Kopper elevan sus nuevos singles 'How Can You Be Sure?' y 'Fake It' a los altares del rock gracias sobre todo a la mano que ha interpuesto en las cuerdas Dion Lunadon (A Place To Bury Strangers) en la masterización, llegando Jon Williams al punk de shame a través del micrófono al atacar indiscriminadamente a todos aquellos explotadores que se saltan la moralidad a la torera y a los creyentes de su hipocresía, regando la instrumentación sus palabras con un garage fuzzeado plenamente consciente del rock y post-punk que conlleva su interior, lo que transporta al vocalista a la desesperación a la que YAK nos tienen acostumbrados, rugiendo en los momentos de caída al precipicio unos riffs guturales que mantienen la tensión creada en el segundo envite, acto de celebración enrabietada en la que la lírica por los altavoces corre a cargo de Ed Smith, liberando a su alrededor un pogo dimensionado a su favor con el que las baquetas de Tim Robins terminan de enloquecer, tanto que los poltergeists de su subconsciente circulan a su antojo por una psicodelia cuya paranoia acaba cuando, en modo cazafantasmas, su victoria echa mano de toda la corriente eléctrica habida y por haber de su Londres natal.
Mostrando entradas con la etiqueta Kopper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kopper. Mostrar todas las entradas
Kopper - Fading Fires EP
Kopper es el proyecto de un Jon Williams (voz y guitarra) que puso rumbo a Londres desde su Kent natal para traerse algo más fuerte, más feroz y más antémico (eso es que todavía Slaves no debían de rondar por ahí que si no...), y en su búsqueda del nirvana, se ha encontrado por el camino a Tim Robins (batería) y Ed Smith (voz y bajo), naciendo de esta unión "Fading Faces", EP debut cimentado a base un sonido sucio que incluye rock de alto voltaje, post-punk, salidas psicodélicas, grunge católico con su sermón y mucho punk, erupcionando de forma británica en los anales del tema que da nombre al álbum, mamando de YAK y de las estrellas de rock mainstream más infimas, desfasando garageramente como unos The Parrots en plena ebullición tourística, tirando de la desfragmentación terrorífica de los cambios de ritmo para mostrar su versión Dr. Jekyll y Mr. Hyde, una de las cuales busca el aplauso fácil como forma de estar en un candelero en el que quiere permanecer 'Sysiphus Smile', aunque las contínuas llegadas a la cima de shoegaze y noise, y sus posteriores caídas al autocomplacimiento, llevan a los reyes de Corinto a buscar soluciones en 'Empty Stores'.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

