Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, tendencia que rompen Viagra Boys en "Welfare Jazz", via Year0001, disco de descarga emocional en el que, atendiendo a razones líricas, sus pensamientos se adelantaron a la melodía para su composición, atrapando 'Ain't Nice' dicha efeverscencia al hacerse con el subsuelo de su Estocolmo natal, garageramente hablando, mientras se muestran como boxeadores rebeldes a lo shame, resoplando el bajo una llamada intergaláctica que se pierde en el horizonte de 'Cold Play', interludio en el que Oskar se marca un solo más propio de Murphy Encías Sangrantes, calentamiento cuya explosión punk recoge 'Toad', contenedora de una electrificación interna que aulla al son de la luna llena y de un rock'n'roll setentero en el que ellos mismos se bastan para llevar su vida como quieren, algo refrendado por la pose sobre el escenario de Sebastian como Ian Curtis, aquí y en 'This Old Dog', donde el speech parece recitado por el mismísimo Daniel Johnston.
