Bristol sigue proliferando bandas en tiempo récord, léase LICE, Cruelty, Sapphire Blues,... y ahora Home Counties, sumándose a ellas con su EP debut bajo el brazo, "Redevelopment", via Alcopop! Records, cuyo toque garagero, y más en el caso del tema que da nombre al álbum, se junta con compañías como Pinch Points para llevarlo a un divertimento sin fin, que gracias a Will Harrison (voz y guitarra), Conor Kearney (guitarra), Sam Woodroffe (bajo), Barn Peiser Pepin (sinte, percusión y voz) y Dan Hearn (batería), obtiene además un reconocimiento psicodélico alucinógeno que ataca a los sentidos de 'Dad Bod', experimentación cuyos tintes cálidos lo convierten en una versión transgresora del universo de Bob Esponja, faltando solo unos vocales ahogados en agua para delirio de sus fans más acérrimos, algo que el post-punk de base no permite, aunque si da pie a que 'Chuggin' se adentre en los 70's para que recorra un universo paralelo a lo mostrado, encontrándose en la ola de la cresta cuando sus vocales asaltan a shame en medio de la noche, haciendo que el punk cobre todo el sentido del mundo, respeto que 'Raoul' muestra despojándose de lo sobrante para centrarse en lo estrictamente necesario, lujuria, reverberación y una mujer que les hace perder la cabeza en ordas de riffs, delays adyacentes y un consumo responsable de alcohol, algo con lo que 'That's Where The Money's Gone' se relaja, disparos de sinte mediante, que no les pone al nivel de Nots sino al deese híbrido entre Courting y DEADLETTER.
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Cruelty
Bristol y el post-punk están de celebración gracias a Cruelty, quinteto formado por Kyle, Ben, Kieran, Liam y WIll, quienes exploran los límites de las cuerdas y las altas frecuencias con un frenetismo que no varía un ápice su discurso en 'Disgraced', single debut que envuelve un frenesí vocal cercano al que uno puede saborear con The Wytches, entrando en cólera en un final apoteósico en el que las personas fotosensibles corren serio peligro de sufrir un colapso debido a los riffs garageros que se van produciendo sin control, capaces de provocar desórdenes públicos a través de ataques epilépticos que están acorde a los cánones del estilo al que se deben, igual que su recién estrenado nuevo tema 'Leather Boy', el cual se mueve por los mismos parámetros métricos que su antecesora, aunque la dureza vocal es de esas que penetran y se quedan clavadas en la mente, sumándose a la causa una crudeza que se asocia a Structure o Institute, y con la que mitifican el punk al micrófono mientras la instrumentación ensalza un fuzz, que desaparece tras sufrir espasmos ineludibles que lo apartan abruptamente de ese final alargado en el tiempo, y cuyo delay se escucha incluso tras ser absorbido por un agujero negro del que solo las baquetas logran salvarse.
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