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LYMES

Weird punk es el adjetivo fácil achacable a LYMES, el grupo australiano formado por Ben Mangan , Dan Reid, Jack Cutler, Lyndon Cartledge y Josh Knight, cuyo primer EP, "Index", arrastra la coletilla, gracias a 'Breaking Is A Memory', de tener un sonido cercano a The Coneheads y Uranium Club, centrándose en la parte bailable de mover las caderas en base a un rock garageado de forma intermitente capaz de traer el espíritu de Pulp Fiction, con las cuerdas fantaseando con Pinch Points a sus espaldas, delito que descoloca a 'Human Limits', entonando un ritmo endiablado en el que parece que al cantante se le va explotar el cerebro en menos que canta un gallo, quedando retratado The Cool Greenhouse en la recámara al apoyarse sobre el benévolo egg punk con el que azotan el suroeste del país, mostrándose al micrófono más gritones que de costumbre, alteración cognitiva que se adueña de 'Like Nuts' y que le hace bromear con un country que nada más posar los dedos sobre las cuerdas y la madera de las baquetas, desaparece para voltear con una oda desbocada a lo que ya forma parte de su ADN, entrando en duelo poguísitico en esa segunda revancha, para darle a su público motivos suficientes para que sigan volteando la situación a su manera.

Uranium Club - The Cosmo Cleaners

Los conocido como The Minneapolis Uranium Club, han abandonado el nombre su ciudad natal, quizás por aquello de haber cambiado también su sonido, y han rebajado la estridencia de éste con una majestuosa masterización en la que se pierde su esencia natural pero se gana en cuidados auditivos si uno se expone bastante tiempo a ella, pero sea como fuere, "The Cosmo Cleaners", via Static Shock Records, encuentra las fuerzas alocadas de sus miembros, Brendan Wells (voz y bajo), Teen Man (guitarra y sintetizador), Harry Wohl (guitarra) y Matt Stanger (batería), para refugiarse en 'Flashback Arrestor', donde las codiciadas bases sintéticas de R.M.F.C. y Beekepers, se dan junto a un garage fuzzeado de altos vuelos cuyos riffs se quedan marcados entre dos notas que entran en un bucle manejado por Belcebú, único que da su visto bueno para que todo tome un cariz más demente y se altere al desplegarse las cuerdas por el resto de frecuencias posibles, desbocándose todo hasta que pactan un final establecido que hace que los 50's se le aparezcan en persona a 'Definetely Infrared Radiation Sickness', entonando con ello una maduración radiactiva que derrocha desonancia por los cuatro costados, dejándose llevar por ella sin añadirle arreglos que comprometan su estructura, de ahí que necesiten que el motor de 'Grease Monkey' se ponga en marcha de nuevo enseguida y los lleve a su paraíso musical, ese en el que habita rock'n'roll taciturno que se olvida de lo que le ocurre al resto del mundo cuando está dentro de él.