Mostrando entradas con la etiqueta Slowdive. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Slowdive. Mostrar todas las entradas

PRIESTGATE

El romanticismo inglés rinde pleitesía a PRIESTGATE, quinteto de Hull que desde mediados de 2018, no ha hecho más que despegar gracias a los tres singles, cuatro si contamos el venidero 'Summ(air)', que aparecen en su contador personal, encontrando en ellos su inspiración divina por bandas como DIIV, Joy Division, Slowdive y RIDE, contrastado ello en 'Skim', la cual se sube a un carro de dream-pop cordal que, baterísticamente, se centra en el final de los 70's, dejando que los vocales se muevan con el estilo característico de Viola Beach, añadiendo un puntito de rabia que emplaza a perder la cabeza con 'No Love No More' y esa raspada suya que emula los momentos calmados de Pete Doherty y The Libertines, a lo que se suma una grunge ambiental que trastoca la dureza de su sonido, haciéndole imposible a 'Wouldn't Life' competir con semejante nivel, de ahí su dedicación íntegra hacia un rock debilitado por los sueños que quedaron en el tintero de los de Warrington.

Dose - Furniture / Opaque 7"

Lo de Dose empezó hace un año con un 'Bloom' que venía en formato demo, mostrando el quinteto de Newcastle un dream-pop enrarecido de oscuridad que aullaba en su parte más fantasmal antes de dejar que las cuerdas volaran a su misma altura con un rollito DIIV alucinógeno, que en su base logra acercarse a Slowdive, aflorando un tormento lírico que desde su transfondo, hace ver a una banda cómoda con ese bisentimentalismo generado por ellos mismos, idéntica sensación que se le atribuye a 'Furniture', su single debut, en donde la base del grupo, Sean Turland y Ewan Stewart Barr, se rodean del bajista Matthew Collerton, el multiinstrumentalista (guitarras, sinte y samples) Sam Campbell y el batería Joe Donkin, para llevar la suavidad del tema al tormento puntual lleno de shoegaze y noise que protagoniza la referencia vocal al título, doblándose la instrumentación en pos de un aullido sintético que crea un delirio estático emocional errático del que nadie puede escapar ni con una orden de alejamiento.

Colour Of Spring

Y si el shoegaze volviera? Esa es la pregunta del millón que Colour Of Spring, quinteto de Leeds, quiere responder con un sí rotundo, y para ello hace que Pavement y Slowdive se encuentren por el camino, que ya se encargan ellos de forma holgazana de darle sentido a todo ello con por ejemplo, 'Echoes', donde Shane Hunter le pone voz al tiempo que hace modular las cuerdas de su guitarra, instrumento que comparte con Robin Deione, siendo Tom Gregory el encargado del bajo, March Rochman de la batería y por último, y no menos importante, Charlie Addison al teclado, creando una maraña de sonidos que se confabulan para tirar del tono pop inicial en el que parece que las cuerdas se instalan, pero la llamada del bajo provoca una tormenta de ruidismo que si no se para en seco, crea uno de los muros a los que My Bloody Valentine nos tienen acostumbrados.

Más recatados ellos que los irlandeses, abogan por unos vocales que alejan la intensidad de la instrumentación para centrarse en la belleza del dream-pop sobrecargado por alguna que otra sacudida en 'Frail', aunque 'Snow' o 'Pillow' no tienen nada que envidiarle, centrándose ambas un poco más en la grandeza del rock explosivo que suelta todo su confetti cuando está en lo más alto de la cresta, poniendo 'GREY' la oscuridad necesaria a lo Robert Smith, forzando a la quinta marcha a llegar a una saturación que borda la magistralidad de Cloud Nothings, todo ello anticipo de lo que el 23 de Junio será su EP debut (homónimo), via House Of Love Records.