Mostrando entradas con la etiqueta Beige Palace. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beige Palace. Mostrar todas las entradas

Beige Palace / Lo Egin - Beige Palace / Lo Egin

El ultimísimo baile de Beige Palace es un split junto a Lo Egin, de título homónimo a ambas bandas y publicado a través de Cruel Nature Records, donde los de Leeds garagean a su gusto mientras los vocales les corresponden con una idiosincrasia en la que Dr. Jekyll y Mr. Hyde van intercambiándose los papeles o en comunión, depende del tempo con que les pilles, cerrando su serie con un folk al que le cae una tormenta de fuzz masterizado, donde se erizan los pelos del doom que se escapa por los altavoces, poniendo sus vecinos una cordura insana de carácter jazz experimental y capitaneamiento drone, los cuales aparte de hacer de entradilla, se unen a ese metal hardcoreado que acaba de regar su último capítulo.

Beige Palace - Making Sounds For Andy

El segundo álbum de Beige Palace, "Making Sounds For Andy", supone su debut para el sello Human Worth, por ello 'Not Waving' no deja de llevar su sonido a la experimentalidad rocambolesca de rock y punk que se preveía, una delicia sustentada por Ant Bedford (voz, batería), Kelly Bishop (voz, violín, teclado) y Freddy Vinehill-Cliffe (voz, guitarra, teclado), quienes se recrean además en unas cuerdas a las que sacan brillo frecuencialmente, suavizadas estas jazzísticamente en 'Local Sandwich', estrenándose todos a una alrededor del micro como fuerza de destrucción masiva, contagiándose instrumentalmente gracias a la expresión máxima de un fuzz barriobajero que osa ponerse incluso en primer plano, oda que sigue el mismo camino en 'Bon Voyage', aunque aquí se despiden, al principio, de su energía vital en pro de un destartalamiento sinfónico que acumula una rabia tal, que no les queda más remedio que soltarla en 'Distant Fizz' de la forma más halloweenesca posible, llevando la tensión hasta la frustración del que quiere y no puede salirse de este círculo satánico.

Beige Palace / Cassels - Waterloo Sublet / About Not Writing

Dos de las bandas y dos de los sellos del momento, Beige Palace y Cassels, junto a Human Worth y God Unknown Records, sacan lo mejor de Leeds y Londres, en los singles 'Waterloo Sublet' y 'About Not Writing', respectivamente, dando en el primero el do de pecho el trío, llenándose el estudio de una oscuridad renacentista que da lugar a esa experimentación de la que brota un rock garagero instrumental y punk vocal, los cuales, tras su puesta a punto particular, metaforsean sus ideales individuales y llevan al otro de la mano hasta el dúo, quienes se aplican el cuento de sus compañeros de reparto al tiempo que se relamen con una intro larga, disruptora de riffs venidos a más para crear el ambiente post-punk perfecto, donde la industrialización es más una forma de vida que una revolución, petróleo sonoro que altera su sangre interna hasta llevar todo el conglomerado hacia un noise con el que ambos comulgan sacando la lengua antes de dar la hostia.

PUDDIN'

Un post de Facebook de Beige Palace, ha revelado que PUDDIN' es su banda adyacente, en la que Freddy Vinehill-Cliffe y Kelly Bishop, tienen una buena montada como cuarteto, algo que refrenda sus últimos singles, con 'Stand By Your Man' desmadrándose en una noche de terror en la que el punk se hace cargo de los los vocales, dejando que 'Trash' ensucie el estudio con un garage que bebe de las influencias de su antecesora, contenedor también de unas salidas de tono de las cuerdas que meten el miedo en el cuerpo, carencia que 'Put Me Back' suple visitando al mismísimo Satán en su corto recorrido, ensalzando un yo metálico al micrófono que había sido cocido previamente por 'Verge' y el cataclismo de violencia gratuita y el posterior sufrimiento que alberga por ello, teniendo que conformarse 'Yearning' con el premio de consolidación altruista que nadie quiere recoger pero que cuyo stoner rock acaba siendo valorado igualmente, no contando con ese beneplácito 'Janitor', que necesita esforzarse en los frentes del fuzz y del noise para llevarse el título honorífico del EP "Grit In Your Teeth", álbum con el que empezaban a su escribir su historia tras dar sus primeros golpes setenteros con el single 'P.M.A.'.

Thank - Please EP

Thank están de vuelta con su su segundo EP, "Please", en formato vinilo gracias a Buzzhowl Records y EXAG' Records, y si el quinteto de Leeds ya fue rudo en el primero, "Sexghost Hellscape", aquí 'Commemorative Coin' descorcha el champán con una línea industrial cuya rayadura va a ser soportada con gusto por los fans acérrimos de Girl Band, yendo los tiros de ambos cantantes por el mismo registro de gritos coherentes, aunque Freddy (también en Beige Palace), se mete en el terreno del punk para lograr unas alucinaciones esotéricas, que no serían posibles sin la colaboración de la maquinaria venida de fábrica y dispuesta para la ocasión, tocando hueso en un final que se sobrecalienta y que trae a 'Think Less' como colofón sintético de un repertorio cargado de alarmas, las cuales traen consigo el peligro inminente que se viene encima, ese que sube la temperatura del estudio hasta el punto de hacer que el suelo sea lava, obra de unas cuerdas y unas baquetas que no tienen reparo ninguno en juntar sus superpoderes y crear un noise poco especulativo con el medio ambiente sonoro.

Rong

La llegada del vol. 4 de Post-Trash, cuyos beneficios van a parar a la asociación RAICES, han trído de vuelta nombres conocidos como Beige Palace, Bambara, Palberta, Borzoi, ...pero también el de Rong, quinteto estadounidense que cuenta en su haber con cinco singles, tres de ellos publicados en un split junto a Landowner bajo el sello de Massachusetts, Midnight Werewolf Records, el cuarto, 'Wet Edge', sacado de los entresijos de internet, ya que la única versión disponible es su variante en directo, y el quinto y último, 'Cup', el gran regurgitador de un sonido que parece devuelto de las entrañas de su propio ser nada más comenzar, dejando paso a un pop sacado de jóvenes talentos que intentan destacar hasta que el espectro vocal de Aurélie (Cocaine Piss), hace acto de presencia a través de su cantante, que desata una ira de punk tremebunda que se ve acompañada de un noise inestable que pide a gritos su internado en un manicomio.

Beige Palace - Leg

El debut en largo de Beige Palace, "Leg", via Buzzhowl Records, muestra la magnificencia de los de Leeds, donde Ant, Kelly y Freddy, vuelven a hacer de las suyas, experimentalmente hablando, tras dejar atrás la elocuencia en su EP debut, "Gravel Time", llenando 'Mum, Tell Him' dicho vacío con una monotonía organística que es una llamada a los fieles, distorsionando su contenido de tal forma, que el cambio sea suficiente para traer una barbarie compuesta de fuzz y garage que los embauque y haga estallar por los aires, como así le sucede a un Freddy que pone toda su explosividad al servicio del micrófono, con ayuda eso sí, de una Kelly que da en el punto clave que se siga haciendo justicia, lo que les vale a todos para caer en la anarquía estruja cerebros instrumental de 'Dr. Thingy', cuyos protagonistas, a capella, modelan este hecho de forma que su lírica paralelísitca tenga momentos de conjunción, los cuales acaban como el rosario de la aurora, o sea, cayendo toda la decadencia en un grunge que firmarían hasta YAK.

Beige Palace - Gravel Time EP

Beige Palace tienen el descaro experimental de muchas más personas juntas que lo que viene siendo su formación, la cual conforman Freddy Vinehill-Cliffe a la guitarra y micrófono, Kelly Bishop a los teclados y micrófono, y Ant Bedford predigándose a la batería, conjurando su magia en su EP debut "Gravel Time", dando 'Song Arm' buena cuenta de una amalgama jazzística en su versión más garagera, donde las cuerdas suponen la idiosincrasia estilística hacia un noise que solo respeta el dedo corazón levantado de su rebeldía punk, cayendo en una electricidad que se alía con el desplome vocal que supone el tono y la lírica de Freddy, llegando al punto de que los fantasmas de Big Ups, bajo la persona de Joe Galarraga, visitan a los de Leeds, lo que pone punto y final a una obra que acaba abriendo una grieta, que 'Cat's Feet Towel' intenta cerrar por todos los medios a través de una improvisación más propia del flautista de Hamelin, llevándose las penas Kelly de la forma más sutil posible al tirar de fábula gatuística para no guardar rencor y así pasar página, aunque 'My Very Own Horse Torch' no escapa de la vorágine disociativa mental generada en sus comienzos y vuelve a caer por el mismo precipio sentimental arraigado a una instrumentalidad que solo con su último aliento consigue mantener la cabeza en alto.