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Bo Gritz - Chroma

Uno de los álbumes debut más esperados del año, "Chroma", via Glasshouse Records, aterriza como un jarro de agua hirviendo por esa potencia sonora que contiene, mérito de quien lo ha construido a conciencia, Bo Gritz, enarbolando Finn Holland (voz, guitarra, sinte), Benjamin Salt (bajo) y Max Goulding (batería, percusión, sinte), un imperio de industrialidad emergente en 'RUT', bastión de la brutalidad que nos espera, cruzándose el día y la noche en una batalla perdida por el primero debido a las luces estroboscópicas parpadantes perpetuadas a su alrededor, terror indomable para el que no controla la situación y llamada al pogo para quien ejecuta los pasos de baile a realizar, psicodelia psicoactiva que se conjuga con la estrategia mental de 'Observes And Selects', tirando de electroshock para quedar a su merced, aumentando 'Cyanotype' su dureza con tal de que nada se desvíe de la ruta establecida, apremiada esta por el punk y la reverberación de los vocales, manifestación activa de un headbanging en el que las cuerdas no están invitadas, tampoco en 'Liquid Crystal', donde el modo MC sintético a lo Birdy Nam Nam, evoluciona hasta ofrecer sacudidas impolutas que actúan en consenso, una y otra vez, en torno a un post-punk que, más que sacado fuera de su zona de confort, es llevado al límite.

Bo Gritz

No se tenían noticias de Bo Gritz desde que publicaron su EP "Tape" en 2018, así que la mejor forma de empezar el año es saber que vuelven a escena gracias a la publicación del single 'Observes And Selects', pistoletazo de salida de lo que supone su fichaje por Glasshouse Records, entrando de lleno en el universo del sello londinense con un raspado cordal en estéreo que reproduce ese algo que pudo ser pero que nunca fue de la lírica, en formato cut-up y categórica ante la contaminación instrumental y expresiva de joe unknown, lo que obliga a Finn, Benjamin y Max, a golpear duro dentro de la industrialidad creada, tras pasar de puntillas por entre el post-punk y la electrónica adicional, lo que acaba dando la alternativa a un enmarañado de noise rock curativo.

Buzzhowl Volume 1

Buzzhowl Records aparece de la nada y se corona nada más y nada menos que con una compilación, hito que también comparte protagonismo con este blog, ya que si alguna vez tenía que ser la primera, qué mejor que reseñar los 10 temas con los que se presenta el sello inglés, descargando primeramente Gravves su rabia con 'Power Bomb Baby', un tema que sintoniza con el mismísimo diablo a través de un garage instrumental y vocales punk, que derivan en noise pluriempleado en sus puntos álgidos, buscando la lírica una compresión abnegada en esto del amor, blandiendo la espada del metal sobre si mismos para acabar con todo, alfombra roja aprovechada por unos Bo Gritz ya conocidos por estos lares gracias a su EP "Tape", haciendo buena aquella lógica que decía que 'Mother' nos iba a servir industrialidad hardcore, necesitando aquí de un buen digestivo para sobrellevar la oscuridad de la que se ha teñido el cielo rojizo, volviendo a sacar a relucir ese conjunto que aglutina en el mismo saco a METZShow Me The Body, lo que les convierte en un arma letal de doble filo, impregnando las cuerdas el espectro sonoro de sangre y vísceras con las que indican que no existe escapatoria ninguna, dejando  H E X y su 'Collider' lo de apiadarse de alguien para la próxima.

Pigeon - Pigeon

Pigeon vienen de Berlín dispuestos a poner la escena underground con lo que hoy es ya su álbum debut homónimo, distribuido por Black Verb, Antena Krzyku y Dunkelziffer, abriendo con una lección de ruido la polifacética '/', aviso de cara a la galería del aguante que va a ver que echarle al resto del disco, asomando por sus entresijos 'Gaping', la cual empieza con una especie de versión metalizada de U2 y su 'Vertigo', rebosando una industrialidad dura de roer a la que se le suman elementos desollinadores, esteroides y malformaciones de fuzz, que hacen engullir cualquier posible amalagama de mainstream que se aleje de Girl Band, basando en las cuerdas su apología a una violencia que esconde en su interior las descargas eléctricas líricas con las que Show Me The Body ejecutan a sus rivales, damnificándolos instrumentalmente 'Couches', descontrol en vías de desarrollo que aprieta la reverberación vocal militarista de alegatos congruentes, que se entremezcla con una oscuridad que no descansará en paz hasta haber visto su experimentación amolada sobre materiales preciosos finiquitada.

Bo Gritz - Tape EP

Bo Gritz, o lo que es lo mismo, si me queréis, quedarse con el nombre, sobre todo los amantes de METZ y/o Girl Band, ya que Finn Holland (voz y guitarra), Benjamin Salt (voz y bajo) y Max Goulding (batería), distorsionan la realidad a través de ellos, mezclando un alarde de no wave, noise, post-punk e industrialidad, todo ello recogido en su primera incursión discográfica a través de Sad Tapes Records, en su mismo Londres natal, los cuales publican "Tape", un EP que como bien reza su nombre, está disponible en cassette, lo que le va que ni pintado a 'Always Fine', ya que a su punk vocal le funciona muy bien la baja fidelidad que le otorga dicho formato, liándose la instrumentación en repetir un ritmo que incita a la violencia con la que atacan los graves de los altavoces, sin resentimiento ninguno por la afección de la hipoacusia con la que van provocando, petición esta de escuchar su música a un volumen considerable, para nada en exclusiva de 'Boiler', integrante de una sobrecalma que transpira una irradiación que ensaliva la boca de cualquier gourmet musical, escupiendo una irritación endiablada que hace las delicias de la deformación aguda que sufren en primera persona las cuerdas, retorciéndose para alcanzar el nirvana.