Mostrando entradas con la etiqueta Mystic Peach. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mystic Peach. Mostrar todas las entradas

Left Of The Dial Festival 2022, The Names Of The Days

Como manda la tradición, el festival Left Of The Dial se ha convertido en una peregrinación anual de esas a las que uno no puede fallar si realmente vive en el underground, ya que aquí no hay cabezas de cartel propios, si no que cada cual se busca los suyos propios, juntándose a primera hora del jueves nombres como Mush, cuyo egg-punk garagero luce en contraposición a Lucy Kruger & The Lost Boys, cuyo inconfundible estilo made in Björk no hace que ĠENN se achanten lo más mínimo, quienes cuando quieren sacan su lado The Coathangers, o Gurriers, añadiendo más leña al fuego a la escena irlandesa, ellos con un dream-pop de armas tomar que tira a Rats On Rafts, gran descubrimiento al igual que el post-punk caleidoscópico de Soup!, siendo los siguientes de mi lista Kyoto Kyoto, aire fresco gracias a una experimentación de rock progresivo que vende su alma al diablo de Hallan o RIFLE, ambos platos fuertes de una noche que termina por calentarse con Die Verlierer o mis favoritos, Cucamaras.

Mystic Peach

Mystic Peach despegan a la gente de sus asientos gracias a su último bombazo, 'The Eye And The Twitch', revolución cuyos comienzos oscuros están basados en un rock progresivo que cita a TIGERCUB y dan paso a un juego cordal, obra de Curtis Gales a la guitarra y Joe Ingram al bajo, al que se unen las baquetas de Jimi Allen, como llave que abre la veda para que el espíritu de The Wytches deslice su estilismo sonoro, especialmente cuando Curtis, en modo frontman al micrófono, mitifica la figura de los de Peterborough en su máxima expresión, trayendo consigo su acidez distorsionada y su hardcore vocal, válido para terminar de asaltar la banca de lo que uno puede considerar el paraíso, encargándose 'Across The Pond' de reducir este efecto debido a centrar su atención en la otra cara de la moneda con respecto a su antecesora, el sentimentalismo depresivo en el se les comen los demonios sin que haya una salida factible para este atolladero, viniendo a su rescate en primera instancia los de Southampton.