Mostrando entradas con la etiqueta Structure. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Structure. Mostrar todas las entradas

Cruelty

Bristol y el post-punk están de celebración gracias a Cruelty, quinteto formado por Kyle, Ben, Kieran, Liam y WIll, quienes exploran los límites de las cuerdas y las altas frecuencias con un frenetismo que no varía un ápice su discurso en 'Disgraced', single debut que envuelve un frenesí vocal cercano al que uno puede saborear con The Wytches, entrando en cólera en un final apoteósico en el que las personas fotosensibles corren serio peligro de sufrir un colapso debido a los riffs garageros que se van produciendo sin control, capaces de provocar desórdenes públicos a través de ataques epilépticos que están acorde a los cánones del estilo al que se deben, igual que su recién estrenado nuevo tema 'Leather Boy', el cual se mueve por los mismos parámetros métricos que su antecesora, aunque la dureza vocal es de esas que penetran y se quedan clavadas en la mente, sumándose a la causa una crudeza que se asocia a Structure o Institute, y con la que mitifican el punk al micrófono mientras la instrumentación ensalza un fuzz, que desaparece tras sufrir espasmos ineludibles que lo apartan abruptamente de ese final alargado en el tiempo, y cuyo delay se escucha incluso tras ser absorbido por un agujero negro del que solo las baquetas logran salvarse.

ILL

ILL es un combo femenino que lleva en activo desde 2012, sacando singles de forma (ir)regular hasta Octubre de 2015, momento en el que la rueda pareció pararse hasta el día de hoy, copado por el anuncio de "We Are ILL", su álbum debut, y listo para el 11 de Mayo via Box Records, donde el único revival vendrá de la mano de 'ILL Song' e 'Hysteria', unos de sus últimos temas, a buen seguro que con una capa nueva de chapa y pintura, aunque a ninguna de las dos le hace falta, y es que el garage vampiresco instrumental y vocales punk de la primera, infecta de sangre The Coathangersiense el estudio, mostrándose el quintento de Manchester un poco más desatado si cabe que las americanas, con un sentimiento familiar de apellido Adams sobre el que el fuzz se hace presente, todo lo contrario que el segundo, donde el rollito Structure ensancha las calles inglesas con un solemne discurso que no se altera lo más mínimo, exagerando el miedo nocturno hasta toparse con una pose de grado sexual que podría salir de cualquier orgía regentada por 'Secret Life', la cual activa las alarmas a través del teclado de Harri Shanahanpara, la guitarra de Sadie Noble, el bajo de Whitney Bluzma, la peculiaridad de Rosanne Robertson para crear sonido de los objetos más variopintos que uno pueda imaginar, los vocales de todas ellas en conjunto, y la batería de Fiona Ledgard, añadiendo una oscuridad que las americanas liberan con su buen hacer infantil, pero esto también es terreno del punk vocal de NOTS, contradicción que les hace perder la cabeza, entendiéndose como remedio que poco ayuda a la causa, 'Diazepam', seriedad de balada pianística que se torna en contraposición de si misma con esa canción infantil que utiliza la composición química de dicho medicamento en la lírica, oír para creer.

Structure - Structure EP

El primer EP del 2018 corresponde a Structure, un trío de Brighton que basa su disco homónimo en el post-punk y punk anárquico de los 70's, estableciendo una delgada línea entre la razón y la locura, sustentadas ambas en el tintineo de cuerdas del bajo de Maureen Bourne, aunque no sería nadie sin la reacción de Paul Dudeney a la batería y la siniestralidad guitarrera de Christopher Shoulder, haciendo que el garage y el fuzz sean la cabecera de un tema que va desabrochándose la camisa para provocar que la lujuria entre en acción y las ganas de fiesta les lleve a la 'Disco', pasando 'Dull' por el trance fustrante de la resaca, oscurizado por su eminenencia el bajo y los vocales ahora en terreno de Maureen, metiéndose de lleno en un punk visceral que viene de la mano de un pick and roll producido por las otras cuerdas, relativizando Ty Segall el caos post-punkiano que sostiene al tema, recibiendo 'Spit' la ayuda psicológica necesaria para reclamar lo suyo y lo de Shame,

El apogeo  de suciedad instrumental llega con una 'Waste' más encendida que sus compatriotas, ya sea por la vuelta a los vocales masculinos, por el crujido sinfónico de las cuerdas, o por el hecho de querer alcanzar cuotas de violencia subersiva porque sí, bebiendo su base de puro post-punk que aminora la marcha relativamente en 'Decline'  para que el espíritu de baile de Ian Curtis se columpie mientras los vocales industriales de ceceo conciso, escupen en la lírica sobre lo actual, reivindicando y defendiendo a capa y espada épocas pasadas, tomándoselo 'Get Out' como un aditivo para seguir atacando como el enjambre de abejas encerrados en sí mismos en el que se han convertido, alcanzando su punto de ebullición al cubrir el espectro sonoro de su bodegón con los retazos de lo cariacontecido hasta ahora, juntando las voces, liando al post-punk con el garage, y este a su vez con el punk, poniendo la primera piedra de lo que la banda va a deparar en un futuro no muy lejano.