SLIFT comenzó su andadura con el EP "Space Is The Key", o eso nos hicieron creer a todos, ya que ahora, los buenos de Jean, Rèmi y Canek, se descubren con "2016: Spacetrip For Everyone", tres demos jamás publicadas en las que les acompaña también a los vocales Fabien Escalle, abriendo 'Monkey Eyes' el 12" publicado por Six Tonnes De Chair con un garage rockeado y krauteado, capaz de simular los meteoritos con los que sedientamente se topa una espacialidad procedente de las fugaces idas y venidas de la psicodelia, la cual aguanta los envites de las cuerdas envueltas en los 60's, el espíritu de libertad y el flower power, y de un sinte descubridor de unas fronteras que en 'Heay Road' siguen siendo inexistentes, flotando en el ambiente las ganas de ser ese agujero negro que mueva los ritmos de un lado para otro, estallando con la réplica vocal de su frontman, lo cual provoca que Jimi Hendrix, aureola incluída, se aparezca para deleitarnos con un viaje de armas tomar que es capaz de hacer mella en su piedra emocional, llegando tácitamente a oídos de 'Space Trip', la cual corre pisándole los talones a The Devils, al tiempo que el estilo de la casa reorienta el camino para no acabar embarrados de fango punk y blues rock hasta debajo de las uñas, donde ahora ya solo quedan restos de su propia sangre procedente de las cuerdas.
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SLIFT - La Planète Inexplorée
SLIFT vuelven a poner todo patas arriba en su álbum debut, "La Planète Inexplorée", via Six Tonnes De Chair Records y Hownlin' Banana Records, el cual supone una continuación a su EP debut, "Space Is The Key", donde daban rienda suelta a una psicodelia, que 'Heavy Road' se encarga de poner en su sitio, al elevarla a la misma altura vocal que el sinvergüenza de Jeroen (Iguana Death Cult), entrando aquí también la actitud de los Ex-Cult a la hora de fuzzializar su sonido, cuya carga eléctrica, genera una crudeza e onda expansiva que se traduce en Ty Segall, The Muggers y Oh Sees, aunque esta muestra sale a flote tras cocerse a fuego lento, y es que la consigna madre de Jean, Rèmi y Canek, es la de meterse en un entramado sonoro del que hasta ellos mismos deben controlarse para que el bucle no sea infinito, de ahí que 'Something In The Mist' no esconda esa parte jazzística tan de inicio de King Gizzard & The Jesus Lizard, eso sí, dejando espacio para que la experimentación vocal se anteponga al atropello instrumental, donde post- y math-rock distorsionan la carrera encaminada de unos Spring King que finalmente se hacen a un lado cuando las cuerdas, aquí y en 'Doppler Ganger', se ponen gallitas, aunque en esta última también por causas vocales que atañen a Beekeepers, así como una dureza añeja que se personifica en nombre de The Glücks, con un paraje orgánico a sus espaldas que sube al cielo para descender mientras transmite su rabia al subconsciente.
Posted by
Sergio
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SLIFT - Space Is The Key EP
En Toulouse hay un trío que al igual que Iguana Death Cult en Holanda y The Glücks en Bélgica, está poniendo el gallinero patas arriba en su Francia natal, con un EP debut, "Space Is The Key", que se argumenta principalmente desde el garage y la psicodelia, gracias a Jean (voz y guitarra), Rèmi (voz y bajo) y Canek (batería), con un largometraje extendido a lo largo de los 5 temas que Howlin' Banana Records decidió apoyar sin contemplaciones, con 'Dominator' empleando su tiempo en volar la cabeza de sus oyentes, ya antes siquiera de dar una caña que no promete pero que se encuentra embebida en sus tentáculos instrumentales, gozando como vampiros de la noche de los muertos vivientes a través de un rock cincuentero que se infecta de garage y fuzz, haciendo saltar así las alarmas y a cada uno de su asiento si no estaba ya de pie, llamando a la calma con la salida de la luna llena, pero es un imposible que hace tope con la psicodelia de Tame Impala antes de aparecer a la orilla de 'The Sword', sin recordar prácticamente nada por el efecto de una noche gloriosa que llega hasta el amanecer, donde destellos del día anterior se acumulan por la languidez inicial mostrada, perdiéndose entre las neuronas activas cuando las cuerdas entran en un bucle reverberativo al tiempo que cortan el aire y quedan sin respiración al respetable, resolviendo 'Sound In My Head' el problema de raíz, cayendo a plomo a lo Royal Blood, y con un descaro que les afecta agudamente a las cuerdas vocales del coro, batiéndose entre la maldad y la posesión infrahumana que la electricidad se encarga de abaratar antes de que la especie se propague.
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