JOHN vuelven a la palestra con su segundo álbum de estudio, "Out Here On The Fringes", publicado a través de su propio sello Pets Care Records, en donde los dos John (Newton, vocalista y batería, y Healy aka Johnny, guitarrista), siguen sin modificar un ápice ese discurso áspero que los ha llevado de "God Speed At The National Limit" al estrellato underground, pasando en exactamente 2 años de ser prácticamente unos desconocidos a contar con el beneplácito de referentes como IDLES, quienes incluso se los llevaron de gira el año pasado... y eso es gracias a la apología autoritaria de temas como 'Future Thinker', donde el terror vocal se ve exacerbado por esa suerte de rock garagero que escupen los altavoces, donde también hay alardes de fuzz luminoso con los que abordan un viaje que no ha hecho más que empezar, así que si encima los riffs se aprovechan de la lujuria del descontrol que planea, el noise acaba siendo parte de lo que es su seña de identidad, engalándose 'Standard Hauntings' además con lo mejor de un stoner que va imponiendo su ley con miguitas de pan puestas en el camino, para que el resto no tengamos más campo de visión que el interpuesto por los londinenses, endureciendo aún más su propuesta con el tema que da nombre al álbum, el cual ata en corto con soga la posible represión de un metal, que por momentos parece que se va a hacer con el control, aunque dejan bien claro que si algo debe dictaminar el fin del mundo, va a tener que ser sacado de su cosecha, postulándose 'Western Wilds' para ser ella una de las candidatas, azotando (más que agitando) con su sonido una coctelera de la que se desprenden Beekeepers.
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Claw Marks - 05:19am Gone Weird EP
El 2013 fue el año en el que Claw Marks asombró a Londres y al mundo con "05:19am Gone Weird", EP debut (via Sexbeat) de un sexteto que a buen seguro ha sido la referencia de IDLES, y es que las diferencias entre los de Bristol y nuestros protagonistas son mínimas, entonando la instrumentación un mea culpa que ataca con menos piedad, si cabe, el garage, fuzz y noise, que alegremente conviven en este álbum, con 'Archways' haciendo de maestra de ceremonias, volcando un hardcore controlado sobre la berborrea vocal, que acelera todavía más la sangre del resto, saliéndose de madre ciertos riffs residuales que nunca se han atado a ningún estilo propiamente dicho, instaurando el miedo el cuerpo antes de que 'Soul Food' derribe las puertas del infierno, algo predestinado inicialmente para HONEY y su ataque obsesivo destructivo, el cual los hace mimetizarse en algo más maléfico todavía que METZ, con las cuerdas rezando en arameo un satanismo que no encuentra un techo que tocar como cumbre de su desidia, teniendo que venir 'Keep Digging', embebida en alcohol, para recibir la crudeza de realidad que les hacía falta y así poner los pies en el suelo, salpicando a la familia con acciones lapidarias de algo que hasta ahora se consideraba sagrado, saltando por los aires todo, descerebradamente hablando.
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