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Waves Of Dread - Endless EP

La maquinaria de Waves Of Dread sigue su curso, tocando este año presentar su tercer EP, "Endless", donde el trío de Newcastle Upon Tyne apuesta por la experimentación, eso sí, bajo la premisa de una miscelánea, que en 'The Make Believe' se conjura bajo un manto de dream-pop shoegazeado con las penas de DIIV, obrando la magia de forma instrumental con un juego de cuerdas que se intuyen como el complemento perfecto a la reverberación vocal, obnubilándose el cielo del estudio mientras la esperanza soñadora ambiental se mantiene firme pese a los vaivenes poco aguareros que la ondean, canalizando 'Gently Does It' las dudas con un relajamiento etéreo al que cualquier goteo de buenrollismo le viene de perlas para respirar hondo y enfrentarse a 'Blind', estableciéndose The Weeknd en sus entrañas perecederas, entre una nube tóxica psicodélica y un toque de funk endiablado que ya quisieran para sí los 60's, quedándose corto este interludio regresionista al que le obligan a dejarlo todo por los 80's de 'Solitude', rompiéndose el esquema vivido en pos de un pop que curiosea sintéticamente entre un garage que se gana a pulso su electrificación permanente, algo que pone en sobreaviso a 'Way It Is', la cual vive por encima de sus posibilidades frecuenciales, iluminando el cielo con unos destellos cordales entre los que merece la pena perderse, meciendo 'Twilight' su batuta de noise y shoegaze para que actúe orquestadamente como un sedante hecho a si mismo.

Waves Of Dread - II EP

Tras su EP debut homónimo, Waves Of Dread presentan el segundo, "II", dejando que 'Foregone' haga de preludio, un tanto navideño en sus comienzos, aunque rápidamente se deja arropar por un frío helador cuyo vaho le permite, al ahora trío, relamer sus heridas de cara al dream-pop venido de la misma nube de verano en la que viven Bruises, y por la que tanto sacrifica 'Artless Hearts', léase lo-fi, cuerdas humeantes y una guía de altas frecuencias inesperada venida de ese invierno perpetuo en el que parecen encontrarse la mar de cómodos, etiqueta de la que 'Motion' se despega a través de un rock virulento noventero, post-punk y shoegaze hecho a medida, emparejado con los clásicos de las diferentes épocas, gracias a los cuales, se ponen borrachos de gloria y dan una vuelta de tuerca al ganar en estridencia garagera.

Blóm - Flower Violence

"Flower Violence", el debut en largo de Blóm, via Box Records, es la consternación de los temas que corroen por sus entrañas cerebrales, englobados en feminismo, homosexualidad, salud mental, socioeconomía, cristianismo, Twin Peaks,... empezando 'Audrey' a descifrarlos a través de un punk que hace trizas al personal gracias al aforismo generado por Hells al micrófono, en constante expansión gracias al doom psicótico que montan a su alrededor Erika al bajo y Liz a la batería, dibujando un paisaje cuyas más sombras que luces lo hacen dulcemente aterrador, llegando el krautrock para hacerlo pragmáticamente desafiante, desahogo emocional que la cantante enlaza con la experimentalidad de videojuego de 'Meat', terminando la partida cuando el stoner descarga toda su metralla en forma de pogo que roza en ciertos momentos la sobrecarga sonora de todo el equipo, aprovechando ahí la acidez de las cuerdas para infligir todavía más daño, teniendo tiempo después de la hecatombe para llevar a cabo su propio homenaje analógico a los 8 bits.

Waves Of Dread - Waves Of Dread EP

Tras Luxury, Newcastle Upon Tyne suma otra nueva banda más a tener en cuenta, Waves Of Dread, cuarteto cuyo nombre radicaliza su EP debut homónimo, ya que en él, en contra de lo que uno pudiera pensar, su camino discurre entre bosques frondosos ambientales, dream-pop, shoegaze, siendo 'L.D.W.' su principal valedora, mostrándose como la reina del despiste al ejecutar una entrada centrada en iluminar con un solo foco a su cantante, pasando los minutos hasta descargar su fuerza con un muro noisero que My Bloody Valentine solo se atreverían a ejecutar desde las sombras, haciendo que la exasperación y el nerviosismo apriete como un cosmos reducido al paraíso, nutriéndose de esta performance los vocales, los cuales descubren un paraíso virgen... que no dudan en mancillar con esa tormenta de energía cuyas consecuencias se dejan notar también en 'Forevermore', a la que acompaña un rock de riffs más propios de uno de sus ídolos, J Mascis, siendo los otros dos Neil Young y Kevin Shields (Tame Impala), representados ambos aquí junto a un lo-fi que se relame las heridas del mundanal ruido que prevalece en su capa exterior, dejando así Nick, Robert y Jakko, inhabilitado el pop inicial y final en el que parecía que iba a quedar todo.