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Mavourneen ‎– Carnivore Sky EP

Hans y Benedicte, esta última como batería a todos los efectos, llevan su proyecto Mavourneen a los altares del rock más oscuros en su EP debut, "Carnivore Sky", via The Orchard, tal y como cualquiera pudiera haber apreciado tras escuchar su single debut 'Bliss', aunque su terreno queda preparado por 'Remember' para introducir a los rezagados y así acostumbrarlos vocalmente a esa voz rota rodeada de garage setentero y maestría seductora que aquí acaba en distorsión y paranoia subjetiva, olvidándose del grunge en su carta de presentación, ese al que Steve Shelley (Sonic Youth) presta su manos a las baquetas, siendo lo normal sabiendo que Hans actuaba todavía por su cuenta y que los temas fueron grabados en el estudio de la banda neoyorquina.

City Rose

Me encanta cuando la rueda de las sugerencias de soundcloud intuye y además acierta en lo que es mi estilo, apareciendo además por ciencia infusa los recuerdos a una banda recientemente aparecida en el blog, lo que se suma a una excitación, que aunque no ocurre por vez primera, sí que es la más intensa, ya que City Rose es un must en Sydney y lo va a ser dentro de poco around the world, y es que el cuarteto formado por Pat McCarthy, Hunter Auzins, Lucy Howroyd y Andrew Exten, me alegran la existencia al juntar post-punk clásico traído a este siglo y lo mezclan con influencias como Marching Church, o la más reciente, Mavourneen, aunque para ser sinceros, su primer single, 'Contorsionist', se apoya en el mundo de YAK para darle un color todavía más negro, manteniendo en la instrumentación unos cánones setenteros que los primeros toques vocales, con pigmentaciones a Whispering Sons, mantienen, yéndose de madre cuando sobre el tema se establece una suerte de garage electrificado que los trae de vuelta a nuestro tiempo, dejando que el punk se apodere del micrófono, lo mismo que ocurre con 'Crackling Amber', cuya lírica está mascada por Shame para así confrontar esos riffs bajísticos malditos en bucle que representan sus diablos del pasado, cortando una y otra vez por lo sano para ver si sus fantasmas se alejan, pero ni '777' es capaz de alejarlos, así que ellos ganas y la banda se ve arrastrada al mundo de la noche y a los pecados que la envuelven, anclándose a ella como la única forma de supervivencia, dándose otra vuelta por los vocales los de Londres antes de cerrar el capítulo de los singles.

Mavourneen

Mavourneen empezó siendo el proyecto en solitario de Hans Gustav Bjørklund Moulvad, quien incluso ya ha grabado las canciones de lo que será su álbum debut en el estudio de Sonic Youth en Nueva York, las cuales contarán ya en directo con la presencia de Benedicte Pierleoni-Nielsen, que le acompaña a la batería para dar vida al post-punk que se traen entre ambos, del cual solo hay muestras de sesiones en directo, correspondiendo la última a 'Bliss', que empieza con un ambient shoegazero en un acústico de las cuerdas, que cuando rompe, es objeto de culto por una batería que marca el camino de la lucha mientras que el suyo es el de la redención más absoluta, instrumental y vocalmente, alcanzando el estatus de (espero) una de sus referencias, Elias Bender Rønnenfelt (Iceage, Marching Church), quien no desaparece del radar en 'Burst', gozando aquí de unos riffs que hacen apología de la reverberación y el delay por antonomasia, recreándose con un infierno catártico creado a base de garage y grunge al que el post-rock de las baquetas intenta sobrevivir, viéndose abrumado por una nube inconsistente de distorsión que toca hueso en sus momentos álgidos.