9 meses de vida son los que atesoran Spoon Benders, la formación de Portland que está integrada por la vocalista y guitarrista Katy Black, la otra guitarrista, Buffy Pastor (Toast Ghost), Phoebe Grieves al bajo y AJ Herald a la batería, los cuales publican su disco debut "Dura Mater", donde 'No Exit' presenta al cuarteto como Deap Vally pero conteniéndose las ganas de reventar todo, con las cuerdas como dueñas y señoras de ese garage fuzzeado, sobre el que la batería parece decorar el daño de la lírica, y es que una vez pasado el tren de Black Sabbath, se viene el noise depresivo de 'Voyeur', atacando con una demencia sonora que el micrófono profesa un profundo malestar, que les sirve como aliciente para dibujar unas pinceladas psicóticas, las cuales sostienen la repetibilidad de sus palabras para infligir ese daño que el punk de los 70's hace irreversible y cuyo efecto es una parálisis permanente que se alía con los riffs de Jimi Hendrix, sobreexcitación que denotan los cuatro poros de 'Nation', sobre la cual irrumpe el corte inglés en su discurso, léase shame, acompañado de un uranio empobrecido que (Thee) Oh Sees aprovechan para orquestar un rock que tiende todavía a vivir del pasado, aunque también derrocha perlitas mensajeras a lo The Black Keys para definir su parte más Dr. Jekyll, ya que tras esta, el dramatismo de Mr. Hyde lo inunda todo y la sangre hace acto de presencia sin tan siquiera abrir la boca, dejándose acompañar de una acidez ecléctica que vuelve a juntar sus dos partes en un solo yo cuyo tono amenazador infunde el miedo que tanto ansiaban.
