Tuff Guac - Green And Handsome

Rafael Villes Hilario, el manejante de los hilos de Belly Button Records, presenta el álbum debut de lo que es su proyecto en solitario, Tuff Guac, publicándose "Green And Handsome" en su propio sello así como en Angry Dog Records (Australia), desplegando en todos los cortes un cariz añejo lo-fieado que en 'Mr Hidden', se concentra en torno a The Parrots, Los Nastys y demás familia, ganando elocuencia garagera para apuñalar la locura transitoria más benevolente cuando la banda al completo, la cual suma miembros de King Dick y Mogo, se adueña también del micrófono, comportamiento que se reproduce en 'Don't Belong', aunque aquí el rollo pasa a The Beatles y los 60's, añadiendo un viaje psicodélico que no le pierde la vista a los Beach Boys, y por ende, a 'Love Is All You Need', presentando en sociedad un surf rock que integra la calma relativizada de sus referencias, aunque lo adapta a cotas del siglo XXI al interiorizar en su espíritu la rabia de Ty Segall, o no, si damos pie a que 'Silkscreen' se haga con el control de los altavoces.

'My Body' añade la variante de Jake Bugg a los vocales, y en vez de dejar que siga su camino tal y como lo conocemos, lo convence, con un espectro fantasmagórico que bebe de Marylin MansonThe Glücks, de tomar el camino de la pérdida de inocencia, volviendo a soltarle una vez reconvertido a la causa para que, 'She Took A Man', llore sobre la melancolía que los ha llevado a estar hechos trizas, (sobre) actuación que 'My Kind Of Elevator Music' repara, poniendo a Pinch Points como el picante que les falta para así volver a sus orígenes aka 'Friskoman', hippiesmo cuyo flow se engrandece con el garage de los 70's, el cual empieza a mostrar sus garras antes incluso de que R.M.F.C. barra para casa en 'Man Of The Mansion', descargando su fuzz cordal en la rave de skaters que tiene a su cargo, cayendo de nuevo en las redes del californiano antes de descender a los infiernos.

El de Clifton vuelve a pasear su magia por el tema que da nombre al álbum, aquí reverberado para alcanzar el estatus underground que le permita vivir en la granja jazzística de sus sueños, con la despreocupación del amor y el foco puesto en que la pista de baile esté a punto para 'Think About A Tree', rejuvenecimiento que el bajo se encarga de seguir horneando en 'Like The Name Of A Thing', atrayendo a los clásicos, pero televisándolos con una oscuridad inusitada que 'Somewhere To Hide' utiliza como retroalimentación para acercarse a Woodstock del 69 y sus desparrames esporádicos.


📷 Marie Dreezen