Los fuegos artificiales del 2025 le corresponden por méritos propios a GHOULIES y su LP debut "Shafted By The Algorithm", via Erste Theke Tonträger, donde los australianos llevan al extremo eso de dar cera y pulir cera, al ampararse en una valentía estilística derivada del egg-punk, cargada de garage libertario y siendo una fuente de peregrinación fuzz, la cual eclipsa al hardcore abusivo mostrando una fertilidad distributiva al micrófono, reverberado este en pos de una ola surfera e integrado en un cataclismo veraniego (para ellos) e invernal (para nosotros), grabado en una primera toma, de ahí esa algarabía pánico-fiestera, cuyo alarde de cura michelada traspasa a la pista de baile, llegando las obsesiones residuales panorámicas a un nivel que el rock no puede apostillar.
Mostrando entradas con la etiqueta Ghoulies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ghoulies. Mostrar todas las entradas
Charlie's High Importance Musical Project - DEMO
Los chicos de Ghoulies alternan la banda con sus proyecto en solitario, algo que ya vimos con Alec en PENSIONER, quien se encarga de la mezcla y masterización del designio de Charlie Wickham (Aborted Tortoise, Kitchen People) aka Charlie's High Importance Musical Project, cuya "DEMO" es una oda al egg-punk y devocore que lleva en la sangre, rol que 'Slug' refrenda endemoniadamente al ataviarse también de punk, garage, distorsiones varias, sobrecargas necesarias y una ambientación sintética, que facilitan la labor de los vocales, delayados y filtrados para disipar su Dr. Jekyll y su Mr. Hyde personales, guerra interna en la que 'Phoney Luddite' no entra, desmarcándose de esta en por de un sci-fi cuyo imaginario resalta la parte sintética de su loop sinusoidal, tensionándose en los graves y viviendo la vida en los agudos, hasta que la consecución de las cuerdas se entrometen y provocan un noise que 'T.M.D Hate You' amplifica con una rabia extenuante que la synthwave y los beep boops rebajan, llegando, de cierta manera, a perrear vocalmente, influencia que para 'Crimewave' significa volcarse como si el mañana fuera hoy, apostando el fuzz a que todo lo que habiamos conocido anteriormente, salte por los aires.
PENSIONER - I Don't Sweat
El imperativo Alec Thomas (Kitchen People, Ghoulies) presenta su proyecto en solitario, PENSIONER, donde el de Perth presenta sus primeros temas agrupados en el cassette, "I Don't Sweat", en el que junto a Patching (batería, máquina de cintas), da rienda suelta al egg-punk y devocore que lleva en sus adentros, con el tema que da nombre al álbum mostrando un excentrismo venido de otro planeta que mantiene su esencia lo más fresca posible para no fallar al título al que hace referencia, entablando a su vez una rapidez que eclosiona en un garage psicodélico en el que los fantasmas vienen dibujados por ILL, cayendo la noche con ellos cuando 'Live Fast, Die Young' hace acto de presencia, desapareciendo por completo el hardcore punk que infestaba el tema original, propiedad de Circle Jerks, y es que en el trayecto de California a Australia, la utopía didáctica ha reseteado sus constantes vitales para caracterizarse por un ritmo trotón, sobrecargado para que su recuerdo quede instantes después de su escucha, del que únicamente sobrevive la lírica, incluso su despedida se ve afectada por un frenesí technoide más propio de Richie Hawtin o del Berlín de los 00's, culminando así una vuelta de tuerca total en la que destaca su aprecio sistemático por la contracultura.
Kitchen People - Planet Perth EP
Aunque tienen un intenso bagaje a sus espaldas, la maquinaria de Kitchen People nunca para, de ahí el haber decidido dar una pequeña vuelta de tuerca a su formación, añadiendo a Alec Thomas (Ghoulies) al bajo y a los coros, lo que recoloca a Vincent Buchanan Simpson a cargo del sintetizador, quedando Jake Suriano como frontman, cantante y guitarrista, Charles Wickham (Aborted Tortoise) a la otra guitarra y Thomas Cahill a la batería, propagando su sonido con la publicación del EP "Planet Earth", via Warttmann Inc., desatándose linealmente en 'Nice Guy', señalizando la llegada a una constelación llena de garage fuzzeado que goza del divertimento de Pinch Points, dejando, como era de esperar, el control en manos de las cuerdas, con flashes de las baquetas a los 70's, lo que allana el camino para la puesta de largo del teclista en 'Boy From Bassendean', psicodelizada antes y después de que el desmadre lo arrastre como si fuera la lava que R.M.F.C. arroja a su paso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



