una distopía en donde lo experimental es la parte fundamental de su obra, la cual aúna math rock, noise, salidas de tono demoníacas, punk, garage, fuzz y una largo etcétera, que podría enclaustrarse en una jam session constantemente disonante, donde lo único en orden son los vocales, quienes gracias a Tony, enseñan los dientes a lo largo y ancho de sus dos EPs, "Feeding" y "Eater's Digest", añadiéndose la palabra Quartet en su nombre a partir de este último, viéndose la razón de ello en el photoshop de la imagen del conjunto aquí adjuntada, dándoles de esta manera una profundidad  de banquillo que se traducen en unas cuerdas nuevas que se suman a las del propio Tony (guitarra) y Aaron (bajo), con las que también son capaces de llevar a su terreno lo discarral del jazz, entrando aquí como un huracán la batería de Ruby, contagiándoseles en conjunto la buena nueva de bandas como Divorcer y su homogeneidad estilística, la aceleración evolutiva de Blü Shorts, la locura de SAILOR POON y la magnificencia de Palberta.

SAILOR POON

SAILOR POON provienen de la capital mundial de la música en Marzo, gracias al festival SXSW, o lo que es lo mismo, Austin, siendo ahora mismo un cuarteto, que ha sido quintento hasta el año pasado, y sexteto hace un par de años, conformado por Billie Buck, Madison Whitaker, Sarah Cuk y Shea Selby, y al igual que The Coathangers, la instrumentación no es fija, intercambiándose entre ellas el saxo, la guitarra, el bajo, la batería, los bongos y el teclado, dejando los vocales en las cuerdas vocales de Billie y Sarah, lo que les da para consagrase como las feministas punk por antonomasia, donde también hay garage, psicodelia, algo de post-punk enjaulado en lo-fi, y lo que ellas denominan como poonrawk y cumwave, teniendo en la calle un LP, un EP grabado en estudio y un caras B & rarezas, destacando sonidos vampirescos al estilo ILL en un 'Marry Myself' que casa perfectamente con la propuesta de su mensaje en 'Hard To Be A Woman' y 'Bobbies', afrontando su problemática en esta sociedad irónicamente con 'Gimme The Sax', empezando atraer el recuerdo sonoro de Palberta, montando un caos sonoro entendido por ellas mismas, pero que en el resto puede provocar extrañezas, plegarias escuchadas en 'White Male Meltdown', en la cual muestran un poderío en el que literalmente se ríen de lo que le pueda pasar al hombre blanco, cuyo sufrimiento siempre será puntual con respecto al de la mujer, lucha que cuyos argumentos quedan bien patentes en 'Confessions'.