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The Murder Capital

Ojito a Dublín, cuna de Girl Band, Fontaines D.C., Leroy y ahora The Murder Capital, los cuales captaron mi atención hace unos meses gracias a su sesión en SOMA x O'Hara, donde el quinteto formado por James McGovern, Damien Tuit, Cathal Roper, Gabriel Paschal Blake y Diarmuid Brennan, presentaba 'More Is Less', un single que ya deja ver en directo que arrecia la misma contundencia que shame, con los que comparten forma de ver las cosas, vestimenta, actitud, arrogancia, chulería y cervezas, metiendo en vereda las cuerdas a la lírica, no dejando que procrastine en su irracionalidad e ironía, auspiciándoles a lo más alto en este sentido 'Feeling Fades', single territorial editado via Human Season Records, donde el post-punk es el punto de partida, movimiento corporal de izquierda a derechas de Ian Curtis incluido, cuya acidez y aridez de pérdida de toda gana de seguir adelante se cuela entre las dunas instrumentales electrificadas que planean por el ambiente, con el bajo captando las imágenes industriales de sus coetáneos Girl Band y más concretamente de esa máquina de triturar cerebros que es 'Paul', añadiendo una festividad a su calendario bajo los hirientes la la la's acomodados en su limbo de desesperación irracional, muriendo con ellos de forma fuzzera antes de dejarse arrastrar por el sistema.

Leroy - Leroy EP

Y en la búsqueda del nirvana, Leroy se cruzan en el camino como otra de esas bandas cuya única información disponible es su propia música y el EP homónimo debut que concierne este texto, mostrando un sonido asalvajado que no especula en los vocales, gritándole a los cuatro vientos con una fuerza gutural digna de estar en los libros aleccionadores de por ejemplo METZ, Marriage + Cancer, NOUGHTS o Dead Tenants, currándose 'New Limb' un noise que roza lo psicodélico al tiempo que balancea su estatus con un fuzz diabólico, volviendo a retomar los fueros que supusieron su "Demo", martilleando ahora su lujosa vida sin contenciones desde el estudio, sacando lo peor de sí mismos, en el buen sentido, cruzándose en el camino de los dublineses actos industriales como los de sus compatriotas Girl Band, enroscándose 'My Best Friend' en una dureza simplificada por aquello de la bajada del tempo, lo cual ralentiza los golpes recibidos cuando las altas frecuencias asociadas a los platillos y riffs demoníacos, se cuelan por las rejillas de los altavoces, desbloqueándose por ello  cualquier acto o sucesión de los mismos asociados a la demencia senil.